El papiloma invertido es un tipo de tumor benigno, que puede desarrollar una degeneración maligna a medida que avanza el tiempo sin tratarse, tiene una relación con el virus del Papiloma Humano en un 40% y suele afectar a los adultos masculinos en sus 50 años aproximadamente. 

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¿Qué es el papiloma invertido?

Un papiloma invertido son tumores benignos, es decir, no cancerosos que se forman en la zona interior de la nariz, en la cara posterior de las cavidades nasales. A medida que crecen, a veces pueden extenderse a los senos paranasales u órbitas.

Ocasionalmente, los papilomas invertidos pueden sufrir una transformación maligna en una forma agresiva de cáncer llamada carcinoma de células escamosas. (Ver artículo: Rinofima)

El papiloma invertido sino-nasal es un tumor benigno raro con ciertas características agresivas debido a recaídas frecuentes y la alta probabilidad de una degeneración maligna. Por estas razones, se han realizado varios estudios para evaluar la eficacia de los diferentes cursos de tratamiento, pero solo se han llevado a cabo algunos estudios para establecer la etiología de este tumor, que aún es incierto.

En ella las células epiteliales superficiales crecen hacia abajo en el tejido de soporte subyacente y puede ocurrir tanto en la nariz como en los senos paranasales, pudiendo causar síntomas similares a los causados por la sinusitis aguda, como la nariz tapada, o congestión nasal.

Síntomas del papiloma invertido 

Los síntomas de esta enfermedad son sumamente variados, pues no tienen síntomas particulares de la enfermedad, y son variables. Muchas de las señales que aparecen con el papiloma invertido suelen aparecer con otras enfermedades de la nariz por lo que no existen síntomas específicos para este tumor.  

Sin embargo, se pueden encontrar algunos como congestión nasal, obstrucción de una de las vías respiratorias, es decir, unilateral, secreción de mucosidad por la nariz, denominado rinorrea anterior o hacia la garganta llamada rinorrea posterior

Además, la cara puede sentirse pesada, con un dolor suborbitario o frontal de uno solo de los lados de la cara. Incluso pueden surgir infecciones en los senos nasales y hemorragias en la nariz. 

Causas del tumor 

La razón por la que este tumor se desarrolla no es aún conocida, y en la actualidad se realizan múltiples estudios en los pacientes con el objetivo de reconocer y determinar la causa de esta enfermedad. 

¿Cómo se diagnostica? 

Todo empieza por un análisis sintomatológico del paciente, por lo que el otorrinolaringólogo, el especialista en las enfermedades de la nariz y la laringe, realiza diferentes estudios para determinar si existe la posibilidad de que el individuo posea el papiloma invertido.

El médico puede diagnosticar un papiloma invertido insertando un tubo flexible llamado endoscopio en su nariz. Este tomará una muestra del tumor para confirmar el diagnóstico y determinar si es canceroso. También es posible que se realice una tomografía computarizada o una resonancia magnética para determinar la extensión del tumor. Este procedimiento se conoce como rinofibroscópia. 

El diagnóstico debe realizarse por medio de la biopsia, debido a su similitud en cuanto a síntomas con otras enfermedades de la nariz, por lo que también se le conoce como un diagnóstico diferencial. 

Maneras de tratar el papiloma invertido

La única manera de tratar el tumor del papiloma invertido es mediante el método de la intervención quirúrgica, debido al alto porcentaje que existe de que el tumor desarrolle una degeneración maligna y su asociación con un potencial crecimiento ilimitado. 

Los papilomas invertidos son resecados por un otorrinolaringólogo a través de un abordaje mínimamente invasivo llamado Cirugía Endoscópica Funcional Sinusal  o FESS por sus siglas en ingles, siempre y cuando el tumor no es tan avanzado o no tiene un gran tamaño.

Los tumores más avanzados pueden requerir un enfoque combinado entre la neurocirugía y la otorrinolaringología llamada Enfoque Endonasal Expandido o EEA en ingles con el objetivo de resecarlos y retirarlos por la cavidad nasal. En ambos enfoques, no hay incisiones en la piel y la recuperación es más rápida que con abordajes abiertos.

Luego de la operación no se sufren dolores y el reposo debe ser por 10 días, aunque tiende a ser un poco molesto, pues se utilizan taponajes que obligan a respirar por la boca durante dos días. 

Sin embargo, a pesar de que estos tratamientos pueden ser efectivos al 100%, también existe la posibilidad de que la persona vuelva a desarrollar el crecimiento de este tumor benigno, por lo que traería la necesidad de volverlo a resecar y extirpar. Es por ello que es necesario mantener un control y un seguimiento luego de la operación para corroborar que el tumor ha sido erradicado completamente.