Pruebas para la infertilidad femenina

Alrededor del quince por ciento de las parejas se encarga de la infertilidad en algún instante de su vida. Cuando se realizan pruebas para la infertilidad femenina, se identifica una causa del inconveniente, la mitad está relacionada con la mujer, la mitad con el hombre, y es esencial que los dos sean investigados. En ocasiones los dos contribuyen a la infertilidad.

En el caso de las mujeres, es preciso revisar la función ovariana, la reserva ovariana, útero y endometrio y las vías uterinas.

Pensando en ello, a continuación presentamos las pruebas que identifican la infertilidad femenina:

Dosis hormonales

Puesto que las hormonas son los primordiales responsables del control del ciclo menstrual y de la ovulación, han de ser investigados en el caso de infertilidad femenina, en tanto que un pequeño cambio en cualquiera de ellos puede alterar todo el funcionamiento del cuerpo de la mujer.

Por ende, es esencial repartir las hormonas foliculoestimulantes (FSH), estradiol, prolactina e inclusive las hormonas que miden la función tiroidea. La administración de hormonas anti-mullerianas es común en la evaluación de mujeres tras treinta y cinco años y es útil para determinar la reserva ovariana (cantidad de óvulos todavía presentes en el ovario).

Pruebas para la infertilidad femenina: Ecografía endovaginal

El ultrasonido endovaginal — o bien transvaginal — es esencial para valorar la anatomía del sistema reproductor femenino y su funcionamiento. El examen verifica el tamaño de los ovarios, advierte signos de ovulación, identifica cambios en la estructura uterina como miomas, septos y otras malformaciones, y puede diagnosticar enfermedades como la endometriosis.

El descubrimiento de cualquiera de estas modificaciones no señala necesariamente que ello esté ocasionando la infertilidad, en tanto que esta condición acostumbra a ser el resultado de un conjunto de factores.

Histerosalpingografía

A través de la colocación de un contraste en la cavidad uterina y de las tubas uterinas, y la realización de una radiografía, la histerosalpingografía puede valorar todavía mejor la anatomía femenina y también identificar cambios que podrían dañar el encuentro del esperma con el óvulo y el transporte del feto.

En pruebas para la infertilidad femenina, la exploración puede ocasionar molestias menores, mas es cada vez más extraño usar catéteres vaginales más finos para el contraste y la administración de calmantes ya antes del procedimiento.

Videohisteroscopia diagnóstica

La videohisteroscopia diagnóstica se considera la mejor prueba para el diagnóstico de las perturbaciones uterinas, puesto que deja al médico visualizarlas de manera directa. El examen se efectúa con el paso de una pequeña óptica por la vagina y el cuello del útero, y con la expansión de la cavidad uterina con suero fisiológico o bien gas carbónico, dejando la visualización de todas y cada una de las paredes del útero y el diagnóstico de cualquier cambio. No es parte de la evaluación inicial de la mujer y es un complemento para otros exámenes.

Pruebas para la infertilidad femenina: Videolaparoscopia

La videolaparoscopia es un examen quirúrgico considerado más invasivo que el resto. A través de pequeñas incisiones en la piel, el cirujano puede observar el interior del abdomen a través de cámaras y valorar toda la estructura de los órganos reproductores — en ocasiones aun con más detalles que a simple vista, debido a todas y cada una de las tecnologías de vídeo ya libres.

Por ser más invasiva, la videolaparoscopia acostumbra a emplearse solo cuando tiene un fin terapéutico, dejando el diagnóstico y el tratamiento de la afección al tiempo.

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