Existe una manera distinta para rezar el Rosario, esto dependerá del día que corresponda. En está ocasión, hablaremos sobre el Santo Rosario Miércoles, para que aprendas a orar correctamente, te recomendamos no dejar de leernos.

Santo Rosario Miércoles

Misterios del Santo Rosario Miércoles

Cada día tiene un misterio el cual le corresponde, este orden y serie de pasos han sido establecidos por la Iglesia Católica, en comunión con el Papa, hace millones de años. Los misterios existentes son los siguientes:

  1. Gozosos.
  2. Dolorosos.
  3. Luminosos.
  4. Gloriosos.

Los Misterios Gozosos corresponde a los días Lunes y Sábados, los Dolorosos a los días Martes, los Gloriosos a los días Miércoles y Domingos, por último los Luminosos a los días Jueves.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario

El día de hoy, por ser Miércoles, nos corresponde la oración de los Misterios Gloriosos de nuestro Santísimo Rosario. Lee con mucha atención cada uno de los pasos que debes de realizar para está oración.

Inicio

Debemos iniciar orando lo siguiente:

«Por la señal de la santa cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos, Señor nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén».

Prosigue recitando:

«Yo confieso ante Dios y ante ustedes hermanos,
he pecado mucho de pensamientos, palabras y  obras.
Por mi culpa, por mi culpa.
Yo ruego a Santa María Virgen, a todos los ángeles y a los santos,
que intercedan por mí ante Nuestro Señor Dios. Amén».

Luego, es necesario que oremos un Gloria para así poder continuar con ello.

Santo Rosario Miércoles

Primer Misterio Glorioso: La resurrección de Jesús

Cuando se acercaron al sepulcro de Jesús a llevarle los aromas que le tenían preparados, se dieron cuenta que la piedra del mismo se encontraba movida del lugar y al entrar, notaron que no se encontraba el cuerpo de Jesús en ningún lado. Justo en ese instante aparecieron dos hombres que parecían seres de luz, los cuales les dijeron lo siguiente: «¿Por qué buscan entre los muertos a quién está vivo? Jesucristo ha resucitado».

Nota: Es importante tomar una pequeña pausa al culminar el relato de cada uno de los Misterios, ya que así podemos reflexionar por el mismo. Al culminar con la pausa, recita un Padre Nuestro, diez (10) Avemarías y cierra con un Gloria.

Segundo Misterio Glorioso: La ascensión de Jesús a los Cielos

Después de que Jesús resucitará, subió a los cielos y se encuentra sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Reflexiona sobre el Misterio y reza un Padre Nuestro, diez (10) Avemarías y cierra con un Gloria.

Tercer Misterio Glorioso: La llegada del Espíritu Santo

Todos se encontraban reunidos, cuando de pronto escuchan un ruido que proviene del cielo y en ese preciso momento, ven una ráfaga de viento y en cada uno de los presentes se les posó una lengua que parecía de fuego. Justamente todos quedaron llenos del Espíritu Santo. Medita sobre el misterio y reza un Padre Nuestro, diez Avemarías y cierra con un Gloria.

Cuarto Misterio Glorioso: La asunción de la Virgen María a los Cielos

Todos me llamarán la bienaventurada, Dios ha hecho grandes obras en mí.

Ten una pequeña reflexión y aprovecha este momento para conversar con la Virgen María y mediante ella, quien interceda por ti hacía Dios, nuestro Señor. Reza un Padre Nuestro, diez (10) Avemarías y cierra con un Gloria.

Santo Rosario Miércoles

Quinto Misterio Glorioso: La Virgen María es coronada como reina de todo lo creado

En el cielo apareció una gran señal, en donde se veía una mujer vestida de sol, debajo de sus pies de podía ver la luna y sobre su cabeza una corona compuesta por doce estrellas.

Dialoga con Dios, Jesucristo y la Virgen María. Posteriormente realiza un Padre Nuestro, diez (10) Avemarías y cierra con un Gloria.

Oraciones para culminar

Las oraciones indicadas para culminar el rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario son:

  • Salve.
  • Gloria.
  • Letanías.

¿Para qué sirve rezar el Rosario?

Principalmente por medio del Santo Rosario, podemos conmemorar la vida que transcurrió nuestro Señor Jesucristo, además de su madre, la Virgen María. También, esto nos ayuda a reflexionar, ya que podremos adentrarnos más en la vida de ellos y entender que existe un Dios tan bueno, amoroso y misericordioso; quién está dispuesto a dar su vida por todos nosotros sin siquiera conocerlo, quién nos ama a pesar de todas las cosas malas o los pecados que podamos cometer, quién nos perdona y nos brinda su grandísima misericordia, a pesar de que él sepa que lo volveremos a hacer.

Mediante el Rosario podemos ponernos en plena y armoniosa comunión con Dios, como agradecimiento: por un día más de vida, por darnos salud, por permitirnos tener un techo en donde vivir, una familia quien nos cuide y se preocupe por nosotros, por tener algo de comer, por protegernos y estar con nosotros en todo momento, por alejar las cosas malas, a las personas malintencionadas, por alejarnos de los pecados y guiarnos cada día más a su santísima voluntad.

Además, puedes tomarte un tiempo para pedirle por la salud de las personas en todo el mundo, en especial es este momento tan tedioso por el que todos los hombres estamos viviendo, para que nos cubra con su santo manto y aleje las enfermedades del mundo, para que cure a los enfermos, proteja a los médicos, a los niños, a los ancianos, a amistades, familiares y vecinos. Pedirle que nos proteja en todo momento, que nos de las fuerzas necesarias para sobrellevar este momento, que nos de sabiduría para afrontar los momentos difíciles y sobre todo nos permita mantenernos en calma, en paz con uno mismo y con los que nos rodean, que nos unamos y nos brindemos una mano amiga y sincera.

¿Por qué debo rezar el Rosario?

No es obligatorio realizar el rezo del Rosario, pero si es bueno hacerlo, ya que, además de lo anteriormente mencionado, podemos enfocarnos en lo bueno y lo malo, en todo lo que Dios quiere para nosotros para que podamos alcanzarlo y no perder la comunicación con él, a pesar del momento o de la circunstancia, siempre tenerlo presente ya que él es la única salvación del mundo. Visita también Coronilla de la Divina Misericordia completa.