La dedicación de María a la Llama de la Inmaculada Concepción nació en Budapest, Hungría. De una revelación especial recibida por una madre humilde llamada Isabel Zant de Kindelman. Quién más tarde se quedó viuda. Se enriqueció con el trabajo duro y los días duros de trabajo humilde.

Cabe destacar que luego del año 1961 inicio a recibir estas revelaciones de nuestro Señor Jesús y la Virgen María. La Virgen María le confió el secreto de la llama del amor, la existencia de Dios Jesús en nuestros corazones.

En oración

Comenzamos haciendo cinco cruces consecutivas en honor a las cinco santas llagas de nuestro Dios Redentor.

Se debe hacer la marca o señal de la santa cruz.

En la frase o al momento de brindar horno a las heridas de las manos, pies y los laterales siempre se debe culminar haciendo la señal de la sagrada y santa cruz. Cabe destacar que esta se realiza en las cuentas o las 5 perlas grandes del rosario, aunado a estos debemos hacer lo siguiente.

  1. Repetir en las grandes cuentas del Rosario:

“Dulce Madre siempre estarás conmigo, inúndame con tu amor”

  1. En granos pequeños decimos:

“¡Eres la madre de Dios estar al tanto que tu corazón es blanco y puro, por eso te suplicamos y solicitamos proteger con las llamas de tu amor infinito!”

  1. Al final:

Tristeza y el corazón blanco puro de María, ruega para que volvamos a Ti.

  1. Cuando ya ha pasado 50, que termina así:

Durante los últimos tres rosarios del rosario, rezamos:

Señor, Santa María, la hija de Dios Padre, es muy virgen antes de dar a luz. Estás agraciado, Dios está contigo, y que son bendecidos en todas, ya que tenemos fe y crece.

Dios te saluda., Santa María, la Madre de Dios, el Hijo de Dios, el nacimiento de la Purísima Virgen, en sus manos ponemos nuestra esperanza que lo anima, que está llena de gracia, Dios es que yo los acompañe. Usted está bendecido en todo.

Dios te saluda, Santa María, la esposa del Espíritu Santo, la más virgen después del parto, en sus manos que se puede quemar Entrust amor a Dios y sus vecinos, para que pueda, estás lleno de gracia, Dios está contigo. Eres bendecido en todo.

Última oración

¡Virgen María! Nuestra amada Madre Celestial, amaba tanto a Dios ya nosotros, sus hijos, que nuestro Padre Celestial redimió a nuestro Padre Celestial para recibir nuestra salvación, sacrifica a Jesús, tu hijo de Dios, en la cruz. Morirá, pero tiene vida eterna. En la llama del amor de un corazón casto, sostenido por el Espíritu Santo, enciende la llama del amor perfecto por Dios y la humanidad en nuestros corazones perezosos, y junto a ti, un corazón, no dejamos de amar a Dios y al prójimo.

Es importante recalcar y hacer énfasis que este rosario no varía en cuanto a la forma de hacerse según la zona en donde se practique.

Oraciones presentes y olvidadas.

Señor, me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta el día de hoy. Es muy pesado ofender a un dios tan bueno. Propongo firmemente detener el pecado y creer en tu infinita misericordia. Perdonarás mis errores y me traerás. Amén.