Aprende la oración para alejar el mal. Desde el principio de los tiempos, el mal siempre persigue al hombre. Este sentimiento negativo que existe en el mundo trae un estado de atención, con miedo constante a todo. Toda esta travesura humana nos lleva a buscar protección de la deuda para evitar que algo malo nos suceda. Uno oración para alejar el mal, funciona como un amuleto que crea un escudo y nos protege.

Aprende la oración para alejar el mal

La verdad es que últimamente no nos hemos sentido seguros caminando. Siempre estamos rodeados de envidia, odio y violencia. El enemigo siempre está cerca esperando atraparnos.

Siempre necesitamos estar acompañados por otras personas o usar amuletos para que no nos pase nada. Para ayudarlo a crear una protección, separamos dos oraciones para alejar el mal. Son extremadamente poderosos. Siempre haz uno de ellos y siéntete más seguro cuando salgas de casa. Solo cree y di la oración para que todo salga bien al final.

Primera oración para alejar el mal

Dios Padre Todopoderoso, estoy ante Tu presencia en este momento porque creo en tu palabra y en el poder que está en el nombre de Jesús, rezo en el nombre de Jesús, expulsando todo mal y no aceptando un mal en mi vida. que todo sale mal, peste, envidia, maldición, ojo gordo. Exijo que salga en el poder y la autoridad del nombre de Jesús, Señor Dios, gracias, y recibo tus bendiciones y paz en mi vida, Amén.

Segunda oración para alejar el mal

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, salgan.
Señor, concede paz a los que tienen fe, para que se cumplan las palabras del Profeta: «Escucha las oraciones de tu siervo y de tu pueblo de Israel».

¡Santos Ángeles, que cantan para siempre las glorias del Altísimo Señor Dios! ¡Arcángel San Miguel, que triunfó y venció a los poderes infernales! ¡Ángel Saint Raphael, el guía de Young Tobías en el desierto! ¡Ángel San Gabriel, quien anunció a la Virgen María la concepción del Hijo, la Palabra de Dios Padre!
Luces luminosas, por los siglos de los siglos, alrededor del trono del Altísimo, para ser alabado por siempre. Anael, Asrael, Gamaliel, Samuel, Zacariel, Uriel, siete espíritus puros, siete luminarias, jerarquías celestiales, sé mi luz, mi protección, mi fuerza, mi coraje, para que puedas enfrentar todo mal, toda adversidad, todos los enemigos.
Huye de mí, de mi casa, de mi familia, los espíritus malignos, los envidiosos, los malhechores, los hipócritas y los buscadores de sí mismos.
Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Poderes, Arcángeles y Ángeles, remueven de mí, de mi familia, de mi hogar los espíritus enviados por Satanás, los espíritus tentadores, que nos desvían del bien y nos arrastran a la perdición eterna.
Que así sea ahora y para siempre.
Amén »

Lea también: