Poemas de amor
Celebramos el Día de San Valentín con poesía. Le ofrecemos esta selección de versos en el día del santo patrón de los enamorados. A continuación se pueden leer 5 poemas de amor, de Pablo Neruda, Mario Benedetti, Gustavo Adolfo Bécquer, Miguel Hernández y Dulce María Loynaz.

Poemas de amor

Esclava mía (Pablo Neruda)

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Hagamos un trato (Mario Benedetti)

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Canción del esposo soldado (Miguel Hernández)

He poblado tu vientre de amor y sementera,

he prolongado el eco de sangre a que respondo

y espero sobre el surco como el arado espera:

he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,

esposa de mi piel, gran trago de mi vida,

tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos

de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,

temo que te me rompas al más leve tropiezo,

y a reforzar tus venas con mi piel de soldado

fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,

te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.

Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,

ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,

sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa

te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho

hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa

mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,

te acercas hacia mí como una boca inmensa

de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:

aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,

y defiendo tu vientre de pobre que me espera,

y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,

envuelto en un clamor de victoria y guitarras,

y dejaré a tu puerta mi vida de soldado

sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.

Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.

Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo

cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,

y tu implacable boca de labios indomables,

y ante mi soledad de explosiones y brechas

recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.

Y al fin en un océano de irremediables huesos,

tu corazón y el mío naufragarán, quedando

una mujer y un hombre gastados por los besos.

Un poema de amor

MÍA – Rubén Darío (1867-1916)

Mía: así te llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: la luz del día;
Mía: rosas, llamas.
¡Qué aromas derramas
en el alma mía
si sé que me amas,
oh Mía!, ¡oh Mía!
Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.
Yo, triste; tú triste…
¿No has de ser, entonces,
Mía hasta la muerte?

TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA – Jaime Sabines (1926-1999)

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,
y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
comida o en el trabajo diario, o en las diversiones
que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con
la mitad del odio que guardo para mí.Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y
siento que estás hecha para mí, que de algún modo
me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos
me convencen de ello, y que no hay otro lugar en
donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu
cuerpo. Tu vienes toda entera a mi encuentro, y
los dos desaparecemos un instante, nos metemos
en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo
hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.
Y hay días también, hay horas, en que no
te conozco, en que me eres ajena como la mujer
de otro, Me preocupan los hombres, me preocupo
yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense
en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
podría quererte menos que yo amor mío?

Vídeos de poemas de amor

 

  • Mi corazón te amará hasta el último suspiro, como pájaros que comparten una vida de vuelo, y tú para mí, mi amor, eres el mejor compañero de viaje que podría tener.
  • Recuerdo ese primer beso húmedo con la nostalgia que sólo los años pueden enseñarte, lo recuerdo siempre entre sonrisas porque me hizo descaradamente feliz.
  • A veces me recuerdas al canto de los pájaros, porque aun en el más funerario de mis despertares sabes conjugar una sonrisa a mi corazón, te amaré con la fuerza de los vientos hasta que la tierra nos separe.
  • Sólo tuya seré, cuando quieras, nadie más me amará porque tus entrañas son mis entrañas. Con el paso de los días envejeceré con la ternura de tus ojos.
  • Quiero que te despiertes a mi lado, porque viendo cómo iluminan los primeros rayos tenues de sol, me das suficiente vitalidad para soportar todo el día.
  • El arte de amar no se enseña en las escuelas, lo aprendí de ti y trato de mejorarlo cada día, aunque parezca imposible, con tenacidad y esfuerzo siempre puedo superarlo.
  • Sin ti a mi lado todo pierde sentido, todo es una sombra sombría que se esconde entre las entrañas de la larga noche del tiempo.
  • Te pude observar durante horas, me encantan los pequeños detalles de tu esbelto cuerpo, me gustaría conocerlos todos, hasta el más mínimo detalle: las pecas de la cara, la marca del vientre, esa marca detrás de la oreja.
  • Me gustaría compartir con ustedes cada soplo de aire, cada segundo de experiencia y toda la nostalgia que cabe en un recuerdo.
  • Aunque no lo creas, mi tranquilidad es más débil de lo que parece, y detrás de esta apariencia de una pared impenetrable se esconde un corazón de cristal que teme enfrentarse al martillo de tu ausencia.
  • Cuando toco tus dulces manos, suavemente, acariciándolas, me siento como el hombre más feliz del mundo, me carga con las energías para subir y bajar por los Himalayas.

