El síndrome doloroso Regional Complejo es un padecimiento que se presenta en los seres humanos, donde se manifiesta la presencia de dolores en las extremidades a causa de una lesión previa de tejido o nervio; siendo necesario el diagnóstico precoz, para evitar mayores complicaciones. Te invitamos a que descubras este tipo de patología con nosotros.

Introducción

Los seres humanos durante su vida experimentan dolores que no siempre son adecuadamente establecidos, ya que al no establecerse un oportuno diagnóstico, pueden desconocerse las causas de los mismos. En esta oportunidad, hablaremos de una enfermedad  que puede pasar desapercibida, siendo necesario que para establecerla, que el paciente se someta a una identificación de los síntomas.

Pero para ello es necesario conocer precisamente los síntomas, que son típicos de esta patología, y que los puede estar causando. Siendo explicada por primera vez para el año 1862; pero  conocida como causalgia para el año de 1864 gracias Mitchel.

No obstante La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, lo bautizó con el nombre de Síndrome Doloroso Regional Complejo para el 1993, siendo posteriormente clasificada como de dos tipos, básicamente en función de la presencia de una lesión dolorosa o no.

Por tanto el síndrome Doloroso Regional Complejo, que es identificado también como SDRC, está formado por todo un conjunto de características, que pueden ser manifestadas luego que la persona sufre una lesión, dejando en consecuencia una observación clínica, mediante la cual se establece la presencia de dolor.

Por lo tanto, es un síndrome que era conocido como Distrofia Simpática Refleja para el tipo I en tanto que se empleaba el término de Causalgia para los casos del tipo II. Que como se ha indicado según la lesión pueden ser daños a partes blandas u óseas o simplemente tratarse de un daño nervioso.

¿Qué es el Síndrome Doloroso Regional Complejo?

Es un dolor que se presenta de forma localizada, de tipo crónico y probablemente a nivel de brazos o piernas, luego que el paciente sufre una lesión, a consecuencia de una cirugía, por accidente cerebrovascular o simplemente a consecuencia de un ataque al corazón.

Es una enfermedad conocida como Síndrome de Dolor Regional Complejo, como SDRC, también como Distrofia Simpática Refleja o Causalgia.

Descripción General

En este caso se trata de un dolor que es bastante crónico al ser comparado con la lesión inicial; considerándose que es un padecimiento complejo, que no siempre se presenta, y para el cual las causas pueden no estar claras; pero que es importante saber, que en cuanto al tratamiento, suelo ser efectivo, cuando se aplica en las primeras etapas de la enfermedad.

Con ello se logra alcanzar mejoría, e incluso evitar la presencia de posibles complicaciones. Pues las consecuencias de este padecimiento no solamente abarcan la presencia de dolor localizado, sino además cambios de temperatura, alteraciones de sensibilidad, cambios cutáneos, alteraciones vasomotoras, edemas y lentitud en la recuperación.

Se trata de un síndrome que se puede presentar en cualquier persona, pero que se manifiesta con mayor índice en las mujeres especialmente sobre los cuarenta años, siendo bastante raro en ancianos o en niños menores de 10 años.

Una consideración que se ha establecido en cuanto a esta enfermedad, es que puede afectar el sistema inmunitario, debido a los trastornos producidos en los tejidos y que se puede manifestar como una condición genética heredada, pero de lo cual no se tiene amplias evidencias.

Síndrome Doloroso Regional Complejo

Causas

Generalmente cuando se padece una determinada enfermedad, es necesario realizar indagaciones a fin de encontrar sus posibles causas, pero para la SDRC, no son tan evidentes. Pues en principio se presume la presencia de algún tipo de lesión en el organismo de la persona, o determinado hecho que este ocasionando una anomalía de su sistema nervioso central o periférico.

Lo cierto es que se trata de una patología manifestada bien a raíz de una lesión sufrida, o como consecuencia de cirugías u otros trastornos sufridos, que dejan rastros en el paciente, mediante los cuales presenta dolor regional, en partes de su cuerpo distantes del sistema nervioso central.

Aunque también se considera como un tipo de enfermedad dudosa, pues en el 35% de los casos que han sido estudiados, no se ha evidencia ningún tipo de factor considerado como desencadenante. Siendo mayormente atribuido como causa de una respuesta dada por parte del sistema nervioso central de la persona.

Esto hace que su padecimiento sea más duradero de lo esperado, lo que además le trae consecuencias psicológicas, pues la evolución del padecimiento al igual que su erradicación, es variable de un paciente a otro.

Básicamente el Síndrome Doloroso Regional Complejo es considerado como un dolor Neuropático, que se presenta de forma crónica, a raíz de una lesión bien de partes blandas y huesos, conocidas como tipo I;  o por lesiones desde el punto de vista nervioso, que son catalogadas como de tipo II, lo que veremos posteriormente.

Causas Potenciales

Dentro de las causas existen algunas consideradas como las que pueden ser las más evidentes dentro de esta enfermedad como las que se mencionan a continuación.

  • Presencia de traumas como las fracturas por ejemplo de alguna parte de las extremidades.
  • A consecuencia de la realización de cirugías como es el caso de las de túnel carpiano.
  • Por tratamientos realizados para erradicar otras enfermedades presentes en la persona como para evitar la tuberculosis o con la utilización de fenobarbitales.
  • Por causas de origen atípico, dentro de las cuales también están presente condiciones presentadas por el paciente a raíz de un embarazo, por sufrir diabetes mellitus, Parkinson, o por tumores malignos.

Causas Posibles

Estas son otros tipos de causas que pueden ser incidentes en la presencia del Síndrome doloroso Regional Complejo, las que les englobamos, mediante los siguientes puntos.

  • Por estar presentes en los nervios periféricos, elementos o mecanismos irritativos.
  • Cuando la regeneración de un nervio, haya sido incompleta.
  • Por tener actividad neurotransmisora que se presenta de forma anormal.
  • Falta nutricional que ocasiona deficiencia de irrigación arteriovenosa.
  • Presencia de dolor central.
  • Cuando la persona está predispuesta genéticamente o sufrir del Síndrome Doloroso Regional Complejo.

Causas Significativas

Las causas posibles son incidentes y por lo cual son consideradas como significativas, para que se presente este tipo de enfermedad son el fumar, sufrir de esquizofrenia o simplemente encontrarse sufriendo cuadros depresivos.

Síndrome Doloroso Regional Complejo

Fisiopatología del Síndrome Doloroso Regional Complejo

En torno a la fisiopatología de este tipo de padecimiento, es conocido que uno de los factores desencadenantes, es el hecho de que se realiza la neurotransmisión del impulso nervioso que va hasta los centros regionales.

Pero en algunos casos la información es distorsionada en cuanto a su mensaje, dando en consecuencia el cuerpo una respuesta de tipo neurovegetativa, que puede ser más exagerada de la realidad.

Lo cual significa, que probablemente el daño ocasionado por la lesión o golpe sufrido no haya sido tan intenso; pero el mensaje que es codificado hacia los rectores neurológicos del organismo, hace que se sienta como crónico.

Pues la sensibilidad presentada por el cuerpo en cuanto a sus nociceptores, bien sea a nivel central o periféricos; hacen que se liberen una sustancia conocida como neuropéptidos, que son los que ocasionan que el dolor persista y que también se manifieste la presencia de dolor.

Siendo por tanto en este sentido el sistema nervioso simpático, el más afectado, ya que se libera noradrenalina, lo que conlleva a la presencia de sudoraciones, bajo flujo sanguíneo y en general la presencia de dolor localizado en un área determinada del cuerpo humano.

En síntesis se puede decir que la presencia y mantenimiento del Síndrome Doloroso Regional Complejo, en una persona, se da con la manifestación de alteraciones bien de tipo inflamatorias neurogénicas, siendo asociadas además a un funcionamiento de tipo neuronal considerado como anormal.

Pues se presenta manifestaciones de disfunción autonómica, similares a los movimientos de pacientes con Parkinson y cambios de neuroplasticidad correspondiente al sistema central nervioso.

Síndrome Doloroso Regional Complejo Tipo 1 y 2

Se considera que existen dos tipos de este síndrome, los cuales pueden ser padecidos por una persona, en determinado momento de su vida. Los cuales presentan síntomas bastante similares, pero cuyas causas son evidentemente diferentes, ellos son.

Tipo 1

Es el que se ha identificado como síndrome de distrofia simpática refleja, el cual suele ser evidenciado por las personas luego de que han sufrido un golpe o lesión, que a pesar de no afectar directamente los nervios presentes en el sitio del trauma, manifiesta la presencia de un síndrome doloroso regional complejo. Esto puede ser bien a nivel óseo o simplemente en partes blandas.

Tipo 2

Es el que se ha identificado a través de los años con el nombre de Causalgia, donde se pueden presentar síntomas del tipo 1, pero que también se deben a la presencia de una lesión considerada como de tipo nervioso, e incluso distinta a la presente en el lugar donde se presenta el trauma.

Síntomas

Los síntomas son los rasgos característicos que presenta un paciente, mediante los cuales se determina la presencia de una enfermedad, dentro de su organismo. En el caso del SDRC, se pueden apreciar en síntesis los siguientes síntomas.

  • La persona manifiesta la presencia de un dolor de tipo punzante, continuo y molesto, generalmente al realizar movimientos con los brazos, piernas, manos o pies.
  • Cuando se toca el área afectada, siente cierta sensibilidad y de igual manera, al colocar en la zona compresa frías.
  • Se manifiesta inflamación en la zona que está adolorida.
  • También es posible la presencia de sudoración o cambios de la temperatura de la piel en el lugar doloroso.
  • En algunos casos se observa cambio de coloración, con tonalidades de rojo, blanco o azul.
  • Es posible que la textura de la piel en la zona se altera, por lo cual se vuelve sensible, brillosa e incluso más delgada.
  • Se puede alterar la presencia de cabello en la superficie o retrasar el crecimiento de las uñas.
  • Se evidencia la presencia de rigidez, dificultad para mover las articulaciones e inflamación.
  • Los miembros pueden mostrar atrofia, con temblores, debilidad, espasmos y de igual manera disminuir la masa muscular.
  • En general, la parte que se encuentra afectada es muy difícil de mover y cuando se realiza, incrementa su dolor.

Una observación en este sentido es que todos estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y además cambiar con el paso del tiempo. Pero en línea general se da el dolor, luego la hinchazón, posteriormente se observa enrojecimiento, para pasar a los que es la presencia de temperatura e hipersensibilidad en la persona.

Puede darse el caso de que este Síndrome Doloroso Regional Complejo, se refleje en otra parte del cuerpo o en el miembro opuesto al que sufrió la lesión. Pero también en algunas personas este tipo de patología desaparece por si sola con el paso del tiempo.

Cuando el tratamiento es aplicado apenas se manifiesta la enfermedad, suele ser más efectivo, ya que en caso contrario, la persona podría estar padeciendo por meses e incluso durante años.

Clínica

La apreciación clínica de esta enfermedad, está basada en una serie de síntomas y signos evidentes que presentan en los pacientes, con los cuales se determina este tipo de patología.

Siendo generalmente los observables, la presencia de dolor intenso, aumento de la sensibilidad o hiperestesia; cambios del fluido sanguíneo, tumefacción, percepción anormal del dolor o alodinia; trastornos sensoriales, cambios cutáneos, sudoración, atrofia y otras alteraciones consideradas fuera de lo normal.

El paciente durante esta observación clínica, puede manifestar temblores, presencia de distonía, falta de motricidad y alteraciones en el movimiento normal de las articulaciones.

Siendo todos estos aspectos cuadros clínicos que se pueden iniciar con poca intensidad y luego ir aumentando, e incluso, pueda que no se evidencie la presencia de un edema en el lugar donde se sufrió la lesión. Donde además se establece una edad promedio de los pacientes que sufren esta enfermedad aproximadamente alrededor de los 45 años.

El sistema nervioso central tiene un importante papel en el padecimiento del SDRC, pues incide en el bloqueo del Nervio simpático, que es el que controla la realización de los actos involuntarios; formado por nervios que nacen en el encéfalo y otros en la médula espinal.

Esta enfermedad desde el punto de vista clínico, se presenta con diferentes síntomas y signos, que varían de un paciente a otro. Pero también cambian en el mismo paciente en función de la etapa evolutiva en la que se encuentre en esta patología.

En general las alteraciones son consideradas como de tipo automática, mediante evidencias presentadas por el cuerpo del paciente, motoras, relativas a la dificultad con la cual se realizan los movimientos o desplazamientos y sensoriales, debido a que se experimenta la presencia de un dolor espontáneo, cuya intensidad es variable, pero que se acentúa con la práctica de alguna actividad física.

Etapas Del síndrome Doloroso Regional Complejo

El cuadro clínico permite el establecimiento de una serie de etapas, que son consideradas además como estadios, variables de la forma en que se presenta el Síndrome Doloroso Regional Complejo en las personas. Las  cuales son en total tres a saber.

Etapa I

Presencia de dolor bien sea con causa aparente o sin ella; el cual se manifiesta en forma quemante, en un determinado miembro del cuerpo, que aumenta generalmente por las noches o durante la realización de movimientos.

El dolor puede ser acompañado por la presencia de un moretón o edema, hinchazón, falta de sensibilidad y trastorno del crecimiento de los vellos o las uñas. Siendo una fase que se presentara durante varios días e incluso hasta unos tres meses.

Etapa II

En esta etapa se considera que el dolor puede disminuir, al igual que la inflamación, pero manifestar en este caso impotencia desde el punto de vista funcional, siendo en este caso dificultoso realizar los movimientos, y lento el crecimiento de vellos o uñas.

Otro aspecto relevante, es la dificultad desde el punto de vista articular, debido a trastornos en los ligamentos, siendo una etapa que se puede manifestar de unos tres hasta inclusive por seis meses. Todo dependiendo del caso en particular de cada persona.

Etapa III

En este estadio relativo a la enfermedad, se muestra consecuencias más severas, en vista que está caracterizado por la presencia de una amplia limitación de movilidad por parte de los pacientes. Siendo posible además la presencia de espasmos, cambios en contracturas, en áreas cutáneas y realizar también movimientos de manera involuntaria.

Pues podrían presentar pseudoparálisis, y espasmos musculares tipos de la enfermedad. Siendo apreciada una desmineralización ósea, mediante la aplicación de las radiografías. También se considera que en esta etapa es frecuente la presencia de trastornos de tipo psiquiátricos, generalmente asociados a depresión, todo los cual puede prolongarse hasta un año.

Diagnóstico

El SDRC, es un padecimiento, en el cual no existen signos o síntomas médicos o psicológicos que puedan ser considerados como clínicos concluyentes; ni se conoce de pruebas que permitan la determinación de la enfermedad apropiadamente.

Pero puede ser diagnosticada en función de una historia clínica seguida al paciente, en la cual se determina, la forma como se han presentado los síntomas, el tiempo, duración o frecuencia de los mismos.

Por otra parte se establece la presencia de alguna fractura o lesión que pueda ser la causa del dolor, y con cuya exploración es evidencia el caso.

Los estudios realizados dentro del campo de la medicina buscan alcanzar cada vez mayores avances, por ello se trata de estandarizar los diagnósticos para facilitar la determinación rápida y oportuna de una enfermedad.

En el caso de SDRC, se emplea los conocidos como los de Kozin y los de IASP; lógicamente complementados con pruebas de laboratorio.

Criterios de Diagnóstico de Kozin

Este es un estudio diagnóstico que se sigue en función de uno serie de aspectos como son.

  • Dolor o presencia de sensibilidad en una determinada extremidad.
  • Presencia de inestabilidad motora, consecuencia de aspectos como la presencia de cambios de temperatura de la piel, hiperhidrosis o hinchazón, decoloración del tono de la superficie lesionada o el fenómeno de Raynaud, que es debido a cambios de color de dedos bien en manos o pies, cuando son expuestos al frío o por razones de estrés emocional.
  • Presencia de tumefacción, con o sin la evidencia de edema.
  • Cambios visibles en la piel de la zona afectada, como su descamación, falta de pelo, atrofia, engrosamiento y otras observaciones.

Esta prueba de diagnóstico permite definir la presencia de la enfermedad, si se cumplen todos los aspectos aquí contemplados; siendo en caso de que se den solo dos o tres y condición como posible o probable, para dar por sentado que el paciente está padeciendo SDRC.

Criterios de la IASP

Esta es la prueba de diagnóstico basada en los lineamientos de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, los cuales se centra en cuatro aspectos básicos, claramente definidos en los siguientes puntos.

  • Presencia de un episodio considerado como nocivo, y el cual a su vez es desencadenante de la aparición del dolor.
  • Dolor manifestado de forma espontánea, con daños en nervios, pero sin manifestación de cambios químicos aparentes de las propias vías nerviosas, encargadas de percibir el dolor. Considerándose que es un dolor no limitado y que además se presenta en mayor intensidad que episodio que lo ocasiona.
  • Presencia evidente de edema, con visualización de cambios del flujo sanguíneo a nivel cutáneo, y además con la presencia de cambios de la actividad motora, en el área donde se manifiesta la presencia de dolor.
  • Falta de otras condiciones donde se pueda justificar la presencia del cuadro de dolor o que este sea debido a una disfunción de otro organismo del cuerpo humano.

En este tipo de diagnóstico se considera que para que sea considerada la presencia del Síndrome Doloroso Regional Complejo, en una persona, se debe manifestar al menos los tres últimos criterios aquí contemplados.

Pruebas complementarias

Para que el diagnóstico sea lo más acertado posible, el médico tratante, puede sugerir, que se realicen estudios complementarios, para con ellos evidencia sus hallazgos; siendo en este caso algunos de los que son indicados los siguientes.

  • Radiografía, empleada en casos avanzados de la enfermedad, para evidenciar la desmineralización Ósea, luego que se presenta la inmovilización de la extremidad.
  • Tomodensitometría, es otra de las pruebas donde se observa la presencia de la desmineralización ósea, pero la cual puede ser realizada, durante la presencia de la enfermedad, dentro de su etapa precoz.
  • TAC, considerada una manera de establecer la asimetría del flujo, dentro de las tres etapas presentadas por el SDRC. Dando información relevante en cuanto a variaciones vasomotoras, condición de tendones o ligamentos; presencia de capsulares articular o lesiones de partes blandas.
  • RMN, una prueba mediante la cual se puede descartar otros padecimientos como los relativos a la osteonecrosis de caderas. Siendo las observaciones con ella obtenidas importantes para las fase tanto I como III de este tipo de patología.
  • Gammagrafía, siendo empleada generalmente dentro de las fase I y II de la enfermedad, ya que mediante sus observaciones se puede realizar la determinación precoz del Síndrome Doloroso Regional Complejo,
  • Otras pruebas, que ayuden al rápido y acertado diagnóstico de este tipo de padecimiento, siendo otras de las utilizadas la intraósea, Q-SART, para medir la actividad simpática de los nervios, la termografía, empleada en fase I, la fluximetria cutánea que es mediante Dóppler láser y muchas otras, por mencionar algunas.

Todo el diagnóstico al que se llegue, estará en función de la fase evolutiva en la cual se encuentra la enfermedad; siendo necesario además observar si el paciente no presenta otras enfermedades, que puedan estar ocasionando la presencia de dolor.

Por ejemplo en la fase inicial es necesario descartar la presencia de artritis, artropatía o trombosis venosas profundas. Pero si el paciente se encuentra en fase crónica, es necesario descarte la enfermedad e Dupuytren, donde se presenta engrosamiento de tejidos bajo la piel, bajo las palmas o dedos.

También es importante descartar la esclerodermia, donde por trastornos inmunitarios, se ataca a los tejidos saludables del cuerpo por error, o lo que se conoce como fascitis plantar, donde se inflama el tejido elástico delante de los dedos.

Estos son elementos que deben ser descartados en el momento de realizar el diagnóstico, del SDRC, motivo por el cual se considera que es una padecimiento crónico y complejo, que debe ser diagnosticado en etapa precoz, a fin de evitar su posible evolución.

Tratamiento

El tratamiento luego que se establece la presencia del Síndrome Doloroso Regional Complejo, en una persona, es otra de las etapas importantes por las cuales debe someterse, para aliviar o mejorar su condición física. Siendo algo que no solo se alcanza mediante el uso de fármacos, sino que además en complementado con terapias y otros procedimientos, los cuales vemos a continuación.

Medicamentos

En este sentido existen fármacos que son usualmente recomendados como es el caso de los antiinflamatorios de tipo no esteroideos y el paracetamol, con la finalidad de bajar la inflamación y mantener bajo control la presencia de dolor.

Pero es necesario destacar que los medicamentos corticoides, suelen ocasionar efectos negativos sobre la masa ósea, lo que se debe tener presente en estos casos al utilizarlos; no obstante son beneficiosos para aliviar el dolor, disminuir los edemas y mejorar la movilidad del miembro lesionado.

Otros fármacos recomendados son la gabapentina, para mejorar el dolor de unos 600 a 1880 mg al día, durante al menos 8 días; también la calcitonina de unas 200 U/día, por vía nasal, recomendándole tomar calcio para compensar los efectos de esta última. Por último tenemos los bifosfonatos, que mejoran la inflamación y por ende ayudan a la movilización, del miembro afectado.

Bloqueo

El tratamiento de bloqueo se realiza a nivel de los nervios simpáticos, y esto es realizado con la administración de inyecciones intravenosos o con tratamiento percutáneos.

