La última frontera, así llaman al 49° estado de la Unión Americana, una vasta región que, aunque extrema y casi inhóspita, representa una tierra de oportunidades y un nuevo comienzo para muchos. Así que prepárate, que aquí te diremos cómo es vivir en Alaska.

Vivir en Alaska

¿Dónde queda Alaska y cuáles son sus características?

Alaska pertenece a los EE.UU. aunque se ubica al extremo noroeste del continente americano, flanqueado por los océanos Ártico y Pacífico y haciendo frontera con Canadá. Además, hay que destacar su cercanía con Rusia, de la que lo separa apenas el estrecho de Bering.

Con sus más de 660 mil km2, el 49° estado de la Unión Americana también es el más grande de dicho país. Aunque también es el menos poblado, pues no supera el millón de residentes. Sus principales ciudades son:

  • Juneau (capital)
  • Anchorage
  • Fairbanks
  • Sitka
  • Kenai
  • Kodiak
  • Ketchikan
  • Bethel
  • Wasilla
  • Homer

Su clima es extremo, llegándose a superar los -20° C en invierno. No obstante, goza de una belleza incomparable. Sus paisajes salvajes combinan montañas, glaciares y fiordos con caudalosos ríos, estepas, bosques, extensas costas y numerosas islas. Además, su fauna es tan abundante como impresionante: osos, pumas, alces, etc. Pero si todo esto lo vemos a través de la aurora boreal, que va de septiembre hasta abril, el lienzo es realmente alucinante.

En verano, el clima es más benévolo, con una media de 25° C. Entonces es usual ver a la gente pasear por las calles en sus descapotables. Es una ventana de luz y calor que se debe aprovechar, pues la mayor parte del año permanecen casi encerrados por el frío.

Entre las principales actividades económicas, destacan las industrias pesquera y petrolera, además de la minería y el turismo. No obstante, muchas personas se dedican a la caza y a la pesca artesanal como modo de manutención, lo que a su vez da paso a otra actividad comercial importante, vinculada a la venta de pieles.

Anchorage puede ser un buen lugar para vivir en Alaska

Una región muy rica

Estas características llevan años tras año a muchas personas hasta “la última frontera”. Unos con el afán de ganar un buen dinero en las actividades económicas propias de la región, para luego regresar a sus hogares con la bolsa llena. Mientras otros prefieren asentarse definitivamente en aquella cautivante e indómita tierra.

Si algo hay que destacar de Alaska, es que muchos de sus trabajos son muy bien remunerados, aunque también están entre los más peligrosos del mundo. Quizás el caso más conocido sea el de la pesca del cangrejo rojo. Pero esto no es óbice para que miles de aventureros vayan por su cuota de fortuna todos los años.

Mención especial merece el petróleo. Es tanta la riqueza que esta industria genera, que el estado de Alaska reparte entre sus habitantes sus pingües benéficos, a razón de +/- 2000 USD/año por persona.

Requisitos para vivir en Alaska

Es bien sabido que Alaska necesita de mucha ayuda para llenar la demanda de personal que genera su creciente economía. Pero a pesar de ser agradecida y recibir con los brazos abiertos a quienes deciden ir a trabajar legalmente, también hará todo lo posible para que estos se queden a vivir en Alaska definitivamente. Esa es su política y para ello dispone de una legislación sobre inmigración, la que se cumple al pie de la letra.

Esto lo podemos ver desde un primer momento, ya que el trámite del permiso de residencia sólo se puede hacer en persona. Nada de correo tradicional ni diligencias online. Hay que ir allá y punto. Aparte, en ese momento hay que garantizar que se pretende vivir en Alaska indefinidamente.

Vivir en Alaska

Control riguroso

Pero como nadie puede estar seguro de que una promesa como esa se cumplirá fielmente, los agentes de inmigración exigen una variedad de requisitos. Con ellos se pretende estrechar aún más el lazo que los ate a “la última frontera”. La idea también es evitar que delincuentes ingresen al estado para aprovecharse de su remota ubicación. Así que vivir en Alaska puede significar un nuevo comienzo para muchas personas, pero no para quienes huyen de la justicia.

