La armadura de Dios

La armadura de Dios

¿Conoces la armadura de Dios?

Al igual que en la guerra, donde los soldados necesitan una armadura especial como chalecos antibalas, cascos para proteger la cabeza, armas y demás implementos.

En el mundo espiritual, tambien necesitamos una armadura que nos proteja y nos ayude a enfrentarnos ante todas las adversidades que se nos puedan presentar en la vida.

En la palabra de Dios, específicamente en el último capítulo de Efesios, una de las cartas que escribió el Apóstol Pablo, aconseja a todos los creyentes  que usen la armadura de Dios para pelea con el maligno y poder haceros con la victoria.

El mundo espiritual está en constante guerra y es por eso que debemos estar preparados en todo momento.

Partes de la aradura de Dios

La armadura de Dios

Esta armadura comprende una serie de instrumentos espirituales que, para saber hacer uso de ellos, hay que conocer cómo se usan y es por esto que a continuación te contamos todo lo que necesitas saber para protegerte con la armadura espiritual. 

1: El cinturón de la verdad

Se nombra al cinturón de la verdad en Efesios 6:14. Físicamente y en los tiempos antiguos, los soldados usaban un cinturón para poder mantener firme la túnica y a la vez brindar soporte al cuerpo.

En el sentido espiritual, el cinturón viene a ser ese conocimiento y seguridad que nos hace permanecer firmes, convencidos de que somos hijos de Dios, aunque el maligno nos quiera convencer de lo contrario. 

Para hacer uso correcto del cinturón de la verdad nuestro corazón debe estar lleno de la palabra del Señor debemos fortalecernos con la oración. Tenemos que vivir una vida íntegra y firme en el camino de Cristo. 

2: La coraza de  justicia.

Así como en los tiempos antiguos existía la coraza, con la cual se cubrían los órganos internos, lo mismo que en la actualidad conocemos como el chaleco antibalas.

Los soldados que andamos en el mundo espiritual necesitamos guardar nuestro corazón de todo ataque del enemigo.

La coraza de justicia viene a ser esa cubierta que nos da la justicia que alcanzamos a través de Jesús y del sacrificio que hizo por nosotros es la cruz del calvario. 

Para usarla correctamente debemos recordar la identidad que tenemos en Cristo, reconocer que gracias a su sacrificio es que somos justificados delante del padre celestial.

No podemos creer lo que el enemigo nos dice ni sus acusaciones ni estar recordando nuestra vida pasada o nuestros pecados.

Esas son estrategias del maligno para herirnos y solo la coraza de justicia nos protege de estos ataques. 

3: El apresto del evangelio

Todo guerrero necesita proteger sus pies de los ataques pues estos tambien son un blanco importante para el enemigo.

Si un soldado no es firme en su andar entonces es fácil de eliminar. Los soldados tienen que dar pasos firmes y seguros, sin dudar ni temer. 

El calzado del evangelio se debe usar con seguridad, confía en lo que el Señor te ha entregado, permanece fuerte en el camino.

Llénate de paz, gozo y amor y permite que esto se contagie a los que están a tu alrededor. El llamado es a predicar el Evangelio a toda criatura.

Con pasos seguros siempre vigilando de no pisar alguna mina o algún objeto punzocortante que el enemigo pudiera dejar en el camino. Siempre avanzando y nunca retrocediendo, creciendo en el reino de Dios. 

4: El escudo de la fe en la armadura de Dios

Aquí el Apóstol Pablo nos deja instrucciones para el uso del escudo de la fe. Sabemos que un escudo es un arma de protección que puede ayudarnos en plena batalla a que ninguna de los ataques nos alcance.

En el mundo espiritual también necesitamos un escudo pues el enemigo lanza dardos que, si nos alcanza, nos puede hacer mucho daño. 

El escudo de la fe se usa de manera correcta cuando nuestra fe está fortalecida. Para esto debemos leer la palabra de Dios, memorizarla y, lo más importante, ponerla en práctica.

Recordemos que la fe es como un músculo que si no se ejercita entonces se atrofia, ejercitemos la fe y hagámosla fuerte para que nos pueda proteger de todos los ataques que el maligno lanza en nuestra contra. 

5: El yelmo de la salvación en la Armadura de Dios

El yelmo es un casco que protege la cabeza del soldado. Una de las piezas más importantes de toda la armadura.

Nuestra mente es un auténtico campo de batalla y es un blanco fácil para el enemigo pues ataca directamente en nuestros pensamientos haciéndonos negativos o haciéndonos creer coas que no son correctas según la palabra del Señor. 

El casco o yelmo de la salvación lo usamos cuando recordamos en todo momento que somos salvos por medio de la fe y esa es una verdad que no se puede cambiar.

Debemos pelear y combato los malos pensamientos con la palabra de Dios pues él nos ama y nos ha perdonado de todos nuestros pecados. 

6: La espada del Espíritu en la Armadura de Dios

Aquí hay una gran diferencia pues las demás armas son para protegernos pero esta es especial pues fue creada para que podamos atacar las fuerzas del mal. Con la espada podemos herir y matar al enemigo cada vez que se quiera interponer en nuestro camino.

Con ella nos podemos defender y alumbrar el camino por donde transitemos, seguros de que es poderosa y que, si la sabemos usar, obtendremos la victoria. 

Para hacer uso correcto de la espada del Espíritu debemos estar llenos de la palabra de Dios pues la espada se acciona cuando hablamos su palabra. Es importante poder usarla de forma efectiva en cada situación y cuando la hacemos efectiva en nuestra vida.

Recordemos que la Biblia es como un manual de vida y para que estas palabras tengan poder debemos hacer las cosas que ahí se nos indican. 

Toda la armadura espiritual funciona a través de la fe y se fortalece en medio de la oración.

Cuanto más leamos su palabra, más fe vamos a tener y vamos a poder usar la armadura con más efectividad. La oración es la clave de todo, la comunión con el Espíritu Santo nos va a guiar a vivir conforme a la voluntad del padre celestial. 

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