A continuación, te contaremos la parábola de la perla de gran precio, una historia narrada por nuestro señor Jesucristo. Además, te daremos una interpretación de qué te podría enseñar este bello cuento para mejorar nuestra vida.

la-perla-de-gran-precio.1

La perla de gran precio

La perla de gran precio, es una de las parábolas más famosas que se tiene escritas en la Santa Biblia; en cada uno de los evangelios los apóstoles, no quisieron olvidar las enseñanzas de su Maestro y podemos encontrar varias de ellas en la biblia.

Específicamente, esta parábola de la perla y el mercader (vendedor o comerciante); la encontramos en el Evangelio según Mateo 13:45-46. En estos dos versículos, encontramos lo siguiente:

  • “También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas”.

  • “Que, habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró”.

Con esta parábola, Jesús quería que sus discípulos aprendieran el valor y la importancia del Reino de los Cielos comparándolo, con la perla más preciosa que pudo conseguir aquel mercader.

La historia de la parábola

La historia, gira en torno a una persona que se dedicaba al comercio, compra y venta de artículos, más específico, de perlas. Por medio de esta parábola, Jesús, logró su objetivo y hacer que tanto sus discípulos, como las demás personas que lo escuchaban, captarán qué quería Él enseñar con la perla de gran precio.

Podemos dividir esta historia en 4 secciones, para que sea más fácil leer para ti y asimilarlo mejor; la interpretación que tú le puedas dar, también es tan válida como la que vamos a decir al final de este artículo. Sin embargo, no podemos olvidar, la verdadera enseñanza que nos quiere enseñar Jesús con ella.

En busca de las perlas por parte del comerciante

Las perlas, son una de las piedras más preciosas y preciadas que existen en el mundo; como notas, incluso en la época de Jesús, ya estas piedras, eran bastantes valiosas, por lo que, es una excelente alegoría al Reino de los Cielos.

El comerciante en cuestión, se la pasaba buscando siempre las mejores perlas que podía; ya que, no se abstenía a adquirir lo primero que viera. Su gran esfuerzo por querer encontrar siempre lo mejor de lo mejor en sus productos (las perlas); pronto tendría su recompensa.

El comerciante logra encontrar al fin la perla indicada

Luego de mucho tiempo y mucho camino recorrido, buscando y adquiriendo las mejores perlas; el mercader, logra encontrar una piedra de éstas sin igual. No por ello, significa que la travesía del comerciante haya terminado, porque ahora debía de adquirirla de algún modo posible; él por su parte, estaba dispuesto a dar lo que fuera para adquirir esta perla, ya que era única en su clase.

Incluso aun cuando pareciera que conseguimos aquello que tanto quisimos, es menester seguir esforzándonos por ello.

Un gran cambio por la perla de gran precio

Al poder encontrar la más preciosa de las perlas, que el mercader haya conseguido jamás, el comerciante se da cuenta que, para adquirirla, deberá de pagar un precio muy alto; incluso uno que sobrepasa todo su presupuesto.

A pesar de ello, el mercader no quería dejar de pasar esta oportunidad (además de que podía ser irrepetible); así que, una de las formas que se le ocurrió para poder adquirir aquella perla, era vender todo lo que él poseía. Aunque parecía una apuesta bastante arriesgada, él ya tenía total determinación con lo que quería y sabía, que adquirir aquella perla, no podría conseguirla en ningún otro sitio, ni más nunca en su vida.

Si le pareció interesante este post, lo invitamos a leer nuestro artículo sobre: Creación de Dios.

El mercader logra adquirir la perla de gran precio

Ya decidido, da absolutamente todo lo que tiene a cambio de recibir la perla en sus manos; un objeto que, a pesar de que hizo que este hombre diera todo lo que tenía; prontamente, le traería muchos más beneficios y recompensas que antes. Se puede asumir entonces, que el mercader realmente no perdió, sino que ganó mucho más de lo que había dado a cambio.

Interpretaciones de la parábola

De esta parábola tan bella, podemos sacar entonces diversas interpretaciones con múltiples enseñanzas, incluso tú puedes sacar la tuya. Estas enseñanzas pueden ser:

  1. El camino de Jesús, su modo de vivir, sus enseñanzas, su evangelio; es algo realmente incalculable e invaluable, que tal vez es posible conseguir una sola vez en la vida. El Reino de los Cielos, que vendría siendo la perla, para que nosotros podamos acceder a él, requiere un gran precio; dependerá de nosotros si decidimos o no, dar algo de gran valor también.
  2. Para poder recibir algo a cambio, es necesario que nosotros también demos algo a cambio y del mismo valor, de aquello que deseemos adquirir; no podemos pedir algo, si no estamos dispuestos a dar lo mejor de nosotros también. Sin embargo, a pesar de esto, nosotros debemos de actuar y dar sin esperar recibir algo a cambio, porque es lo correcto, hacer desde el corazón.
  3. Por último, la parábola nos enseña también que, si nos esforzamos mucho por conseguir aquello que tanto deseamos; tarde o temprano, todos nuestros esfuerzos y sacrificios, podrán ser recompensados. En caso de llevar una vida en Dios, en Jesús, jamás habrá que quedarse de brazos cruzados y esperar que las cosas sucedan solas.

Enseñanzas por parte de Jesús

Una de las formas más comunes (y preciosas), que Jesús usaba para poder enseñar ciertas lecciones a sus discípulos y seguidores; era por medio de parábolas y cuentos, estas historias, encierran dentro de sí, un trasfondo moral y espiritual sumamente enorme. Jesús, las usaba para ilustrar sus enseñanzas y si bien, daba explicaciones de ella, muchas podrían quedar al libre pensamiento de cada persona.

Estas parábolas pueden utilizarse en cualquier ocasión de la vida diaria, ya sea para ayudar o enseñar a una persona; porque, así como Jesús lo hizo con sus seguidores, nosotros también tenemos el deber de enseñar y ayudar a los demás, sobre todo a quién más lo necesite. Esa es la vida del buen católico, la vida del buen cristiano.

Así como la perla de gran precio, también podemos encontrar en la biblia parábolas como la de «El buen samaritano», «La oveja perdida», «El sembrador», «El hijo pródigo» y muchas más; de las cuales, podremos obtener otras enseñanzas más que nos ayudarán a lo largo de nuestra vida.

En los evangelios de la biblia, habrán muchas más parábolas incluso, alguna de ellas no muy conocidas por la mayoría de las personas.

En el siguiente vídeo que te dejamos a continuación, podrás encontrar una reflexión sobre esta preciosa fábula. Recuerda, que tu interpretación también es válida y aceptable.