La vida se hace corta para aquel que ha vivido con intensidad. Dios nos dio la vida a todos para poder experimentar sus placeres, enfrentar obstáculos, miedos y ser dichosos por nuestras vivencias. Parte de esos obstáculos y seguro el más grande, es enfrentar la pérdida de un ser querido. Por eso, aquí te mostramos algunas palabras para un difunto, para honrar a ese ser que amamos.

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Las palabras para un difunto son escuchadas

A lo largo de nuestras vidas, Dios, nuestro señor y creador, nos brinda placeres, experiencias y retos. En ocasiones, estos retos nos hacen sentir completamente superados, como si no fuéramos capaces de superarlos. Es aquí cuando nos sentimos molestos, creemos que Dios no nos acompaña, pero la realidad es que lo hace en todo momento.

Cuando nos sentimos superados, nos olvidamos de que contamos con el apoyo de Dios y que no hay prueba que no podamos superar. Incluso, podemos pensar que se ha tornado en nuestra contra. Sin embargo, esto no es cierto, la verdad es que no existe prueba alguna que no podamos superar, pues nuestro señor siempre está con nosotros para confrontarlas.

Sin embargo, nos damos cuenta de que hay pruebas que son difíciles, tanto que la cuestión no es superarlas, sino aprender a vivir con ellas, adaptarnos para continuar nuestro camino. Una de esas pruebas que no podemos superar sino que debemos vivir con ella, es la pérdida de un ser querido. Sea una madre, un padre, un hermano, un amigo, quien sea, siempre será una dura prueba vivir con su ausencia. Esto es un reto para toda la vida.

A pesar de que esta persona parta al reino de los cielos, sentimos dolor por su ausencia física; pero no debemos olvidar que fue físicamente y que, a pesar de todo, estará siempre con nosotros. Cuando rezamos por estas personas, cuando les dedicamos unas palabras para honrarles, para agradecerles por todo lo que hicieron por nosotros, por lo que nos enseñaron, también lo escuchan. Por ello, es importante siempre tratar de honrarles de alguna manera, pues viven en nuestros corazones y, algún día, nos volveremos a reunir con ellas en los cielos.

Algunas palabras para un difunto

Perder a alguien nunca será fácil, pero es nuestro deber seguir y confiar en Dios, nuestro creador y guía, cuando estemos a punto de darnos por vencidos. Además, seguir es algo que honraría a la persona que partió, pues sus enseñanzas son parte de nosotros.

Cada palabra, cada acto, cada comportamiento y actitud que recordemos de ese ser querido, son herramientas valiosas para enfrentar cada reto con el que nos crucemos en nuestra vida. Cuando sentimos que perdemos esa parte de nosotros con la partida de ese ser, el dolor nos hace olvidarnos de que hay una parte latente aún, que creó con cada cosa que hizo.

Si queremos honrar a esa persona, debemos orar por ella y, dado que siempre nos escuchará, podremos decir algunas palabras para que sepa que no la olvidamos, que siempre la tenemos en cuenta en cada decisión. Aquí mostramos algunas palabras para un difunto:

  • Quizás te has ido de mi vida, pero nunca de mi corazón.
  • Se me puede olvidar cuándo era tu cumpleaños, cuándo nos conocimos, todas las cosas que hiciste por mí, pero nunca la fecha más dolorosa de mi vida: cuando me dejaste.
  • Tu muerte cambió mi realidad, pero más lo hizo la inevitable memoria del tiempo que pasamos juntos.
  • Solo me queda pensar para poder consolarme, que tú  ahora estás en el cielo, vela por mí.
  • Decir adiós cuando se ama a una persona no duele, lo que aflige es el tiempo que se irán con ese adiós.

Pensamientos sobre la pérdida de un ser querido

También te damos aquí algunos pensamientos acerca de la partida de nuestros seres queridos, que pueden ayudar a asimilar la pérdida de mejor manera, de algunos autores conocidos:

La muerte no nos roba a los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.” Mamerto Menapace.

“Amar es renunciar a poseerlo, incluso muerto; renunciar a que vuelva, descubrir que sigue estando ahí, en un silencio que ya no nos causa pavor, en un desierto que se hace acogedor de lo más valioso que tenemos, lo esencial de lo que permanece cuando ya no se puede nada.” Jean-Yves Lelou.

“No hay muerte, hay mudanza. Y al otro lado te espera gente maravillosa”. Facundo Cabral.

«La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido». Gabriel García Márquez.

Si alguien querido a enfermado, por favor, haz la oración para la salud y permite que Dios interceda para su sanación, con mucha fe.

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La dificultad de la pérdida

Como se menciona más arriba, perder a alguien, sea por la razón que sea, es un impacto para todos. Sabemos que irán al reino de los cielos, oramos por ellos, pero aún así es difícil asimilar que no contaremos con ese ser especial físicamente, para abrazarle, para hablarle, escucharle, pedirle cosas.

En nuestras vidas, acostumbramos a dar por sentado todo; damos por hecho que las personas que forman parte de nuestro día a día siempre estarán, damos por hecho también que nosotros seguiremos aquí, en la Tierra. Esto no es así, lo sabemos, pero más puede la costumbre. Es por ello que, a veces, no valoramos del todo su presencia, sus consejos, sus enseñanzas y hasta criticamos fuertemente sus defectos. Nos olvidamos de su esencia, que es lo más importante, tanto virtudes como defectos la conforman.

Cada persona que forma parte de nuestra vida está allí con un propósito, nos enseña diversas cosas, conocemos todos los detalles sobre su personalidad. Estas personas, con el paso del tiempo, con la vivencia de experiencias y la creación de recuerdos juntos, poco a poco se hacen parte de nosotros, de nuestra esencia, de nuestra alma. Es por ello, que cuando finalmente deben partir, sentimos tanto dolor, soledad, incertidumbre, pues es una parte de nosotros la que se ha ido. Nos sentimos desarmados.

Es en Dios en quien encontramos consuelo, le solicitamos la fuerza y la sabiduría para enfrentar tan complicada situación, oramos por que esa persona entre al reino de los cielos. Lo cierto, es que desde allí cuidarán de nosotros. Ya mostramos las palabras para un difunto que puedes dedicarle a ese ser que partió, seguro te escuchará.

Recuerda que, aunque puedas aprender algo acerca de estos pensamientos y sea doloroso leer o pronunciar frases maravillosas dedicadas a quienes se han ido, la mejor dedicatoria es la que haces con tu corazón, con tus sentimientos, para esa persona que desde los cielos te acompañará y que, aunque pase mucho tiempo, volverás a ver un día.