¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son microorganismos vivos que mejoran la salud general del cuerpo. Las bacterias beneficiosas viven en el intestino y mejoran la flora, facilitan la absorción de nutrientes, ayudan a la digestión y mejoran el sistema inmunológico.

Los más comunes son: lactobacilos acidófilos, casei, enterococus fecalis, faecium, bulgaric, lactis, plantarum, estreptococos termófilos, bifobacterias difibus, longus e infantis.

Hay dos formas principales de consumo, a través de alimentos con probióticos naturales, como el yogur o el kéfir, por ejemplo, y la otra es a través del uso de suplementos.

Cómo consumir los probióticos

Para beneficiarse de los probióticos, los microorganismos deben ser consumidos diariamente. Y esto se puede hacer a través de suplementos, por indicación médica, o comidas con alimentos ricos en bacterias «buenas», como yogures, kéfir, kombucha o leches fermentadas. Por lo general, tienen una vida útil corta y necesitan ser refrigerados.

Lo ideal es que consuman al menos un alimento de la lista por día. Especialmente si se usan antibióticos, ya que la medicación destruye la flora intestinal sana.

¿Para qué sirven los probióticos

Regula el tránsito intestinal, evitando el estreñimiento y la diarrea; previene enfermedades intestinales como la colitis, la enfermedad de Crohn y el síndrome del intestino irritable; mejora la absorción de nutrientes; ayuda a la digestión incluyendo la lactosa; previene la proliferación de bacterias malas; fortalece el sistema inmunológico y previene alergias e intolerancias.

En un estudio publicado en la revista científica americana Psychiatry Research, los participantes con personalidad inestable estaban menos tensos después de seguir una dieta abundante de estos microorganismos. Esto revela que la microbiota (la flora intestinal) participa en la comunicación entre el intestino y el sistema nervioso central. Cuando hay algún tipo de problema en este diálogo, la información transmitida al cerebro por la serotonina (el 95% de este neurotransmisor de bienestar se produce en el intestino) llega de forma distorsionada. Los síntomas son la impaciencia y la inquietud.

Los probióticos aún disminuyen el mal aliento, además de reducir la incidencia de caries y gingivitis, según un estudio de la Universidad Internacional de Cataluña, España, publicado en la revista inglesa Archives of Oral Biology. La bacteria también asombra al hongo Candida albicans, que causa la candidiasis oral – el famoso sapo.

Principales fuentes de probióticos:

  • Yogur natural: son la principal y más fácil fuente de probióticos en el mercado, pero también hay versiones de yogures con sabor que mantienen vivas las bacterias beneficiosas;
  • Kefir: es un producto fermentado con levadura y bacterias que es similar al yogur, pero tiene un mayor contenido de probióticos.
  • Leche fermentada: son productos especiales que suelen contener Lactobacilos añadidos por la industria, siendo Yakult el más famoso;
  • Kombucha: una bebida fermentada hecha principalmente de té negro;
  • Productos orientales a base de soja, verduras y legumbres como el Miso, Natto, Kimchi, que se pueden comprar en tiendas especializadas.
  • Suplementos: Los probióticos también se encuentran en cápsulas y polvos. Un profesional de la salud puede indicar las opciones.

Dieta con probióticos

Los alimentos probióticos han demostrado ser un gran aliado para aquellos que quieren perder peso. Esto se debe a que para perder peso correctamente es necesario que el intestino esté bien regulado para una mejor absorción de los nutrientes y vitaminas necesarios durante la dieta.

Además, la flora irregular forma «agujeros» a través de los cuales las toxinas y los metales pesados penetran en la circulación e inflaman el cuerpo, lo que provoca diabetes y otras enfermedades.