¿Por qué María Magdalena no reconoció a Jesús?. A lo largo de la historia muchas personas han puesto en duda la resurrección de Jesús, y uno de los argumentos mas utilizados por los más escépticos ha sido que María Magdalena, una de las pocas personas que llegó a verlo después de muerto, no lo reconoció.

Parece extraño que una persona no reconozca a otra con la que ha pasado tanto tiempo. Sin embargo, cuando analizamos los cuatro evangelios que narran el momento en el que María ve a Jesús, podemos observar que existen suficientes argumentos razonables para entender por qué no lo reconoció en un primer momento.

¿Por qué María Magdalena no reconoció a Jesús al instante?

Para que entiendas las causas de por qué María Magdalena no reconoció a Jesús, es necesario que conozcas la historia de primera mano, y para ello no hay mejor modo que leyendo los cuatro pasajes bíblicos en los que se narra el acontecimiento.

Pasajes bíblicos que narran la aparición de Jesús resucitado a María Magdalena

Pasaje de Marcos

1Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.

Y muy de mañana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, ya salido el sol.

Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?

Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande.

Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron.

Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.

Y ellas se fueron huyendo del sepulcro, porque les había tomado temblor y espanto; ni decían nada a nadie, porque tenían miedo.

Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.

10 Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.

11 Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron.

Mc 16:1-11

Pasaje de Mateo

1Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

De pronto hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendió del cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella.

Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

De miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

Pero el ángel dijo a las mujeres: «No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.

E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos y va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho.»

Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos,

Jesús les salió al encuentro, diciendo:

—¡Salve!

Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies y lo adoraron.

10 Entonces Jesús les dijo:

—No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Mt 28:1-10

Pasaje de Lucas (Por qué María Magdalena no reconoció a Jesús)

 

1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.

Y hallaron removida la piedra del sepulcro;

y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;

y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,

diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.

Entonces ellas se acordaron de sus palabras,

y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás.

10 Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.

Lc 24:1-10

Pasaje de Juan

 

1El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.

Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.

Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.

Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.

Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí,

y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.

Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.

10 Y volvieron los discípulos a los suyos.

11 Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro;

12 y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.

13 Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.

14 Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.

15 Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.

16 Jesús le dijo: !!María! Volviéndose ella, le dijo: !!Raboni! (que quiere decir, Maestro).

17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.

18 Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.

Jn 20:1-18

Si has leído con detenimiento y te preguntas por qué María Magdalena no reconoció a Jesús, te habrás dado cuenta de que los cuatro evangelios narran el hecho desde una perspectiva diferente. Sin embargo, los cuatro concuerdan en los elementos esenciales de la historia. Por lo tanto, si aplicamos el mismo método deductivo que utilizamos en cualquier Juicio actual, debemos confirmar sin ningún tipo de sesgo que María magdalena vio a Jesús resucitado.

Una vez que hemos estudiado los textos y les hemos dado validez argumental, debemos analizar cuáles fueron las causas por las que María Magdalena no reconocí a Jesús.

Principales causas por las que María Magdalena no reconoció a Jesús

  1. Nadie espera que un muerto aparezca para saludarte.
  2. Las mujeres llegaron muy temprano a la tumba a horas de poca luz.
  3. Tenían miedo y estaban asustadas.
  4. Las lágrimas de María les impidió ver quien tenía realmente delante hasta que habló.
  5. Ellas se encontraban en un huerto. Por lo tanto, lo más lógico era ver a un jardinero, no a una persona resucitada de entre los muertos.

Conclusión

De todo lo mencionado anteriormente, podemos concluir que María llego al sepulcro muy temprano cuando aún no había salido sol y todo estaba oscuro. Llegó con pena por todo lo ocurrido durante los días previos y lo hizo llorando con la convicción de que iba a visitar a su maestro fallecido. Vio a una persona a la cual no llegó a prestarle la atención merecida hasta que le habló y, una vez que se dio cuenta, se sorprendió y fue corriendo a contárselo a los demás.

Para no tener sentido, parece una historia más que razonable. ¿No crees?. Este relato no hace más que demostrar de nuevo que la biblia es un documento fiable.