¿Qué comer antes de la actividad física?

Decides que vas a comenzar a hacer ejercicio. Escoge la actividad, el sitio, la ropa, ajusta su agenda … y entonces viene la pregunta: ¿qué comer antes de entrenar? ¿Qué es saludable para el alimento pre-ejercicio?

Es ya esencial dejar en claro que el ejercicio en ayunas puede ocasionar malestar, hasta un descenso de la glucemia y, en consecuencia, inconvenientes. Conque esa dieta de la gaceta que afirma que ayuno ya antes del adiestramiento hace milagros claramente no me semeja una buena opción.

Cuanto más natural, mejor.

Escoger qué comer ya antes de la actividad física no es muy complicado. Apueste por la simplicidad. Piense en comestibles que charlarán bien con su cuerpo y que van a traer la energía precisa para la actividad. Una comida equilibrada de forma general incluye comestibles variados y de todos y cada uno de los conjuntos alimentarios como: energéticos (panes, pastas, arroz, patatas, miel, avena, aceite de oliva, mantequilla), comestibles constructores (huevos, carne, leche y derivados, judías, garbanzos, lentejas, guisantes) y comestibles reguladores (frutas, verduras y verduras). Siempre y en toda circunstancia recordando que no podemos dejar a un lado el placer de comer, que es una parte de ese ritual. Esto es, aun esa avena con plátano pico de la abuela podría ser una buena opción.

Piensa en la cantidad: ¡no puedes tener apetito!

Para acotar qué comer antes de entrenar asimismo debes estimar tu apetito y saciedad. Carece de sentido comer muy poco antes de la actividad y empezar con la sensación de que fue deficiente (¡con apetito!). No prestar atención a las señales del cuerpo desde el comienzo puede acabar produciendo una confusión en su cerebro y una sensación de descontrol en frente de los comestibles tras la actividad. No cuentes las calorías: ¡lo más esencial es que tu cuerpo esté listo para el ejercicio y no lo veas como una situación agobiante!

Organízate…

Considere el horario de la actividad para programar su comida. Por consiguiente, si entrenará tras grandes comidas, como el almuerzo o bien la cena, dé el tiempo preciso a fin de que su digestión ocurra de la mejor forma posible. A lo largo del proceso digestible en su primera fase, se requiere un mayor aporte de sangre al aparato digestible. Si se practica simultáneamente un ejercicio, los músculos demandarán un flujo sanguíneo muy elevado, «compitiendo», perjudicando de esta manera la digestión y ocasionando sensación de malestar. Por lo que, al organizar el alimento siempre y en todo momento recuerda el tiempo que vas a tener hasta el instante actividad, para no producir enfrentamiento desapacible entre la digestión y el entrenamiento.

La hidratación es esencial

El agua está presente en todos y cada uno de los procesos de nuestro cuerpo, y a lo largo de la actividad perdemos mucha agua por el sudor. Tome agua de forma regular y siempre y cuando tenga sed. A fin de que sea más simple, lleva una botella contigo.

Para resumir…

El ejercicio saludable incluye alimentarse y también hidratarse generalmente para tener la energía precisa y tener en consideración las señales del cuerpo. Por tanto, el ejercicio físico debe formar parte de la rutina, si bien sea pasear una manzana. Y, sobre todo, debe traer placer, centrado en la salud y la calidad de vida.

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