El Salmo 23 es un hermoso poema que habla acerca de cómo Dios se relaciona con aquel que le distribución su historia a él. En instantes en los que te sientes con miedo o con intranquilidades, el Salmo 23 te asiste para comprender que Dios está en control y no fallará. Mira en este salmo espectacular cómo Dios te quiere, te protege y te asegura.

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Salmo 23

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace reposar.
Junto a distendidas aguas me conduce; me infunde novedosas fuerzas.
Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.
Aun si voy por valles tenebrosos, no temo riesgo alguno
porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.
Dispones frente mí un banquete en presencia de mis contrincantes.
Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
La amabilidad y el cariño me van a seguir día tras días de mi vida;
y en la vivienda del Señor habitaré para toda la vida.

Provisión y restauración

salmos 23 1 2

Dios es como un pastor que protege de sus ovejas con bastante cariño. Y si tú amas a Jesús eres una de sus ovejas. Dios te sustenta y te asiste para hallar todo lo que es necesario para ti para vivir. Él además te ofrece descanso y paz.

La custodia de Dios

Como el cura asegura a sus ovejas cuando pasan por sitios peligrosos, de esta forma Dios protege de ti cuando te enfrentas a ocasiones peligrosas. Sus enseñanzas te guían y te orientan, protegiendo tu vida en la hora de contrariedad. Dios jamás te deja.

Fidelidad en todo momento

¡Dios bendice a sus ovejas! A él le agrada llevar a cabo cosas buenas y tiene abundantes bendiciones particulares preparadas para ti. Pero la más grande bendición de todas es la presencia del amor de Dios en tu vida, ese amor incondicional que jamás falla.

¡Deja que Dios sea tu Pastor!