Es una práctica ampliamente difundida, especialmente cuando el paciente se encuentra en fase aguda, y para ayudar con el tratamiento rehabilitados. Ya que se considera que el bloqueo de los nervios simpáticos, mejora el dolor a corto plazo y ayuda a que se recobre la movilidad articular.

Se debe recordar que los nervios simpáticos son aquellos que forman parte de todo el sistema nervioso parasimpático, y que permiten que se controlen las funciones autónomas del organismo, así como la realización de actos involuntarios.

Son nervios responsables de la presencia de contracciones musculares y la secreción de algunas glándulas; empleando para ellos neurotransmisores como es el caso de la adrenalina y la noradrenalina. Siendo los encargados de dar respuesta ante los estímulos externos recibidos.

Estos nervios se controlan, bloqueándolos con la finalidad de que el paciente cuente con cierto tiempo en el cual está libre de dolor, y en dicho momento, pueda dar movilidad al miembro o zona afectada, para evitar con ello su atrofia, una de las complicaciones a las que puede enfrentarse, en caso de no recibir el adecuada tratamiento.

Estímulo Medular

Cuando la terapia de bloqueo no es efectiva, y además la persona tiene ya seis meses de tratamiento sin mejoría, se puede iniciar una estimulación eléctrica medular, para con ella controlar la intensidad del dolor, especialmente cuando los paciente presentan una condición general, bastante desmejorada.

Este es un caso donde mediante la colocación de electrodos estimulantes con una aguja a lado de la medula espinal, se realizar toques, similares a la sensación de hormigueo en la zona que se manifiesta adolorida, valorando si con ello mejora la condición del paciente.

En caso positivo, se puede incluso con cirugía menor implantar pares de los estimulados, con batería y electrodos, bajo la piel del torso, que mediante control externo se manipula para controlar este tipo de terapia, sobre el paciente. Pero no siempre trabajan adecuadamente, y si se presentan problemas, es necesario realizar otra cirugía para cambiarlos.

Estímulo de Corteza Motora

Es un tratamiento del que no se ha precisado no su efecto analgésico, ni si ocasiona complicaciones secundarias, con ella se busca estimular magnéticamente la corteza motora a nivel transcraneal, a fin de lograr cambios en la condición presentada por el paciente, debido al SDRC.

Rehabilitación

Las terapias son realizadas de forma individual, según la condición presentada por cada paciente, siendo importante su inicio de manera precoz, a fin de que evite, que su condición empeore.

Las actividades de rehabilitación son variadas, bien puede tratarse de cinesiterapia activa o pasiva; donde se realizan movimientos que se aumentarán de manera gradual, a medida que el paciente los resista.

Por otro lado se puede realizar terapias ocupacionales, donde se busca que la persona de completa movilidad al miembro afectado, disminuyendo el dolor sentido al hacerlo, siendo posible esto con ayuda de férulas, a manera de que los síntomas sean menores.

Otros tratamientos

En general esta es una patología que es tratada como se ha indicado con medicamentos para aliviar dolor e inflamación, pero en otros casos se emplean técnicas como las crioterapias, masoterapoas, baños mediante el empleo de contraste. En casos donde se presenta edemas, puede ser necesario, la realización de algunos drenaje linfáticos de manera manual, o el efectuar ejercicios mediante la utilización de pesas; siendo una de las actividades que se recomienda para estos casos, la realización de la natación o el taichi.

En cuanto al uso de la acupuntura, no se tienen evidencias en cuanto a sus resultados, pero lo que sí se ha realizado exitosamente es la hidrocinesiterapia; que es una terapia que se realiza en un medio acuático, donde se controlan tanto las condiciones térmicas como mecánicas del agua. Permitiéndose que debido a la desgravitación, se favorable la realización de ciertos movimiento, que en condiciones normales son dolorosos.

Terapia Psicológica

Las terapias psicológicas son consideradas complementarias, para mejorar la condición de cada paciente, con la ayuda de sus familiares, siendo siempre personalizadas para cada persona, pero vitales, pues en muchos casos la enfermedad empeora, debido a que la persona sufre trastornos depresivos, a causa bien de su dolor, o a la falta de movilidad que está presentando.

Complicaciones

Esta es un tipo de enfermedad, que cuando no es diagnosticada o tratada oportunamente, tiende a evolucionar y volverse un padecimiento crónico, que llega a incapacitar los movimientos de la zona afectada por parte del paciente. Lo que se puntualiza bajo los siguientes aspectos.

