En este post Jesús verdadero Dios y verdadero hombre, da a conocer a los fieles lectores, de la existencia del Hijo de Dios mientras andaba por la tierra, haciendo milagros y comunicándose con sus apóstoles. Muy interesante que no deberá dejar de leerlo.

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Jesús verdadero Dios y verdadero hombre

Jesús es reconocido como el verdadero dios y verdadero hombre, según lo establece el dogma de las dos naturalezas durante el concilio de Calcedonia, es decir, un concilio ecuménico realizado en las fechas del 8 de octubre y el 1 de noviembre de 451 d.C.

Jesús en las sagradas escrituras

Jesús es llamado por Dios, como el verdadero Dios y Salvador, por lo tanto, se puede apreciar en las sagradas escrituras en Tito 2:13; 2 Pedro 2:1, I Juan 5:20, su esencia es eterna, así como la de Dios Padre, tal como se evidencia en Juan 1:1, Miqueas 5:2.

En las sagradas escrituras se evidencia en Mateo 3:17, dando fe que Jesús es el verdadero Hijo de Dios, en el momento del bautismo de Jesús, se escuchó una voz que venía desde los cielos exclamando: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”.

Igualmente, ocurrió durante la transfiguración como se evidencia en Mateo 17:5, el Padre recalcó que Jesús es el Hijo de Dios, señalando que a Él se le debe de escuchar.

En Juan 6:44 y 14:6, reza las palabras exclamadas por Jesús: “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere» y “Nadie viene al Padre, sino por mí», mencionan que Dios, el Padre y Dios, el Hijo, poseen el mismo orden y autoridad sublime.

En las sagradas escrituras se puede apreciar en Juan 10:30 de cómo el verdadero Dios, Jesús, podía afirmar “Yo y el Padre somos uno”, hablaba de una forma sencilla con la misma naturaleza del Padre.

Muchos versículos de la biblia mencionan a Jesús como el verdadero hombre, como aparece en Hebreos 4:15.

Otros versículos de la biblia

También se puede apreciar otros versículos de la biblia a donde se afirma y aprueban que Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre, veamos a cuáles se refieren:

  • Lucas 24:52, la manera de cómo actuaron los Apóstoles luego de la ascensión: “Ellos, después de haberle adorado a “Jesucristo” volvieron”.
  • Juan 1:18, “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer».
  • Juan 20:28, lo exclamado por el Apóstol Tomás luego de haber visto al Resucitado: “¡Señor mío, y Dios mío!».
  • Col. 2:9, la confesión de la naturaleza de Cristo en el himno: “En él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad».
  • Juan 5:20, a donde Juan da el testimonio: “Y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna».
  • 1 Timoteo 3:16: “Dios fue manifestado en carne”.

Si le pareció interesante este post sobre Jesús, le invitamos cordialmente a leer nuestro artículo sobre: Profeta Elías.

Nacimiento de Jesús

Cuando Jesús llegó al mundo, empezó su vida, debido a que Él ya había estado junto con el Padre muchos antes, como se puede evidenciar en Juan 1:1, sin embargo, con la encarnación del verbo se inició su humanidad.

Una vez que participaba de la naturaleza humana, fue sometido a todo aquello que un hombre experimenta mediante su existencia terrenal, desde el proceso de nacer, desarrollarse, crecer, aprender, sentir hambre, dolor, sueño, así como fue tentado y atacado por el demonio.

Todas estas vivencias las vivió en carne propia durante su permanencia como hombre, más no como Dios. Se aprecia en Timoteo 1 2:15, que todas estas experiencias eran necesarias para que Jesucristo las viviera, debido a que en su condición de hombre actuaba como único mediador, ante su padre, Dios nuestro salvador, debido a que un hombre no tiene el poder para salvar al mundo.

¿Qué significa verdadero Dios y verdadero hombre?

Cuando iniciamos la oración de los apóstoles con “Creo… en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, y nació de Santa María Virgen”.

Es cuando comenzamos a profundizar su contenido, es una realidad que se muestra delante de nuestra fe a través de la autorrevelación de Dios en Jesucristo, y debido a que ésta como otra verdad que ha sido manifestada, únicamente se puede recibir mediante la fe absoluta.

Jesús, efectivamente anhelaba que sus discípulos y quienes lo oían lleguen solos a descubrir que el Hijo del hombre, era igualmente el verdadero Hijo de Dios. Esto se puede apreciar en la profesión de Simón Pedro, cuando la hizo cerca de Cesarea de Filipo.

Es cuando Jesús comienza a hacer preguntas a los Apóstoles y es cuando Pedro deduce al reconocimiento claro de su identidad sublime, confirmando su testimonio y lo llama “bienaventurado tú”, debido a que no es la carne ni la sangre quién te lo ha revelado, sino mi Padre”, este pasaje de la biblia se encuentra en Mateo 16,17. Es el Padre, quien da el testimonio del Hijo, porque sólo Él conoce al Hijo, se puede evidenciar en Mateo 11,27.

Se puede apreciar en los evangelios a Jesucristo que recibe la adoración, siendo un acto que únicamente Dios puede recibir, así como se puede observar venerando a su Padre.

También se observa perdonando pecados, expulsando espíritus malignos productos del demonio, sanaba personas enfermas, resucitaba a los muertos, dominaba al viento y el mar.

Sin embargo, también se muestra que llora, sufre adversidades y agonías, maltratos como si fuera el hombre más solitario que existiera en la humanidad. Todos estos aspectos son enseñados en las sagradas escrituras, el fiel recibe todas estas experiencias vividas por Jesús.

Ciertamente para el ser humano natural, se le dificulta comprender la verdad, solo la entiende cuando el Espíritu Santo le toca y se lo revela en su corazón, es cuando es aceptado.

En las sagradas escrituras aparece la enseñanza que, para llegar a Dios el Padre, existe únicamente un camino, y el camino es mediante su Hijo Jesucristo, sin embargo, para reconocer que Jesús es el Señor, dueño y soberano del universo, se requiere ser iluminado por la presencia del Espíritu Santo.