La velocidad es frenética: cada semana aparecen varias soluciones y dietas para perder peso. Sin embargo, muchas de estas ofertas pueden ser perjudiciales para la salud, especialmente si se siguen sin recomendación profesional.

Pero, ¿existe un consenso sobre la mejor dieta para perder peso con salud, sin que cueste la recuperación de las libras perdidas? Especialistas recomiendan la dieta mediterránea.

¿Qué es la dieta mediterránea y sus beneficios?

Según ambos expertos, la dieta mediterránea privilegia los alimentos frescos en la naturaleza y descarta los industrializados. Y ayuda en la pérdida de peso porque contiene frutas, verduras, productos lácteos magros y aceite de oliva, que son alimentos que aportan beneficios al cuerpo, con nutrientes importantes para su pleno funcionamiento. También es interesante hacer una mezcla de semillas oleaginosas, como almendras, anacardos, nueces de Brasil, nueces de nogal y consumir un puñado de ellas, el uso de aceites al condimentar ensaladas y cocinar es comu y se recomienda elegir aceites como el de oliva y el de aguacate, que son ricos en grasas buenas, y sepa dosificar la cantidad: 1 hilo de aceite para cocinar y sazonar su ensalada es suficiente.

Otras dietas que le ayudan a perder peso

·        Dieta baja en carbohidratos

Entre las dietas para perder peso más famosas está la dieta baja en carbohidratos. Casi todo lo que comemos tiene carbohidratos, los cuales sirven como fuente primaria de energía para las funciones básicas del cuerpo. El bajo contenido en carbohidratos consiste en reducir el consumo de estos hidratos de carbono, ya sea simple (dulces, chocolates, caramelos, galletas, etc.) o complejo (patatas, mandioca, arroz…). Normalmente, de todos los nutrientes que una persona ingiere, entre el 50 y el 55% son carbohidratos. La restricción de bajos niveles de carbohidratos propone reducir el consumo de este macronutriente al 45%.

Se enumeran los alimentos bajos en carbohidratos, cuya glucosa se libera poco a poco, evitando los picos de insulina, que en exceso se convierten en grasa corporal.

Al disminuir la ingesta de carbohidratos, el individuo utiliza alimentos ricos en proteínas, que ayudan a aumentar la saciedad y la voluntad de atacar los dulces.  Muchos adeptos a este tipo de alimentos reportan una rápida pérdida de peso, algo positivo para quienes apuntan, pero que requiere el asesoramiento de un nutricionista. Recuerde: el plan de alimentación siempre tiene que ser individualizado, porque cada persona tiene una necesidad y un estilo de vida diferentes.

·        Dieta de la Mente

El objetivo de la dieta de la mente es potenciar los efectos de una dieta antioxidante y antiinflamatoria destinada a proteger contra las acciones de los radicales libres responsables de las enfermedades neurodegenerativas.

Los alimentos más recomendados en la dieta de la Mente son

  • Hortalizas de hoja oscura: espinacas, rúcula y col son ideales para el consumo diario. Las verduras son ricas en ácido fólico, una vitamina del complejo B. La deficiencia de estas sustancias está relacionada con el deterioro cognitivo y neurológico, la fatiga muscular y la malnutrición.
  • Verduras: cuanto más coloridas y variadas, mejor. Cuando se produce una ingesta variada con varias vitaminas y minerales que prevalecen en los alimentos de color, el cuerpo absorbe más antioxidantes y fitoquímicos.
  • Frutas rojas y uvas: la coloración roja a azul es responsable de una de las mayores cargas antioxidantes que se encuentran en los alimentos. Esto se debe a que son ricos en flavonoides, especialmente antocianidinas, el tipo de pigmento que se encuentra en estas frutas.
  • Semillas oleaginosas y aceite de oliva: además de la gran cantidad de omega 3 que contienen estos alimentos, responsables de la formación de la vaina de mielina (cognición y memoria), son ricos en vitamina E, que combate los radicales libres y ofrece protección cardiovascular.
  • Granos enteros: responsables del control de la glicemia y la ingesta de fibra, los granos enteros mantienen la glicemia estable y la fatiga normalizada. Cuando la glucosa en la sangre es estable, se evitan enfermedades como la diabetes.