La compañía de una copa de vino es muy bienvenida en varios momentos. Ya sea para celebrar o disfrutar de una buena conversación, la bebida tiene el poder de relajar y muchos otros beneficios. La ciencia recomienda que un vaso al día es capaz de turbar la salud. ¿Lo es?

Los beneficios del vino 

No es hoy que hablamos de las propiedades del vino. En la Edad Media, los monjes de la Iglesia Católica utilizaban la bebida no sólo para apreciar, sino para varios tratamientos. Otro registro de su uso fue durante el brote de cólera de 1892 en la ciudad de Hamburgo (Alemania), cuando se utilizó vino para esterilizar el agua. De hecho, el vino tiene algunos componentes que operan a favor del organismo. Mira a ver cuáles:

·        Protege la salud cardiovascular

Tomar dos vasos (125 ml cada uno) de vino tinto puede, sí, prevenir la aparición de problemas cardiovasculares. Entre los varios estudios existentes, uno de los estudios de seguimiento de los profesionales de la salud reunió a más de 38 mil hombres sin antecedentes de enfermedades cardíacas. Han tomado 1 o 2 dosis de vino al día, 3 o 4 veces por semana, durante 12 años. Al final del estudio, se encontró que los voluntarios eran 32% menos propensos a desarrollar problemas cardíacos en comparación con las personas que no tomaban el vino. Esto se debe a que el alcohol fermentado en el vino previene la acumulación de LDL (el «colesterol malo», que se convierte en placas en las arterias) y contribuye a la salud del corazón. Otros elementos que trabajan contra la acumulación de grasa en las arterias son los polifenoles, que tienen propiedades antiinflamatorias y mejoran la capacidad de dilatación de los vasos sanguíneos. ¡Por el vino!

·        Puede disminuir la probabilidad de diabetes

En este caso, tanto el tinto como el zumo de uva son responsables de este beneficio. Ambos contienen resveratrol, que ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre en equilibrio y, por consiguiente, evitar el almacenamiento indebido de grasa en el cuerpo. Hay varios estudios que validan este logro del vino, pero no lo defienden plenamente. Por lo tanto, no existe un consenso científico, aunque las pruebas son más bien del lado positivo del vino. Para las personas con diabetes tipo 2, los vinos tintos y blancos tienen resultados muy expresivos en el control de la glucosa.

·        Bueno para el cerebro

El vino puede mejorar las funciones cognitivas, ya que sus componentes favorecen la prolongación de la vida de las neuronas. Así, protege el cerebro de la demencia y reduce la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Esto es lo que sugiere un estudio estadounidense sobre mujeres, el cual encontró que el consumo moderado de vino tinto en realidad mejora la función cognoscitiva.

·        Aliado de la longevidad

Una vez más el resveratrol, con sus propiedades antioxidantes, previene el envejecimiento prematuro. Un estudio realizado por la Universidad de Londres ha demostrado que las procianidinas, que se encuentran en el vino tinto, ayudan a mantener la salud de los vasos sanguíneos, ayudando a aumentar la esperanza de vida.

¿Pero puedes tomar vino todos los días?

Los expertos defienden el consumo de vino, especialmente de vino tinto seco, por su menor cantidad de azúcar que la versión suave. Otro punto a favor del vino tinto seco es que su proceso concentra más niveles de antioxidantes en la composición. Por lo tanto, lo ideal es consumir hasta dos vasos de 125 ml por día.

Contraindicaciones

Debido a que es una bebida alcohólica, no todo el mundo puede consumirla. Algunos casos:

  • Mujeres embarazadas
  • Diabéticos: Aunque ayuda a prevenir la diabetes, es deseable que las personas con la enfermedad opten por vinos con menos azúcar.
  • Personas con problemas de páncreas e hígado.
  • Personas que utilizan medicamentos controlados como antidepresivos, anticoagulantes, ansiolíticos, etc.