La vida que Dios ofrece en el reino de los cielos es mucho mejor que la que vivimos en este mundo de enfermedades, guerras y decadencia moral.

No nos aferremos a esta vida porque esta vida pronto pasa y termina aquí en la tierra, pero sigue en la eternidad junto con Dios.

¡Anhelemos la vida de Dios para nuestra vida!