Poemas de amor

  • Has llenado mis largas noches de sueños, te encuentro en los lugares más recónditos de mi alma maltratada, extraño tu cuerpo áspero, tu mirada de León. De nuevo abrázame con tus fuertes brazos, te necesito, mi hombre.
  • Adoro cuando me das una sonrisa, porque significa que, al menos por un instante, he logrado invadir la intimidad de tus pensamientos indomables.
  • Quiero compartir con ustedes todos los manantiales que me quedan, para crecer como el musgo en las ruinas, para no dejar nunca su vida.
  • El día que comprendí que quería pasar el resto de mi vida contigo, empezó a tener sentido.
  • Mañana cuando te despiertes leerás este mensaje, el insomnio se ha apoderado de mí, aunque hay mil problemas que me animan, sabiendo que te tengo a mi lado soy lo suficientemente fuerte para superarlos todos.
  • Felices sueños, hijo mío, me acuesto con la firme convicción de que cuando me despierte mañana, te amaré más que hoy, pero menos que mañana, como un mar en el que fluyen muchos ríos.
  • Sólo necesito tu sonrisa para soplar mis días, y la imagen áspera de tu torso desnudo para hacerlos arder a todos.
  • Me siento muy afortunado de tener al hombre de mi vida a mi lado, el León que defiende su camada con uñas y dientes.
  • A veces me encantaría amarte tanto como te admiro, pero me resulta difícil. En realidad, es imposible que haya amor si no hay admiración ni fascinación por la otra persona.
  • Gracias por facilitar mis días y darme refugio en la noche, ustedes son el sol y la luna.
  • Te amo más que a mi propia vida, porque alimentas mis esperanzas y mis sueños.
  • Tu voz resuena en mi corazón al ritmo del bolero, me gustaría bailar cerca de ti el resto de mis días.
    Aunque hay mucha gente que va y viene en el tranvía de mi vida, tú eres siempre la estación final, a la que siempre quiero llegar, mi refugio, mi casa.

Poemas románticos

  • Tal vez con mirarte un segundo es suficiente para cargarme de energía durante todo un día, tienes algo místico que te envuelve en un velo de fascinación penetrante.
  • Me encanta la dulce sonrisa que dibujan tus ojos cuando me ven, me hace sentir como un pájaro que ha recuperado su libertad, un pequeño pedazo de paraíso dado a los mortales, algo que vale la pena vivir y ser contado.
  • El tesoro de los 7 mares, la fuerza de los vientos que se volvieron locamente peores, la calma del agua en ligero movimiento que los precede…. así es como me siento cuando navego entre tus mundos, un pirata iracundo de la libertad buscando el pecho de tu corazón.
  • Si tuviera amantes en tus ojos no necesitaría nada más, tu dulce mirada descongeló mi corazón de piedra para devolverme a la vida, soy tu criatura en esta historia de amores y andamios.
  • Unos momentos en tus brazos y el tiempo se detiene, aunque las manijas del reloj siguen su curso y el sol no deja de moverse. Te amaré siempre con la locura del primer día, bajo ese halo de esperanzas y promesas.
  • Me llevaré conmigo, adonde quiera que vaya, todos los buenos recuerdos que me has dado, las miradas, las sonrisas, los besos furtivos y las noches estrelladas. Somos lo que hemos vivido, lo demás no importa porque lo terrenal es arrastrado por el viento.
  • Nunca podrás imaginar lo que me atrae de los ojos de tu pantera salvaje, esa mirada penetrante, sesgada, con el valor que le dan los años y lo exótico que puede llegar a ser el paso del tiempo.
  • Con el paso de los años he aprendido a apreciaros mejor, sois como buenos vinos, que nunca pican y soportan el paso indeleble de los días, y es que nuestro amor es más fuerte que el paso del tiempo.
  • Te quiero, no es fácil decirlo, todos sentimos el fondo un poco de miedo de amar, pero poder decirlo, y eso es verdad, es la mejor de las liberaciones, significa dejar un cautiverio largo y tormentoso.
  • Si tuviera que elegir, siempre te elegiría a ti, ¿pero entre qué? Entre tú y todo lo demás, sea lo que sea, y es que el amor es capaz de volver loco hasta al más sabio.

Versos de amor

  • En la arena de esa playa seria el recuerdo de nuestros mejores días, ese viaje sólo tenía sentido porque estabas a mi lado.
  • En la calma de mi habitación estás siempre presente, mi mente se proyecta adicta a ti, y no puedes olvidar el dulce recuerdo de tus besos.
  • El frío, la nieve y el hielo, la soledad, y de repente un calor fortuito tímidamente para terminar tomando posesión de todo. Tú, la primavera más inesperada.
  • Cada segundo el viento se lo lleva, y sólo quedan los recuerdos, la nostalgia y el amor. Enamorarme fue mi mejor opción, aunque no tenía ninguna otra.
  • Demasiado larga fue mi vida antes de conocer tus labios, demasiado cortas son las noches a tu lado, sé muchos segundos de tu vera a nada sé de tu ausencia.
  • ¿A qué saben los labios de alguien enamorado? Sólo gracias a ti supe la respuesta, y aprendí que hay preguntas, aunque difíciles de contestar pueden cambiar tu vida. Gracias por todos los buenos momentos.
  • Te llevo en lo más profundo de mi alma, donde nadie puede encontrarte, porque siempre para mí fuiste y siempre serás para mí.
  • Nuestras manos tocándose entre sí bajo la luz de los primeros rayos del sol, es lo más cercano a las puertas del paraíso que ha existido jamás.
  • Aunque no lo creas, sólo con tu sonrisa has cambiado todo mi mundo, hay imágenes que nunca se olvidan, hay gestos que no tienen precio.
  • A veces nos damos cuenta demasiado tarde, que sólo la persona adecuada puede salvarnos de la situación más desastrosa, si, por otro lado, elegimos estar al lado de una persona desastrosa, siempre terminaremos en una situación absurda.
  • Ámame tanto como yo te he amado a ti, ámame toda mi vida, esta vida y ven, porque estamos solos y en la tierra nos convertiremos.
  • Primero me enamoré de tus ojos, luego de tus ojos, pero ahora que conozco el dedo de tu alma, no podría vivir sin él nunca más, cuando algo dulce te invade y te hace desbordar adicto.

Vídeos de poemas de amor

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