Aquí los requisitos para vivir en Alaska:

  • Suscribir de un contrato donde se compromete al traslado de tus enseres al estado.
  • Comprobar que se cuenta con un trabajo en su territorio.
  • Acreditar que se dispone de una residencia para vivir en Alaska de manera continua. Esto se puede hacer por medio de un contrato de compra o de arrendamiento.
  • Registrase como votante de Alaska.
  • También hay que registrar al menos un vehículo de motor.

Ahora, si quien decide irse a vivir en Alaska es extranjero, entonces aplican otros documentos. Aunque con sus diferencias propias, vale el ejemplo de las Visas para Australia, sólo que en este caso el país es EE.UU.

Oportunidades de empleo en Alaska

Trabajar en Estados Unidos en verano siempre es una buena opción para los extranjeros. Pero si hablamos de Alaska esto no se discute. Aunque todo el año hay abundante empleo en las actividades petroleras y en la industria de la pesca y minería, es en verano cuando se presentan las mejores oportunidades. Esto es gracias a casi un millón y medio de visitantes que llegan en esta estación a darle un gran impulso a la industria del turismo de Alaska.

Todos quieren disfrutar de las maravillas de la región. Pero para poder cumplirles sus sueños y sed de aventura, la industria necesita apoyarse en numerosas empresas y autónomos que ofrecen sus servicios. Aquí hay muchas oportunidades de trabajos en Alaska para latinos.

Destacan agencias de viajes, hoteles, pasadas, restaurantes, guías turísticos, fotógrafos, traductores, entrenadores deportivos, etc. En fin, la lista es extensa y lo que esto nos señala que puede haber trabajo para todos.

Ventajas y desventajas de vivir en Alaska

Pero como es de imaginar no todo es leche y miel en este remoto paraíso al que muchos llaman “La última frontera”. Así que en nuestro aparte final veremos tanto los pros como los contras que supone trabajar y vivir en Alaska.

Ventajas

  • La naturaleza: En este vasto territorio se puede hacer innumerables de actividades al aire libre. El contraste es tal que se puede hace canotaje en un lago y hasta explorar glaciares. Así que Alaska resulta un verdadero paraíso para los amantes de la vida al aire libre. Sobre todo, porque en sus numerosos parques nacionales abunda la fauna y la flora. Es usual ver como si nada osos y alces por todas partes, hasta en los jardines de las casas.
  • Veranos benévolos: Vivir en Alaska no es sólo soportar frío glacial. Sus veranos, aunque cortos, son muy agradables. Luego de meses de encierro por las altas temperaturas, sus 25° C y su radiante sol son maravillosos. Es la época en que abundan por las vías los descapotables.
  • Tierra de oportunidades: Alaska puede ser de los mejores sitios para ver florecer una idea de negocios. Muchos de sus habitantes han llegado sin un dólar en la bolsa y han logrado levantar rentables emprendimientos. Se dice que Alaska cuenta con uno de los porcentajes más elevados de éxito en los negocios que se inician. No hay que olvidar que es un estado de la Unión Americana y como tal parte del “sueño americano”.
  • La renta petrolera: Como ya se ha dicho, únicamente por vivir en Alaska se les paga a las personas un aproximado de 2 mil USD al año, por concepto de los dividendos petroleros. Pero de esto no se beneficiarán quienes se hayan ausentado de la región por espacio de 180 días o más. Aunque hay sus excepciones.

Desventajas

  • Clima inclemente la mayor parte del año: Salvo en la breve ventana del verano, en el resto del año la situación es realmente extrema. Esto tiene su clímax en invierno, cuando las temperaturas superan fácilmente los -20° C. Entonces las personas se refugian en las casas, se les ve poco por las calles. Tal encierro genera mucha ansiedad y otros problemas psicológicos.
  • Ambiente pueblerino: Al ser un territorio eminentemente rural y casi virgen, vivir en Alaska no es recomendable para quienes gustan de la vida citadina. Sus pocas ciudades son pequeñas y se impone el estilo de vida apacible. De tal suerte que puede resultar muy aburrido para quienes acostumbran frecuentar centros comerciales o atestados night clubs.
  • La comida no anima paladares sibaritas: Definitivamente el arte culinario no es uno de fuertes. Puede decirse que su gastronomía es bastante elemental. Por más que busques variar, lo que siempre abundará en los restaurantes será salmón y la panceta o tocineta.