¿Sabes qué es la mola hidatiforme? Te invitamos a leer este artículo en el que encontrarás respuesta a esta interrogante y, al mismo tiempo, descubrirás otros elementos que necesitas saber del tema.

Mola Hidatiforme

Durante el embarazo surgen algunas complicaciones que se dan con menos frecuencia que otras, una de ella es la mola hidatiforme, llamada también “embarazo molar”.  Consiste en un desarrollo anormal de las células de trofoblastos, las cuales habitualmente se transforman en la placenta.

Es necesario destacar que, la palabra hidatiforme es un vocablo griego usado para denominar algo parecido a un racimo de uva. A su vez, el término mola proviene del latín y significa piedra de molino. Entonces, mola hidatiforme  puede entenderse como un bulto o una masa que tiene forma de un racimo de uva.

Características

Este trastorno se caracteriza porque:

  • Este crecimiento anormal contiene un feto no viable implantado y proliferante en el útero.
  • Se produce durante la concepción con el tejido  trofoblástico hiperplásico que envuelve la placenta.
  • Se diferencia del embrión normal porque no tiene la masa celular interna.
  • Una vez hecho el diagnóstico se debe dar fin el embarazo como medida preventiva para evitar la aparición de un tumor llamado coriocarcinoma.
  • Es poco frecuente.
  • En algunos casos, el útero contiene un embrión normal adicional a una mola hidatiforme.
  • La mujer que presenta mola hidatiforme requiere cuidados de enfermería.

Tipos de Embarazos Molares

La clasificación del embarazo molar se realiza en atención a si es completo o imparcial. El primero se caracteriza porque el tejido  de la placenta  no es normal pues se encuentra inflamado, pareciendo que forma quistes repletos de líquidos. Mientras que en el segundo puede haber tejido placentario normal conjuntamente con una parte anormal, además puede existir un feto, pero es imposible su sobrevivencia.

Es  necesario que sepas que este trastorno pone en riesgo la vida de la mujer por lo que se requiere mola hidatiforme tratamiento en forma inmediata. A continuación, se explican en forma detallada los elementos que caracterizan estos dos trastornos del embarazo:

Mola hidatiforme completa

En este caso el tejido del embrión anormal puede proceder ya sea de la madre o del padre. Es fácil de identificar aunque en este caso no se desarrolla el feto pero si la placenta. Por otro lado los vellos coriónicos se observan engrandecidos, lo cual puede ser debido a:

Androgénesis: llamado también  diandria, en este proceso se desarrolla un cigoto con dotación cromosómica completa, caracterizándose por poseer dos copias de cada cromosoma que  proceden sólo del padre ya que es   debido a  los cromosomas que emanan del espermatozoide sin que exista la intervención del óvulo materno. Generalmente la androgénesis se origina cuando por fallos  en la disyunción de la primera mitosis, el espermatozoide duplica su ADN. Como producto de este tipo de concepción  un 90% son femeninos (cariotipo XX)  y solamente un 10% es masculino masculinos (XY).

Ginogénesis, denominado diginia: A diferencia de la androgénesis, aquí se forma un huevo con la intervención genética únicamente de la mujer. Esto puede ser producido por un tumor benigno conocido con el nombre de teratoma ovárico. Por supuesto, es necesario que el óvulo sea fecundado por un espermatozoide que estimula al huevo pero que no permite que el genoma se incorpore al proceso.

Mola hidatiforme parcial

En este proceso el  tejido anormal deriva de los dos padres pero la dotación genética es incorrecta. En este tipo de mola puede haber restos de placentas o de un feto atrófico que son fáciles de detectar a través de un examen general.  Este trastorno es producido por una herencia biparental con poliploidía cuya dotación excede la normal. Pueden ser triploides (69, XXX ; 69 XXY o 69 XYY, en vez de los normales 46 XX o 46 XY) o pueden incluso ser tetraploides.

Dependiendo de la cantidad de espermatozoide y óvulos que se fecunden se puede dar por un lado  un abundante trofoblasto e insuficiente  progreso del embrión  y, por el otro, una severa demora en el desarrollo embrionario acompañado de una pequeña placenta que además se caracteriza por ser fibrosa. Si la mola parcial logra desarrollarse más de tres meses puede asociarse con preeclampsia.

En el vídeo que se presenta a continuación podrás aprender más de los embarazos molares a través de una explicación dada por un especialista del tema.

Síntomas de la mola hidatiforme

Los síntomas de la mola hidatiforme suelen confundirse con los de un embarazo normal debido a ciertas semejanzas como los vómitos, aumento de la presión arterial y de la proteína de la orina. Sin embargo, existe una sintomatología específica para el embarazo molar que incluye:

  • Sangramiento vaginal no doloroso en los primeros meses.
  • Pueden presentarse ansias y vómitos agudos.
  • En ocasiones, se eliminan en forma vaginal algunos quistes en forma de uva.
  • Dolencia o presión en la zona pélvica.
  • Además de estos síntomas, el ginecólogo puede detectar otras señales del embarazo molar , como lo son:
  • Aumento de la presión arterial alta.
  • El útero puede verse con un tamaño más grande.
  • Un alto nivel de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG), detectada a través de exámenes de sangre.
  • Debido a lo anterior se presenta un cuadro clínico de tiroides hiperactiva.
  • Preeclampsia .
  • Protuberancias en los ovarios.
  • Alteraciones anémicas.

