El rosario de sanación y liberación es muy poderoso, como su nombre lo indica, te ayuda a liberar y a sanar todas tus penas ya que al conectar tu fe con el amor de Jesús, todas tus súplicas serán escuchadas. En este artículo te mostraremos cómo rezarlo como petición y agradecimiento.

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Rosario de Sanación y Liberación

Rosario de sanación y liberación: ¿Cómo nos ayuda?

El Rosario de sanación y liberación es una poderosa oración con una eficacia que está comprobada por los fieles católicos. Toda la vida en la tierra de Jesús fue ayudando a la sanación y liberación de las personas que acudían a él.

Sin embargo, en aquellos tiempos era muy difícil acudir a él directamente y luego de haber muerto por nosotros en la Cruz, derramando toda su sangre para cubrirnos con su poder sanador las personas, sus fieles creyentes, comenzaron a crear oraciones de amor y fe para Él, lo que hoy en día seguimos haciendo para nuestra sanación y liberación de nuestros pecados y salvación de nuestra alma.

Concepto de Liberación

Muchas personas tienen el mal concepto de que al adquirir o sufrir alguna enfermedad es debido a la presencia del mal en su vida y esto no es nada cierto. Una enfermedad es una condición humana que ha venido a nosotros no para hacernos sufrir, sino a hacernos un llamado de atención de algo que no estamos resolviendo en nuestras vidas.

Nos hace reflexionar en cómo hemos llevado nuestras vidas hasta ese momento, nos hace crecer y madurar como personas y aún más como ciudadanos cristianos amantes de la fe, donde percibimos el paso de nuestro Señor Jesucristo por nuestras vidas.

El Rosario de sanación y liberación no solo es para rezarlo cuando nos encontramos en situaciones difíciles o cuando ya padezcamos de una enfermedad, se utiliza también para orar por la protección de quienes amamos y para nosotros mismos.

Con todo esto queremos decirte que el sentido de liberación significa que el Hijo de Dios que hay en nosotros se manifieste sin ataduras como lo dice según Romanos, 8,18-23 donde nuestro Señor aguarda una oportunidad para manifestarse y llevar el bien a toda la Creación.

Tampoco debemos pensar que las fuerzas negativas esclavizan al hombre, no, porque toda oscuridad se contrarresta con luz y esa luz nos la da nuestro Señor Jesucristo mediante la oración. Puedes también visitar el siguiente link para que conozcas cómo rezar un rosario para difuntos y veas la diferencia que tiene con este tipo de rosario.

¿Cómo se reza el Rosario de Sanación y Liberación?

Para rezar este rosario se puede tomar cualquier rosario católico común para llevar las cuentas de las oraciones, sin embargo, hay algunas cosas que cambian al momento de rezar y decir algunas palabras de liberación y sanación. Te explicamos a continuación:

  • Se toma en la mano la Cruz o Crucifijo que tenga el rosario de tu escogencia, luego se inicia con la señal de la cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Luego se reza un

Debemos recordar que el Credo tiene cuatro artículos muy bien definidos y cada definición está bien explícita, es decir: 1) Creo en el Padre…2) Creo en un solo Dios, nuestro Señor Jesucristo…3) Creo en el Espíritu Santo y 4) En la Santa Iglesia Católica…que es una Iglesia que es el Sacramento de nuestra Salvación, donde recibo la Palabra de Dios, el Magisterio y los Sacramentos,…

  • Nombramos a la persona por quién va dirigido este rosario y decimos: Señor libera a (decir el nombre) para que sea verdaderamente libre.

Con esto recordamos el texto escrito por Juan 8,36 donde Jesús habla de ser libres para caminar hacia nuestro Padre, ser libres del sinsentido, libres del pecado que es la muerte misma y nos desintegra…

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  • Decimos una oración inicial para dar la apertura a la petición de liberación y sanación.

En los brazos amorosos de nuestra Madre Inmaculada, confiamos los frutos de este rosario de la liberación. Jesús, con esto queremos alabarte y agradecerte por tu misericordia y piedad, te agradecemos que hayas suscitado esta poderosa oración que nos otorga salud, salvación y liberación a nuestra vida, a nuestra familia y en todas las personas por la que hoy oramos y pedimos.

Te damos Gracias Jesús, por tu amor infinito hacia nosotros. Padre Celestial, nosotros Te amamos como un hijo ama a su padre. Nos acercamos a ti en este momento y clamamos para que tu espíritu inunde nuestros corazones. ¡Padre! Queremos vaciarnos de nosotros  mismos, para que todo tu Espíritu venga a nosotros.

Pedimos perdón por nuestros pecados y te los entregamos. Nos desprendemos de todas las aflicciones, preocupaciones, angustias y de todo lo que nos quite la alegría de vivir en ti Señor. Te entregamos con amor nuestro corazón, en el nombre de Jesús. Sí Padre, queremos entregarte nuestras flaquezas, miserias y pecados, queremos darte nuestro corazón, cuerpo, alma y espíritu, nuestra fe inquebrantable hacia ti, nuestra vida misma, nuestro matrimonio, familia, trabajo, vocación, nuestros hijos para su protección. ¡Llénanos con tu Espíritu Señor!

¡Ven Espíritu Santo de Dios! ¡Ven en nombre de Jesús! Danos tu Palabra proclamada a través de la oración de este Rosario de Sanación y Liberación y que él nos otorgue la gracia de la cura, salvación y liberación, Por Jesucristo nuestro Señor. ¡Amén!

  • En cada cuenta del rosario se debe decir en nombre de la persona por la que se realiza el rosario y realizar 3 peticiones:

“Señor, ten compasión de (decir el nombre)”

“Jesús, sana a (decir el nombre)”

“Salva a (decir el nombre)”

“Libera a (decir el nombre)”

Te explicamos:

Cuando decimos “Señor, ten compasión de…” estamos recordando al ciego de Jericó el cual dijo: “Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí” (Lucas 18,36).

Al invocar “Jesús, sana, salva, libera a…” repetimos el dulce nombre de Jesús que tiene el maravilloso poder de sanar, salvar y liberar.

  • Al finalizar cada decena rezar el Gloria.
  • Debes rezar las 5 decenas del rosario por la misma persona o por otras. Si lo escoges, una de esas decenas puedes hacerla para ti mismo.
  • Al culminar el rosario, debes recitar el Salve a la Virgen María.
  • Para cerrar el rosario, debes persignarte por la señal de la santa Cruz.