  • Atrofia, debido a que se presenta un desgaste del tejido, de los brazos o piernas que han sufrido la lesión; con lo cual la persona para evitar sufrir este tipo de malestar, deja de realizar ciertos movimientos, y lo que hace es que ellos terminen atrofiándose por falta de uso.
  • Endurecimiento muscular, debido a que la presencia de dolor causa que ciertos músculos se mantengan en determinada posición, lo que a su vez causa que se presenten contracturas, y rigidez muscular.

Pronóstico

Esta es una enfermedad cuyo pronóstico es bastante favorable, siendo en un alto porcentaje, la solución de los síntomas manifestados por los pacientes. Todo esto siempre que el diagnóstico de manera inicial haya sido acertado, pues de lo contrario, se corre el riesgo de sufrir una discapacidad de manera crónica.

Mediante estudios e investigaciones, se ha demostrado que el 50% de los pacientes, que no han contado con tratamiento, luego de estar sufriendo el Síndrome Doloroso Regional Complejo, antes de cumplir un año, están expuestos a sufrir secuelas, que pueden ser irrecuperables.

Es por ello la recomendación de que toda persona que sienta síntomas, como los que les hemos indicado anteriormente, debe realizarse un chequeo médico, con la finalidad de establecer si está padeciendo de este tipo de enfermedad, ya que en los tres primeros meses de su aparición, con tratamiento, mejora hasta en un 80%, lo cual es bastante significativo.

Lógicamente, considerando que se trata de una patología que es incurable, pero a largo plazo se lograr reparar la mayor parte de la funcionalidad, con que se contaba, antes de padecer el SDRC, siendo los rastros o secuelas bastantes leves; pero en los síntomas graves pueda que se necesite incluso la realización de cirugías o en el peor de los casos amputaciones.

Consultar al Médico

La recomendación en el caso del Síndrome Doloroso Regional Complejo, es que cuando se experimenta algún dolor intenso y que es además constante, especialmente cuando está localizado; es necesario que la persona acuda al servicio médico, con la finalidad de que su condición sea adecuadamente evaluada.

Pues como se ha indicado esta es una enfermedad, que su rápido restablecimiento se alcanza, cuando la determinación y el tratamiento son realizados de forma precoz, antes de que torne en crónico; y ocasione complicaciones graves para el paciente.

El médico establecerá cuál es la fase en la que se encuentra el paciente en caso de presentar la patología, y de igual manera, establecerá el tratamiento más adecuado para lograr su restablecimiento. Siendo un aspecto de vital importancia en este sentido, la educación del propio paciente.

Pues debe estar consciente que es necesario que siga diferentes terapias y participe activamente en cada una de ellas además de seguir el tratamiento farmacológico, pues solo así lograra mantener bajo control su padecimiento, y restablecer en un gran porcentaje su movilidad, sin la presencia de ningún tipo de dolor.

Prevención

La prevención es la mejor medida que puede tomar una persona, para evitar caer víctima de ciertas enfermedades, y que en caso de presentarse, se puedan sanar rápidamente y sin mayores complicaciones. Por ello se sugiere que tomen nota de las siguientes indicaciones.

  • Cuando se presenta algún tipo de fracturas, es recomendable tomar al menos 500 mg de vitamina C al día.
  • Tratar de movilizar el cuerpo, luego de sufrir accidentes cerebrovasculares, pues esto hace que se disminuya el riesgo de padecer el SDRC.

Este es un síndrome para el cual no existe una cura, puede empeorar con el paso del tiempo, y de igual manera reflejarse en otras partes del cuerpo. Siendo su tratamiento dirigido a aliviar el dolor, pero por ello es importante como medida preventiva, una detección temprana del problema, para que sea de igual manera tratada de manera precoz.

En la actualidad existen muchos investigaciones que son realizadas con la finalidad de establecer conocimientos y experiencias fundamentales, con respecto al cerebro y sistema nervioso de las personas, y de esta manera poder aliviar las enfermedad de tipo neurológico que afectan a las personas, como es el caso del SDRC.

Siendo empleado en su prevención el hecho de considerar que la inflamación ocasionada por este tipo de padecimiento se debe a la propia respuesta inmunitaria del cuerpo del ser humano; por tanto al alcanzar formas de mejorar su sistema inmunitario y controlando los nervios periféricos, se previenen los trastornos ocasionados por esta patología.

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