Cuando la regla suele ser una de las causas de la anemia ferropriva, no es motivo de preocupación para todas y cada una de las mujeres, puesto que no toda la regla va a llevar a un cuadro anémico. Pero hay una relación entre la menstruación y anemia.

La regla es la descamación mensual de las paredes internas del útero cuando no hay fecundación, en forma de hemorragia.

La intensidad de la hemorragia cambia de una mujer a otra, y una cantidad normal de flujo es de más o menos treinta a cincuenta ml y puede llegar a ochenta ml.

Menstruación y anemia

Solo las mujeres con un flujo intenso pueden desarrollar anemia debido a la regla, puesto que pueden presentar un cuadro de menorragia (sangrado uterino anormal). Las peculiaridades primordiales de un flujo intenso son:

  • Flujo de más de ochenta ml de sangre, y ciento veinte ml por periodo ya se considera preocupante de cara al desarrollo de anemia
  • Coágulos en la regla
  • Más de 7 días de duración del periodo
  • Ciclos menstruales cortos con un intervalo menor de veinticuatro días

Si su ciclo menstrual presenta estas peculiaridades, tenga presente si asimismo presenta los síntomas de la anemia y busque ayuda profesional. Es esencial preguntar a un médico ya antes de empezar cualquier aporte de hierro.

¿De qué manera saber cuántos ml de mi regla tiene? La manera más eficiente es usar una copa menstrual, que con frecuencia tiene una graduación, y que no absorberá la sangre. No obstante, el ginecólogo puede determinar si el flujo es normal o bien intenso desde el número de absorbentes y tiempo de intercambio usados a lo largo del periodo menstrual.

Por fortuna, la anemia ocasionada por la regla no es un caso usual, y es más frecuente en las pequeñas que están a puntito de tener su primer periodo, por el hecho de que su cuerpo, para amoldarse a la nueva fase de la vida, precisa acrecentar la cantidad de hierro en la sangre a fin de que no tenga anemia con las primeras pérdidas de sangre por la regla. En este periodo de la adolescencia es esencial sostener la cantidad de hierro de la nutrición elevada para satisfacer la nueva necesidad.