Causas de la mola hidatiforme

Como se ha dicho con anterioridad, la principal causa de un embarazo molar es la fecundación anormal del óvulo, lo cual  a su vez origina los dos tipos de mola hidatiforme a las cuales se hizo referencia.

Recordemos que normalmente las células de los humanos poseen veintitrés pares de cromosomas, unos proceden de la mujer y otros del hombre.  Puede ocurrir que se fecunde un huevo vacío con uno o dos espermatozoide, en cuyo caso los genes son los del padre, dando lugar a que los cromosomas del ovulo de la madre se pierden y los del padre se reproducen en forma doble.

También puede ocurrir que se dé la permanencia de los cromosomas de la mujer durante la fecundación pero que el ovulo sea fertilizado por dos espermatozoide, originando que el embrión tenga 69 cromosomas en lugar de 46.

Diagnóstico

Este trastorno puede diagnosticarse a través de una mola hidatiforme ecografía, sin embargo el examen patológico es fundamental para determinar su presencia. Es por ello que al presentarse los síntomas que se han mencionado en apartados anteriores el especialista puede hacer exámenes de sangre para medir el nivel de coriogonadotropina humana, además de una ecografía transvaginal.

En un eco de una mola hidatiforme completa, la cual puede realizarse tras dos meses del embarazo, el ginecólogo puede observar lo siguiente:

  • No hay presencia del embrión o feto
  • Falta  de líquido amniótico
  • Placenta gruesa y con quistes que ocupa el útero casi por completo
  • Quistes de ovario

Mientras que en un eco  donde se detecte una mola hidatiforme  parcial puede visualizarse:

  • Un feto con crecimiento restringido
  • Bajo nivel de líquido amniótico
  • Placenta gruesa y con quiste

Tratamiento para el embarazo molar

En ningún caso el embarazo molar puede ser considerado un embarazo normal por lo cual no puede continuar como tal. En algunos casos este trastorno termina espontáneamente debido a que la madre expulsa el tejido, apareciendo en forma de uva. De no ser así, el médico especialista procederá a realizar una aspiración con raspado, dilatación y evacuación (D&C). También puede prescribir medicamentos. La anestesia general se utiliza normalmente durante estos procedimientos.

Es necesario destacar que casi el 90% de las mujeres con esta complicación no necesitan un tratamiento adicional sin embargo, debe hacerse un monitoreo de los niveles de coriogonadotropina  cada cuatro semanas, durante seis meses después de haberse culminado el embarazo molar.

El control médico es esencial para asegurar que no queden restos del molar, ya que estos pueden crecer nuevamente originando tumores cancerígenos en otras partes del cuerpo.

Es importante el uso de métodos anticonceptivos al hasta un año después de haber padecido este trastorno, aunque no se recomienda  la colocación de dispositivos intrauterinos.

En ocasiones, sobre todo si hay alta peligrosidad de neoplasia trofoblástica gestacional, es aconsejable extraer el útero, es decir realizar una histerectomía

Importancia de los genomas de ambos parentales

Durante el desarrollo fetal normal es necesario tanto la aportación materna (cuyo genoma aporta información imprescindible para el desarrollo del feto) como paterna (cuyo genoma aporta información para las estructuras extraembrionarias). Las explicaciones científicas al respecto refieren que:

“En un individuo los cromosomas tienen regiones inactivadas por modificaciones químicas, la llamada “marca epigenética”. Estas modificaciones son reversibles, y se van formando a lo largo de la vida del individuo en respuesta a diversas señales como forma de interaccionar con el entorno. En los gametos se produce el llamado “reseteo epigenético”, mediante el cual se pierde la marca epigenética para evitar el colapso de la especie, e inmediatamente se producen nuevas modificaciones epigenéticas que serán heredadas por el cigoto”

Estas nuevas modificaciones, independientes de las que pueda sufrir el individuo a lo largo de su vida, son diferentes en el espermatozoide y en el óvulo. Tienen, por tanto, herencia dependiente del sexo del progenitor, lo que se conoce como impronta genética. Debido a esto, un cigoto cuya dotación genética proceda de un solo gameto será inviable, porque los dos cromosomas de cada par tendrán la misma impronta, y por tanto las mismas regiones desactivadas.

Factores de riesgo

Este trastorno es poco frecuente ya que solamente uno de cada mil embarazos se determina como embarazo normal, por ello la razón de  su ocurrencia no se conoce en su totalidad. Sin embargo,  existen factores de riesgo que pueden potenciar la aparición de una mola como lo son: un defecto en el huevo, irregularidades en el útero, edad de la mujer, dietas, deficiencias nutricionales, entre otras.

