En este artículo, encontrarás oraciones para interactuar con Dios y poder acercarte a él, realiza con mucha fe la Oración Señor mío Jesucristo y otras oraciones hermosas que pueden ser de tu agrado, te invito a leer este artículo.

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Oración Señor mío Jesucristo, verdad y gloria:

Verdadero salvador del hombre, creador de la tierra y redentor, debes saber que eres lo primero que pienso al despertar y tú eres mi prioridad ante todas las cosas, te pido me disculpes si te he ofendido, pues estoy lleno de pecado, ayúdame a redimirme y poder servirte amado Padre.

Te pido fortaleza Padre santo, para alejarme del pecado; lávame, límpiame, dame luz para divisar aquello que pueda ofenderte. Quiero confesar ante ti mis pecados y cumplir mi penitencia. Propongo no recaer en pecado nuevamente.

Quiero ofrecerte Padre santo, mi vida, mi trabajo, mi hogar, mi familia, mi andar y mis sentidos; pues solo tú serás mi guía y solo a ti quiero servirte y sé que obtendré de ti más bondad y misericordia infinita.

Dame de herencia padre mío, el poder de preservar tu palabra, de divulgarla y predicarla; haz de mí, instrumento de tu fe. Te lo pido Señor.

Amén.

Oración para el Señor mío Jesucristo:

Dios único y verdadero, Jesucristo, Padre e hijo; eres mi redentor y eres símbolo de bondad infinita, tú que nos amas a nosotros tus hijos a pesar de lo malo, no debemos fallarte Señor.

Me pesa en el alma mi ofensa y no haber actuado según tu voluntad, ayúdame con tu gracia divina para no volver a pecar, te lo pido Señor.

Amén.

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Oración Señor mío Jesucristo para devotos:

Creo en mi Padre absoluto y único Dios, quien dio al mundo a su hijo Jesucristo para librarnos de nuestros pecados; tú Dios mío que creaste la tierra, los océanos y el cielo, dame fe para mover montañas; se mi fuerza en la agonía y mi luz en la oscuridad. Así sea.

Oración señor mío Jesucristo omnipotente:

Amado Padre, permite que mi fe sea solo para ti, no quiero guardarla para nadie más; haz de mi fe, pura y latente; permíteme Padre no juzgar a mi prójimo, solo tú puedes dar juicio.

Dame libre albedrío, quiero hacer de mi fe, no un fanatismo ciego, más bien quiero hacerla mi espacio de reflexión, siempre y cuando no te ofenda y falle Padre santo, pues confió en ti Señor.

Ilumíname con la llama del espíritu santo, para encontrar el camino del entendimiento; tu luz es el testimonio de mi esperanza.

Quiero que hagas Señor mío, de mi fe la más fuerte y leal, no quiero quebrarme ante la contrariedad de la vida; no permitas que ninguna barrera sea más alta o poderosa que mí fe; mi fe no debe discutirse, ni yo debo temerle a quienes la cuestionen, pues tú eres mi única y absoluta verdad.

Amado Padre, haz mi fe fortalecida e impenetrable, quiero que ella sea quien alimente y pacifique mi alma y espíritu; dame alegría y disposición para orarte siempre, déjame confiar en ti para contarte todo lo que me agobia y lo que me da dicha; quiero tener cada día al despertar un momento de introspección sagrada para hablar contigo Jesucristo, óyeme y consuélame, te lo pido.

Mi fe debe ser motivo de caridad y de benevolencia, debe ser expandida a mi prójimo, quiero actuar lo que profeso; mi fe debe ser clara, sin contradicciones, y quiero que sea el único instrumento que me levante en el padecimiento y la desesperación. Amado Jesús, mi fe es tuya, y es mi preciado regalo.

Padre Santo, dentro de mi fe, buscaré continuamente de ti y de tu infinita misericordia; oh Jesús, mi fe es indestructible porque está forjada por ti, anhelo que mi fe sea testimonio de esperanza inquebrantable, te lo pido Señor.

No me hagas soberbio Amado Dios, solo tú eres la verdad y la vida; yo solo soy tu obrero, tu siervo fiel. Hazme humilde y manso, quiero ser luz emanada del Espíritu Santo. No me abandones nunca amado Padre, guíame por siempre, amén.

Oración mi corazón es de Jesucristo:

En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amado Dios irrefutable, abro ante ti las puertas de mi alma y mente, para dejar entrar y que me habite tu sagrada palabra; deseo de todo corazón recibir tu misericordia ilimitable, para que exista transformación para bien en mi vida, anhelo padre santo, tu luz bendita.

Jesucristo, tú que vives y reinas a la derecha de Dios Padre, escucha mis oraciones cada noche y cada mañana; estoy angustiado y desesperado, pido tu presencia en mi vida para conseguir luz y calma; me entrego a ti Jesucristo y a tu divina palabra para tomar mejores decisiones en mi vida, decisiones que me guíen hacia ti.

Mantenme siempre en tu corazón Jesús, como yo te tengo presente en el mío, con toda mi alma te amo. A partir de hoy, soy tu fiel siervo, leal y humilde; confío en verte después de esta vida, para que allá también me des paz y luz; te doy todo mi amor y agradecimiento, mis brazos siempre estarán abiertos para recibir tu palabra sagrada. Amén (todos dicen amen).

Oración para Jesús:

Amado Jesucristo, hoy dejo en tus manos mi camino. Te suplico que entres en mí y te quedes para siempre, quiero que todo aquel que me conozca, sepa que soy tu siervo y que te soy fiel únicamente a ti, mi lealtad es para ti padre amado.

Quiero conocerte a ti y no pretendo conocer algo alejado de ti, quiero amarte y serte agradecido; no es fácil mantenerme centrado en tus mandatos, por eso; te pido Señor fortaleza y sabiduría para saber elegir aquello que me conviene y eso que yo escoja, sea para ir tras tu horizonte divino.

A partir de hoy, todo quiero hacerlo pensando en ti; todo aquello que viene de ti es dicha y satisfacción para mi vida, quiero renunciar a aquello que me ha cegado y desviado del surco que me conduce a tu lecho; quiero despojarme de la soberbia que no me dejó buscarte de todo corazón antes.

Ahora, me siento un nuevo hombre, un hombre humilde y dispuesto a servirte, quiero seguir siendo tu fiel discípulo.

Amén.

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