El Rosario al Señor De La Misericordia o La Coronilla de la Divina Misericordia es un ritual de devoción en la gran Iglesia Católica conjunta especialmente a la Misericordia de Dios.

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¿Qué es el Rosario al Señor de la Divina Misericordia?

El Rosario Al Señor De La Misericordia está basado en un grupo de oraciones rezadas, normalmente, con ayuda de un rosario, aunque realizar el rezo es tan fácil que puede ser efectuado sin el objeto en cuestión.

La fecha de la Divina Misericordia es el segundo domingo de la Misericordia (este año es domingo 11 de abril de 2021.) pero, este rosario de la divina misericordia también puede ser rezado en cualquier lugar, en cualquier fecha del año, a cualquier hora y las veces que la persona que realice el rezo quiera. Lo importante es siempre tener fe y sentir de corazón lo necesitado en la oración.  

Jesús se le revela a Santa Faustina el 14 de septiembre día de la exaltación de la Santa cruz para enseñarle la Coronilla de la Divina Misericordia. Este rezo es bastante sencillo, a tal punto que solo toma unos cinco minutos del tiempo de un feligrés. De igual manera vale destacar que un rezo no es un evento que sea medido por horas, minutos o segundos, es un momento personal y puede tardar todo el tiempo que el practicante desee. También puede interesarte Oración para calmar y tranquilizar una persona.

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El proceso para realizar el rezo del Rosario al señor de la misericordia

Para realizar el rezo de La Coronilla de la Divina Misericordia o Rosario al señor de la Misericordia se cumple con una serie de pasos, los cuales son:

  1. Persignarse.
  2. Recitar la oración inicial.
  3. Enunciar el Padre Nuestro.
  4. Enunciar el Ave María.
  5. Enunciar el Credo de los Apóstoles.
  6. Enunciar el «Padre Eterno».
  7. Enunciar diez veces «Por Su dolorosa Pasión» en las cuentas del Ave María.
  8. Expresar por cuatro decenas, diciendo el «Padre Eterno» en el momento grande del «Padre Nuestro».
  9. Recitar «Por Su dolorosa Pasión» en los momentos pequeños del «Ave María».
  10. Al finalizar las respectivas decenas, en el medallón, decir la doxología tres veces.
  11. Recitar la oración final.

Oraciones del Rosario al Señor de la Misericordia

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Rezo con la Oración Principal

“Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío. Primero se reza una vez el Padre Nuestro, el Ave María y el Credo de los Apóstoles.”

Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu reino; hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. 

Ave María

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro

Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero. 

Luego, tras terminar el Padre Nuestro, con las cuentas del rosario normal se rezan 5 decenas, es decir diez cuentas. Cada diez en las cuentas grandes se empezará diciendo:

«Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los (pecados) del mundo entero.»

Para las cuentas pequeñas del rosario se responderá diez veces:

«Por Su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero».

Luego, cuando se finalice el conteo de las cinco decenas se enuncia tres veces lo siguiente:

«Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Piedad de nosotros y del mundo entero.»

Oración final

Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentamos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos.

El rezo y su interpretación

El rezo del Rosario al Señor de la Misericordia es interpretado como una manifestación aceptación, cercanía y positividad por parte del Señor por acoger a todo aquel que de verdad quiera estar junto a él. Jesús extiende sus brazos y misericordia con todos, particularmente con aquellos que aún no están cerca de su palabra y obra. Los arrepentidos de verdad, los que lo ofendieron, los que dudaron de él, vuelven por su misericordia. El señor no conoce de rencores ni odio, solo amor y perdón.

Jesús siempre estará presente para quien lo necesite y esta persona que busca de él no recibirá un castigo o reprimenda, solo compasión y aceptación. A cambio, solo se pide confianza.

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