  • Con respecto a la edad de la madre, el embarazo molar es más probable en mujeres  menores de 20 años y mayores de cuarenta.
  • Otro factor de riesgo es haber sufrido un embarazo molar previamente, ya que la mujer es más propensa a tener otro.
  • Las dietas bajas en proteínas, ácido fólico y caroteno también en un elemento de riesgo.

Complicaciones del embarazo molar

  1. Una de las principales complicaciones que ocurren después de la extracción de la mola es que el tejido molar continúe creciendo.
  2. Otra complicación es la presencia de un nivel alto de coriogonadotropina humana, una hormona del embarazo.
  3. Penetración de una mola invasiva en la capa intermedia del útero produciendo sangrado vaginal.
  4. En ocasiones la mujer que presenta embarazo molar queda incapacitada para procrear nuevamente, debido a la extirpación del útero como consecuencia de una complicación grave.
  5. Pocas veces, la mujer presenta  una forma cancerosa de neoplasia trofoblástica gestacional conocida como «coriocarcinoma» que como se dijo anteriormente puede propagarse a otras partes del cuerpo.  Generalmente, este tipo de cáncer se da en mola hidatiforme completa y  cede con los medicamentos tradicionales.

¿Cómo prepararte para la consulta?

Es fundamental que al sospechar un embarazo molar la mujer acuda en forma inmediata al médico, para despejar las dudas que tenga al respecto a continuación encontrarás respuestas a las interrogantes sobre ¿Qué puedo hacer antes de la consulta? Y ¿Qué esperar del médico?

Antes de la consulta:

  • Lleva un registro de los síntomas que presentas y de cómo estos han evolucionado a través de los días.
  • Escribe en un cuaderno cuando fue la fecha de tu última regla o menstruación.
  • Si padeces otras patologías, haz un listado de las mismas, así como de los medicamentos que te han recetado.
  • Anota cualquier otra información personal que consideres importante.
  • Solicita la colaboración de tu pareja,  un familiar o conocido para que te sirva de compañía durante la consulta. Esto es importante porque pueden ofrecer apoyo emocional.
  • Escribe todas las dudas e interrogantes que deseas hacerle al doctor. Por ejemplo, puedes preguntar:

¿Cómo estoy segura que es un embarazo molar?

¿Qué exámenes o pruebas necesito hacerme?

¿Por qué estoy sintiendo estos síntomas? ¿Qué lo provocan?

¿Cuál es el procedimiento a seguir?

¿Cuál medicamento me indica?

¿Es necesaria una operación?

¿Qué puedo hacer en casa si se me presentan los síntomas?

¿Puedo salir embarazada en el futuro?

¿Cuánto tiempo debo esperar para hacerlo?

¿Estoy en riesgo de sufrir algún tipo de cáncer?

¿Podría darme información escrita de  este tema? ¿En qué página puedo conseguir información vía online?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al médico, no dudes en hacer otras preguntas durante la consulta en caso de que no comprendas algo.

Qué esperar del médico

Ahora bien una vez en la consulta el médico seguramente te evaluara físicamente, te pedirá análisis de sangre y te realizará un eco. Inicialmente podrá hacerte una serie de preguntas, las cuales serán fáciles de responder si haz seguido los consejos dados anteriormente. Probablemente las preguntas estarán relacionadas con:

  • La fecha de tu última menstruación.
  • Los síntomas que presentas y la frecuencia de los mismos.
  • Si tienes dolencia
  • Qué tipo de sangrado presentas.
  • Expulsión de quistes.
  • Antecedentes de embarazo molar.
  • Enfermedades que padeces
  • Medicamentos que tomas
  • Métodos anticonceptivos que has usado.

¿Qué puedes hacer después de la eliminación de un embarazo molar?

Antes de saber que padece de este trastorno, la mujer se hace ilusiones creyendo que es un embarazo normal, por lo tanto aunque no es un niño en desarrollo la pérdida del embarazo sigue siendo significativa y la afecta emocionalmente. Es por ello que a continuación se ofrecen una serie de consejos que te permiten afrontar este período de la vida:

  • Habla sobre cómo te sientes, explica tu dolor.
  • Busca apoyo en tu pareja, familiares y amigos.
  • Vive tu duelo.
  • Hágales saber a los demás lo que usted realmente necesita.
  • No pierda ninguna cita de  control con el especialista.
  • Únase a grupo de apoyo o consejería. ´

Es importante que, si después de haber seguido estos sencillos consejos aún persiste la tristeza o la depresión acudas a un centro hospitalario para que seas atendida por un médico que te ayude a controlar tus emociones.

Si has tenido embarazo molar y te encuentras embarazada asiste inmediatamente al médico para controlar tu estado y tener seguridad de que hay un desarrollo normal. Recuerda que  eres vulnerable a padecer esta anomalía.

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