En el día de hoy les vamos a hablar en este blog sobre los misterios dolorosos meditados, para que puedan conocer más sobre este tema y que cada día se puedan volver más unidos a nuestro Señor Jesucristo, sin más antelación iniciemos.

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¿Cómo rezar los Misterios Dolorosos?

El Guía del Rezo indica: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén; Todos: Deben santiguarse con la señal de la cruz.

El Guía de Rezo indica: que se contemplarán los misterios dolorosos. El Rosario selecciona ciertos eventos de la Pasión, de manera que son la demostración de la demostración del amor y el origen de nuestra salvación. Con estos misterios se rememora la muerte de Jesús como estando al lado de María su madre, para entrar con ella en la infinita bondad de Dios al hombre y sentir toda su fuerza regeneradora. (Ver «El Rosario de la Virgen María», N° 22).

Primer misterio doloroso se contempla la oración en el huerto de los Olivos

«Salió (del cenáculo) y, como de costumbre, fue hacia el monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron. Y se apartó de ellos…y puesto de rodillas oraba diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya»…Y sumido en angustia, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como de gotas espesas de sangre que caían en tierra». (Lc 22, 39-44)

Quien precide el rezo pasa a pronunciar en las que le habla a Dios acerca de ese episodio en el que Jesús agoniza en la cruz, todo ello para saldar así los pecados cometidos por los hombres. Se pide por la conversión del hombre hacia Dios y la justicia. Al finalizar las palabras correspondientes todos dicen Amén.

Este misterio también se ofrece  por aquellos que no cuentan con recursos económicos necesarios para vivir normalmente y por las personas que sufren por una u otra razón, de manera que Dios pueda ayudarles en las vicisitudes que estén presentando en este momento o en cualquier otro de sus vidas.

Se reza seguidamente un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.

Segundo misterio doloroso se contempla la flagelación del Señor.

Pilatos: «¿Y qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?» Y todos a una: ¡Sea crucificado!. Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado». (Mt 27, 22; Mc 15, 15)

El Guía de Rezo pide a Dios que podamos sentir el dolor que generan nuestros pecados y que de la misma forma seamos capaces de reparar lo realizado fuera de los designios del Señor, todo de forma sincera y de corazón.

El Guía de Rezo indica: Ofrecemos este misterio por el Santo Padre, el Papa Juan Pablo II: «Para que el Señor que lo ha elegido como sucesor de San Pedro, lo cuide y ayude en todo momento, a fin de que sea para la Iglesia principio y fundamento visible de la unidad de la fe y de la comunión en la caridad.»

Se reza seguidamente un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.

Tercer misterio doloroso se contempla la coronación de espinas.

«Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio, y llamaron a toda la cohorte. Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. Y se pusieron a saludarle: «¡Salve, Rey de los judíos!». (Mc 15, 16-18)

El Guía de Rezo pronuncia una serie de frases que hacen referencia a la elección de Dios de colocar a su hijo en aquel tormento que significaba llevar sobre su cabeza una molesta corona con espinas, que le hacían daño sin duda alguna. Todo ello con la finalidad de eliminar los pecados del mundo.

El Guía de Rezo indica que se ofrece el rezo por las familias: «Para que la relación de los progenitores con sus hijos y de los esposos entre sí estén edificadas en el amor, la comunicación y el respeto.»

Se reza seguidamente un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre. También puedes disfrutar de Misterios Miércoles.

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Cuarto misterio doloroso se contempla a Jesús con la cruz a cuestas

«Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí, le crucificaron» (Jn 19, 16-18)

El Guía de Rezo inicia «Oh Dios, que manifestaste tu amor en la admirable redención del hombre y que de la penosa subida al Calvario de tu divino hijo sacaste plena satisfacción por las culpas de la humanidad entera». Este misterio se eleva en nombre de todos aquellas regiones que conforman el planeta.

Se reza seguidamente un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.

Quinto misterio doloroso se contempla la muerte de Jesús en la cruz

«Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dice al discípulo: «ahí tienes a tu madre».(Después) la oscuridad cayó sobre toda la tierra hasta la hora de nona…y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró». (Jn 19, 26-27; Lc 23, 44-46)

El Guía de Rezo implora por la misericordia del Señor,  y también habla de la obediencia que su hijo ha tenido para cumplir con tan dura prueba. Hace referencia a la necesidad de honrar dicho acto, por parte de los seres que están en la tierra.

El misterio se ofrece a Santa María, por el amor que debemos tener hacia ella, pero también por el que ella misma ha tenido para con su hijo, Jesús. Se reza seguidamente un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre.

Oración Final

El Guía de Rezo indica:

Concluimos el rezo del Santo Rosario dirigiéndole a Nuestra Madre, con amor filial, el rezo de la Salve: Dios te salve, Reina y Madre. (También se pueden rezar las Letanías).

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de cuerpo, mente y espíritu, y por la intercesión de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Todos: Amén.

El Guía de Rezo indica: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Todos: Amén.