En este artículo podrás encontrar la maravillosa y esperanzadora «Oración por la paz» que se le atribuye a San Francisco de Asís.

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Oración por la paz (inspirada en San Francisco de Asís):

Señor haz de mí una herramienta que promueva tu paz, allá donde se encuentre el odio, yo quiero dar amor; en aquellos lugares donde gobierne la ofensa, triunfe el perdón; entre la discordia del mundo, yo deseo infundir unión; ayúdame a poner verdad en mis errores, dame fortaleza para inundar de fe mis dudas.

Permíteme Dios mío, difundir esperanza en medio de la desesperación; dame fortaleza para llenar de luz aquella fría tiniebla; privilégiame con tu alegría en momentos de tristeza y desasosiego.

Dios mío, creador de paz y bondad, tú que nos hiciste en perfecto amor; dame fuerza para continuar y permíteme consolar a aquellos que lo necesitan, más que pedir consuelo para mí; dame el don de comprender a mis hermanos, más que espera ser comprendido y sobre todo; quiero amar sin la condición de ser amado.

Sé que es dando como recibiré mi paz, es olvidándome de mí mismo como me encontraré; es perdonando a mis hermanos como seré yo perdonado y por supuesto; es despidiéndonos de este mundo terrenal, como se resucita a la vida eterna, amén.

Oración por la paz (San Francisco de Asís)

San Francisco proviene de Italia, de la ciudad de Asís, es considerado un hombre que estuvo presente ayudando a la iglesia en circunstancias de mucha adversidad, dando la espalda a su herencia y dedicando su vida al servicio de Dios, siempre teniendo como prioridad los bienes espirituales sobre los materiales, a este santo se le atribuye la «Oración por la paz».

San francisco de Asís, es alabado en todo el mundo, como una de las figuras de mayor orgullo de los creyentes. En la biografía de este santo, se encuentran sueños hechos realidad que muchos fieles, anhelan a lo largo de sus vidas:

  • Una relación amorosa y tierna con Dios Padre de bondad infinita y amante de su creación, el deseo de una reconciliación entre los impulsos del corazón y los mandatos de la razón, una actitud auténtica de acogida a los distintos; a quienes son el prójimo, a aquellos reconocidos como sus hermanos, una vida al servicio de la fe y la bondad, una inocente libertad ante las normativas establecidas y una agradable aceptación de la muerte como compañera de la vida misma.

Muchas veces, las grandes cosas, tienen un inicio de origen humilde. Así como, gigantes y caudalosos ríos nacen de pequeñas fuentes de agua dulce y poco a poco van uniéndose a otros surcos por donde corren otras fuentes pequeñas de agua, hasta formar ríos inmensos que desembocan en el infinito mar.

Podemos tomar esta comparación, para decir qué, algo similar ocurre con la “oración por la paz”, ya que, la misma tuvo inicio de manera anónima, en el limbo, sin que muchas personas le dieran un reconocimiento de importancia. Sin embargo, tiempo después, esta hermosa oración fue haciendo madriguera en corazones y mentes debido a su contenido inspirador.

La oración por la paz, actualmente es conocida a nivel global, se ha difundido hasta llegar a los más remotos lugares del mundo. Esta oración es verdadera y convincente, es simple, y por lo tanto, puede ser comprendida por todos. Muchos concuerdan con que esta oración refleja deseos que siempre han permanecido en la humanidad, este anhelo, es la imprescindible paz y tolerancia.

La universalidad de esta oración, hace pensar que el mismísimo autor, el Espíritu Santo actuó de forma sublime en los corazones dispuestos a recibir lo divino y esperanzador. De esta manera, debió actuar, sobre el desconocido autor de esta oración que tiempo después, le fue atribuida en autoría a San Francisco de Asís.

Para 1916, en medio de la primera guerra mundial, fue donde se hizo universal esta oración por la paz; ya que, en todo el mundo se anhelaba paz y se oraba por la misma. Una vez publicada por L’oservatore Romano; se incorporó en millones de hogares en el mundo. También te puede interesar: Oración a San Judas Tadeo para el amor.

La “oración por la paz” se destacó ecuménicamente en el vínculo de las iglesias que oran a favor de la paz: la paz interior, la paz mental, la paz ecológica, la paz social y la paz mundial. Debido a que, en esta oración todo es sencillo y verdadero, cualquier individuo, sin importar el credo, podría decir; “Amén” y “así sea” después de recitarla.

Ahora bien, una gran pregunta es; ¿por qué esta oración fue atribuida a San Francisco de Asís? Tuvo lugar, cuando un franciscano, imprimió la oración de la paz en una tarjeta y al reverso del papel, plasmó la figura de San Francisco de Asís. Esta coincidencia, permitió una inminente asociación entre el santo y la “oración por la paz”.

Desde ese momento, dejó de ser conocida únicamente como la “oración por la paz” y fue reconocida como: “La oración por la paz de San Francisco de Asís”.

“Señor, haz de mí, un instrumento de tu paz” así, da inicio esta oración, pero ¿Cómo saber cuál es la paz humana y cuál es aquella de Dios? La paz humana y la paz divina, deben funcionar en paralelo y tener un horizonte en común, deben reflejarse la una en la otra, de no ser así, no tiene mayor peso repetir esta plegaria.

¿Qué proyecta?

La “oración por la paz”, proyecta como la paz de Dios y la paz de la humanidad son una misma, debido a que los hijos de Dios, aclaman paz entre ellos mismos, y ellos mismos son creación de Dios. Es un deber conservar y respetar la creación de Dios, y para Dios es inaudito perjudicar lo que él mismo ha construido con amor y ternura. Cuando se trabaja por la paz, se respeta y ama la creación de Dios.

¿Cómo conseguir la paz espiritual interna? De fondo, la oración por la paz de San Francisco de Asís intenta transmitir, un mensaje que propone; es esencial abrirse a la fuerza primordial de vida; Dios, de donde brota la verdadera paz. De no alimentarse de esta fuente en oración y meditación, la “paz” conseguida por otros medios, será como máximo una corta tregua, pero no la paz que el corazón necesita.