El profeta Elías; se le invita a conocer los diferentes acontecimientos que envuelven la vida de este enigmático hombre que aparece en las sagradas escrituras.

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Profeta Elías

Elías aparece en las sagradas escrituras, como un profeta hebreo que tuvo su existencia en el siglo IX a.C., su nombre se origina del nombre hebreo Ēliyahū (אליהו) que traduce “Mi Dios es Yahveh”.

Biografía

La vida profética de Elías da inicios de la época del reinado de Ajab, hijo de Omrí, quien presidió el Reino de Israel entre 874 a.C. y 853 a.C.

Su vida transcurrió en tiempos de Ajab y de Jezabel, y ejecutó su ministerio en los terrenos religiosos y morales. Por mucho tiempo logró separar a Israel del culto a Baal, sin embargo, la ira de Jezabel lo llevó a abandonar el territorio, confiando a Eliseo el proseguir su labor.

El término que personifica al profeta Elías proviene del fuego, mostrando perfectamente el carácter de Elías como un ser especial enviado de Dios, con la finalidad de restablecer la fe del pueblo hebrero en circunstancias hostiles.

Cuentan que los escritores de los Libros de Reyes, la principal fuente de sus narraciones estaba basado en otro texto que en la actualidad está perdido, conocido como el Libro de las crónicas de los Reyes de Israel.

Es muy probable que de esa fuente, nacen los relatos acerca de la contienda sucedida entre Elías y el rey Acab:

  • “quien le hizo malos ojos al Dios Yahveh, más que todos los que le habían precedido”, además “tomó por mujer a una cananea, Jezabel, hija de Itobaal, rey de Sidón quien se marchó detrás de Baal y Asera, sirviéndole y postrándose ante él”.

Cuentan la historia que el rey Ajab, estableció una nueva religión traída por su esposa Jezabel, lo que conllevó la terminación de la gran parte de los profetas locales de la religión. Entonces Yahveh hace que llegue al territorio una gran sequía acompañada del hambre.

Primera misión

La presencia del Profeta Elías aparece de forma sorprendente en las narraciones, avisando al rey Ajab sobre la sequía producida y enviada por Yahveh.

Después se oculta dentro de un refugio muy cerca de Jordán, allí los cuervos le proveen de alimentos, más tarde por órdenes de Yahveh, se marcha a Sarepta, una población que se encontraba cercana a la vivienda de una viuda, en este lugar el profeta tiene la gracia de hacer multiplicar los alimentos.

Igualmente entre obras hace resucitar a su hijo, Elías desafía a Jezabel, quien antes había dado órdenes que asesinarán a los profetas de Yahveh.

Se puede evidenciar en las escrituras hebreas en Reyes 18, 20-40, que Elías enfrenta a los sacerdotes de Baal a un duelo, que se trataba de invocar a sus distintos dioses para que le dieran fuego a la leña en donde se martirizó a un buey.

El reto consistía en que el Dios, que consiguiera encender el fuego era realmente el auténtico, Baal no pudo conseguir el sacrificio de quienes lo seguían, mientras tanto el dios Yahveh envió desde el cielo llamaradas de fuego, que prendió en llamas el altar de Elías dejándolo envuelto en cenizas, a pesar que había sido bañado con suficiente agua fresca.

De inmediato, los asistentes prosiguieron las órdenes emanadas de Elías para asesinar a los 450 seguidores de Baal, es cuando Yahveh resuelve enviar una fuerte lluvia, luego que ha padecido de la fuerte sequía.

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Segunda misión

La hostilidad ocurrida entre Ajab y Jezabel con Elías, no reducía a la cultura, sino que se preparaba para remover a sus habitantes. Según aparece en Reyes 21, el acontecimiento de la viña de Nabot, se mostraba la reiterada historia del arrebato de las tierras a los campesinos por parte de los líderes y otros dueños pudientes; sin embargo, estos sucesos los refieren en Isaías, Miqueas 2:2.

El profeta Elías ejecuta un castigo sublime que envía la muerte a Jezabel y a su linaje con Abab. Quedando devastado ante la contienda con el ejército del rey de Aram, aunque las buenas predicciones de los profetas en beneficio de Jezabel, su hijo Ocozías quien tenía los mismos pensamientos de sus progenitores de acuerdo a las versiones escritas en las sagradas escrituras, contó con un reinado corto y una muerte prematura, no dejando descendientes.

Se puede evidenciar en Reyes 2:1-13 que luego de la muerte de Ocozías, 852 a.C., Yahveh interrumpe el oficio del profeta Eliseo, con un carruaje con caballos de fuego que lo separó en dos trozos, mientras que Elías ascendió al cielo dentro de un torbellino, éste se encuentra relatado en Reyes 2:11.

Características

Según se evidencia en las sagradas escrituras en Santiago 5:17, Elías era una persona con características parecidas a la de cualquier ser humano, pero luego de la victoria, se fuga por miedo a la venganza que pudiera tomar Jezabel, y se encamina en el desierto queriendo morir.

Pero, una vez que el Ángel de Yahveh le dio de beber y comer, sintió un gran regocijo en su espíritu que lo llevó a caminar hasta el monte Horeb, territorio a donde se oculta dentro de una caverna.

Estando refugiado en la cueva, es atacado por una fuerte depresión, entonces el profeta Elías le implora a Yahveh y a su vez le demuestra que tiene fuertes celos en su misión encomendada, es cuando Dios se le hace presente y le presta ayuda exclamando una voz calmada y suave que sonaba luego de los vientos, fuertes temblores y llamaradas, y le entrega nuevas misiones y para terminar asigna a Eliseo como su sucesor.

Elías según las costumbres judía y cristiana

El profeta Elías en la práctica judía, es especialmente esperado para las celebraciones de Pascua que se realizaban en los hogares israelitas, a quien se le guardaba un puesto exclusivo en la mesa.

Según aparece en el Libro de Malaquías, que Elías retornará el día del juicio final, augurio que le otorga el signo del Mesías, concediéndole una gran importancia dentro del dogma judío.

Muchas personas creyentes, mantuvieron la creencia que Juan el Bautista fue el propio Elías que llegó para preparar su camino, se puede evidenciar en las sagradas escrituras en Mateo 11:7-15, Malaquías 4.5.

Es tanto que, para darle fuerza a esta misión, Juan el Bautista usaba una vestimenta parecida a la que usaba Elías, son relatos que aparecen en Reyes 1:8 y Reyes 2:1-13.

Algo bien particular que aparece en los evangelios expresivos, en el versículo de la Transfiguración aparece Elías y Moisés platicando con Jesús, se evidencia en Marcos 9:4.

El supuesto Apocalipsis sobre Elías, lo personifica junto a Henoc luchando en contra del hijo de la perversidad quien los asesina, luego de este acontecimiento, ellos tienen el don de resucitar, de igual forma que sucede con los dos testigos de Apocalipsis 11 en el combate con el enemigo.