Spotting

Si has sangrado y no te debe venir la regla todavía, puede que estés presentando lo que se conoce como sangrado intermenstrual, sangrado de ovulación o spotting.  Muchas mujeres tienen dudas sobre qué es ese manchado que se produce en unos días en los que no debe bajarles la regla. Y, por eso, vamos a dedicar este post a hablar del spotting.

Spotting o sangrado intermenstrual

Para empezar, empecemos diciendo qué significa spot. Es una palabra inglesa que quiere decir “manchar”.  Entonces, spotting significa manchado intermenstrual, y es mucho más normal de lo que pensamos. Así que, si alguna vez has sangrado tu ropa interior y no era el momento de tu menstruación, no te asustes. Hay varias razones por las que podrías estar presenciando el spotting. Y, por supuesto, hay que estar pendiente de otros síntomas para saber si debemos preocuparnos o no.

De manera más técnica en cuanto a términos de salud, podríamos decir que este sangrado se produce por variaciones hormonales de progesterona y estrógeno que tienen lugar en la fase de ovulación del ciclo menstrual. Por esta misma razón es por la que el spotting se da a mediados de ciclo, entre regla y regla, en la mitad del ciclo menstrual.  Esta sangre procede del útero, no de los ovarios como comúnmente se dice.

Cómo es el spotting

Este sangrado no es cómo una menstruación normal. Este sangrado vaginal es de escasa cantidad. Es casi un goteo. Puede durar unos días, incluso hasta 7 días. El color puede ser desde rosado, sangre oscura o marrón. No es realmente importante, solo nos da información del tiempo que lleva esa sangre con el aire.

Causas del sangrado intermenstrual

La ovulación es el momento del ciclo menstrual en el que todo se prepara para crear una nueva vida. El óvulo se libera para ser fecundado por el espermatozoide.

Se puede producir entre el día 10 y el 21 del ciclo, normalmente en la mitad entre regla y regla. Es decir, unos diez días después de que se haya ido la menstruación.

En esta fase -la ovulación- los niveles de estrógeno y progesterona incrementan para poder mantener las paredes del endometrio engrosadas. Pero, a veces, los niveles de estas hormonas no son los que deberían ser y el endometrio se desprende. De ahí el spotting, el sangrado intermenstrual.

Suele ser un sangrado leve y no habitual. Puede pasar una o dos veces debido a desajustes hormonales, pero si se convierte en algo habitual es pertinente acudir al médico.

Qué provoca los desajustes hormonales

Un desequilibrio hormonal puede deberse a muchos factores. Tanto a los hábitos de vida, como a la alimentación, como al deporte que hagamos. Puede estar relacionado directamente con el uso de los anticonceptivos.  En algunos casos el anticonceptivo actúa con “descargas hormonales”, por lo que puede ocasionar sangrados. Lo recomendable en este caso es acudir al ginecólogo para que nos indique si debemos continuar o no con estas pastillas.

Y, en el peor de los casos, puede deberse a alguna enfermedad ginecológica. En ese caso, este manchado sería un síntoma de algo más grave. Pero, irá ligado a otros síntomas como son dolor, olor en la sangre, fiebre e incomodidades.

Sangrado que no sea spotting

Si se presenta un sangrado que no es la regla, y de forma habitual, podría no ser spotting¸ y deberse a otras causas. Hay que acudir al ginecólogo ante la menor duda. Y, lo recomendado, es ir una vez al año a partir de los 15 años.

Al leer esto, que no cunda el pánico, lo normal es que el sangrado se deba a algún desajuste hormonal sin importancia. Aun así, acuda a su médico si se produce en más de una ocasión, o el spotting dura más de la cuenta.

Qué es la metrorragia

¿Qué otras razones puede haber detrás del sangrado intermenstrual?

Ha quedado claro que el spotting se debe a un desajuste hormonal y que no debe ser motivo de alarma. Sin embargo, se puede sangrar por otros motivos que sí deben preocuparnos, sobre todo si vienen de la mano de otros síntomas.

A este sangrado fuera de la regla, se llama menorragia. Y sus causas podrían ser las siguientes:

-Pólipos uterinos (miomas): cuando existe crecimiento excesivo de células en el endometrio, se produce la formación de pólipos uterinos, que se adhieren a la cavidad uterina.

-Pólipos del cérvix: estos pólipos cervicales en la parte del útero que conecta con la vagina. Son bastante comunes en mujeres mayores de 40 años, por eso a esa edad hay visitar con más frecuencia al ginecólogo.

-Aborto espontáneo: un aborto espontáneo causa hemorragias, lo que explicaría la sangre.

-Embarazo ectópico: este embarazo tiene lugar fuera del útero, en las trompas de Falopio. Es una situación peligrosa ya que las trompas podrían sufrir el riesgo de explotar. En este caso, lo normal es operar.

-Lesiones vaginales: durante las relaciones sexuales, es posible hacerse una herida en el interior de la vagina o en el ano. Estas heridas causan ardor, picor y pinchazos. En este caso, habría que dejar de tener relaciones durante 15 días, y si el dolor sigue, acudir al ginecólogo ya que podría degenerar en una infección mayor.

-Complicaciones en un embarazo: si estás embarazada y hay sangrado, acude a tu especialista.

-Cáncer en el útero o en las trompas de Falopio.

Repito. Esta enumeración anterior incluye alguna de las causas del sangrado intermenstrual conocido como menorragia, pero lo más común es que el sangrado sea spotting debido a desajustes hormonales. Sea como fuere, lo recomendable es acudir a un profesional para resolver nuestras dudas y que realice los exámenes pertinentes.

No existe forma de prevenir el spotting o la menorragia. Son trastornos de la menstruación que no podemos controlar directamente. Lo que sí se puede es cogerlos a tiempo. Para ello, lleva un registro de tus reglas, cuánto duran, qué tipo de sangrado. Y de esta forma, cuando algo se salga de lo normal podrás darte cuenta.

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