Si quiere sacar y mantener alejadas de su casa a las huestes del mal, aquí aprenderá para tal fin cómo rezar los mil Jesuses, repitiendo mil veces el nombre de Jesús, además de conocer el origen de este rezo. No se pierda ningún detalle.

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¿Cómo rezar los mil Jesuses?

Esta tradición, cuyo origen está relacionado con la celebración de la Santa Cruz, según la Arquidiócesis de Bogotá, y a su vez, se relaciona con el descubrimiento de Santa Elena de la Cruz, que es el lugar donde se cree que murió Jesucristo. No obstante, hay historiadores que consideran que la celebración tiene su origen en festividades romanas.

La plegaria se enfoca en invocar el nombre de Jesús mil veces; también se acostumbra a usar crucifijos hechos, comúnmente, con madera o ramas de olivo. Rezar los mil Jesuses tiene como objetivo de alejar los males de las casas, venciendo, a través del nombre del Señor Jesucristo, a las huestes del mal.

Para saber cómo rezar los mil Jesuses, se debe saber que es una plegaria bastante sencilla, pero se deben seguir unos pequeños pasos para hacerlo correctamente. Para poder entender mejor la realización de estos sencillos pasos los especificaremos en esta sección, pero haremos énfasis en los más importantes de ellos.

  1. Hacer un altar con flores, agua bendita, velas, y la cruz de madera o ramas de olivo.
  2. Hacer la señal de la cruz (persignarse).
  3. En silencio, se procede a agradecer por las buenas obras de Cristo en las vidas de cada uno de los fieles devotos. Asimismo, cada cristiano debe pedir la gracia que desea
  4. Hacer el acto de contrición.
  5. Luego se debe rezar un padrenuestro.
  6. Con ayuda de un rosario, comenzar a contar los mil Jesuses, repitiendo «Jesús» con cada cuenta del rosario.
  7. Al completar un rosario, se reza un «Gloria», un «Padrenuestro» y la oración final.
  8. Contados 20 rosarios, finaliza el rezo de los mil Jesuses.

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Al empezar la decena se dice

«Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida, como también en la muerte, me has de favorecer. Sí a la hora de mi muerte el demonio me llegara a tentar, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contarás ni tendrás parte en mi alma, porque dije mil veces Jesús».

De esta manera se debe repetir 50 veces el nombre de Jesús, cada una de las veces con cada una de las cuentas del rosario. Al terminar un rosario, se debe decir un «Gloria», un «Padrenuestro» y la oración final; cada que empiece una nueva decena, debe decir alguna de estas otras oraciones:

  • «Renuncia, Satanás, que conmigo no puedes contar, porque en el Día de la Santa Cruz, repetimos con fe los mil Jesús”.

  • «Satanás, a nuestras casas no podrás entrar, ni en nuestros corazones reinar, porque el Día de la Santa Cruz diremos mil veces Jesús».

  • «Sagrada Cruz, tú, símbolo de la justicia, considerada como abogada de cada uno de los fieles, que en todo momento nos darás ayuda. Por eso confesamos que nos libras del mal, que nuestros enemigos no tendrán parte en nosotros, porque con devota fe dijimos mil veces Jesús».

Oración final

«Te adoramos, oh señor Jesucristo, y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Jesús, Jesús, Jesucristo. ¡Oh! Jesús, mi Jesús para siempre. Jesús, Jesús en mi vida, Jesús, Jesús en mi muerte. Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos».

Rezo del acto de contrición

«Oh Señor Jesucristo, Dios, hombre verdadero, Creador, y redentor mío; por ser tú, bondadoso, por ser quien eres de verdad, y porque te amo infinitamente con todo mi corazón, me arrepiento con todo mi corazón y mi ser de lo malo que he hecho, y por lo bueno que he dejado de hacer, aunque haya podido, ofendiéndote a ti.»

«Te prometo dar mi vida en satisfacción de mis pecados, y con tu ayuda, prometo no pecar nuevamente, así como también saldré de cualquier pecado que quiera atraparme. Confesaré cada pecado, sin omisión alguna, y comulgaré; apiádate de mí y de mi alma, y dame la gracia de tu poder para no volver a ofenderte.»

La oración de los mil Jesuses

«Oh, Señor, que en memoria del descubrimiento de la verdadera cruz tú restableciste cada milagro de tu amor. Señor, otórganos, por el valor del bendecido leño de vida, la bendición de llegar al auxilio y beneficio del reino de los cielos, y otórganos la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos, amén.»

La bendición final con el agua bendita

  • «El señor esté con ustedes».

  • Respuesta: «Y con tu Espíritu».

  • «La bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo».

Breve historia del origen del Día de la Santa Cruz

Los historiadores señalan, entre los antecedentes del Día de la Santa Cruz, una parte de la historia del emperador romano conocido como Constantino I el Grande, de origen pagano, recordado como el primer emperador romano que permitió el libre culto de los cristianos.

En el año 312 después de Cristo, Constantino debía enfrentar una difícil batalla contra el ejército enemigo, comandado por Majencio. La historia cuenta que Constantino, tuvo una visión reveladora antes de llevar a cabo la batalla con su rival.

En principio, durante una de las marchas junto a sus soldados, el emperador miró en el cielo, frente a Apolo (el sol), la silueta de una cruz del cristianismo. Más tarde, durante un sueño se le reveló nuevamente la cruz, pero esta vez con la frase «In hoc signo vinces» (Con este signo vencerás).

De esta manera, Constantino ordenó que su ejército llevará el signo de la cruz en sus estandartes y escudos, y posteriormente terminó venciendo a Majencio. Luego de este suceso, el emperador romano realizó su conversión al cristianismo, además de permitirle, de esta manera, a los cristianos, realizar su culto con total libertad.

Si desea conocer más información sobre cómo rezar los mil Jesuses, le invitamos cordialmente a mirar el vídeo del siguiente enlace, donde se explica con detalle todo lo que se debe hacer, y su proceso: