Levante la mano si sólo puede funcionar por la mañana después de una taza de café (y varias a lo largo del día). De hecho, el consumo de café – y, por consiguiente, de cafeína, sólo crece. Así lo señala la nueva investigación de la Asociación de la Industria del Café, Aic. Según la institución, el consumo de café entre los latinos creció un 5% en 2018. Este resultado mantiene al país como el segundo mayor consumidor de café del mundo.

¿Estamos ingiriendo mucha cafeína? Y también, ¿está mal?

Sin embargo, la cafeína no es sinónimo de café. La sustancia se encuentra en tés, refrescos, bebidas energéticas e incluso en el chocolate amargo.

En general, no es necesariamente malo. Es su consumo excesivo el que puede poner en riesgo su salud.

¿Cuánta cafeína es exagerada?

Una investigación de la Clínica Mayo, una de las organizaciones de salud más respetadas en los Estados Unidos, muestra que para la mayoría de la gente sana, el consumo de hasta 400 mg de cafeína por día es seguro. Esto equivale a unas dos o tres tazas de café.

Sin embargo, el contenido de cafeína del café varía mucho dependiendo de la fuente del grano y del método de preparación.

La cafeína y el estado de alerta

La forma en que una persona se ve afectada por la cafeína puede depender de factores como la edad y la genética, que determinarán la forma en que el cuerpo la absorbe y metaboliza.

La cafeína entra en el torrente sanguíneo y funciona como estimulante porque se une a los receptores de adenosina en el cerebro. La adenosina es un depresor del sistema nervioso. Promueve los controles del sueño y puede afectar la memoria y el aprendizaje. Cuando la cafeína se une a estos receptores, los efectos de la adenosina disminuyen y el cuerpo se estimula. Luego, aumenta la adrenalina, lo que da un impulso de energía.

Y la energía no es el único beneficio de la sustancia. También puede proporcionar:

Antioxidantes: El café y el té son buenas fuentes de antioxidantes, que reducen la inflamación y el riesgo de enfermedades crónicas al suprimir los radicales libres en el cuerpo. En particular, el té verde contiene antioxidantes (polifenoles) que tienen varios beneficios para la salud y pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

Reduce el riesgo de demencia: Estudios realizados en la Universidad Estatal de Pennsylvania en los Estados Unidos han encontrado una relación inversa entre el consumo de cafeína y el riesgo de la enfermedad de Parkinson y Alzheimer. La Universidad del Este de Finlandia encontró que beber de tres a cinco tazas al día en la mediana edad se asociaba con un menor riesgo de demencia y Alzheimer. Mientras que el Departamento de Medicina de Laboratorio y Patología de la Universidad de Toronto, Canadá, examinó el efecto protector que la cafeína tenía sobre el riesgo de Parkinson -era más efectiva en los hombres.

Más energía en el entrenamiento: La cafeína es capaz de estimular el sistema nervioso, que da señales a las células grasas para que las descompongan. Por lo tanto, los ácidos grasos libres están disponibles para actuar como combustible. La sustancia aumenta la adrenalina en la sangre, lo que prepara al cuerpo para el esfuerzo físico.

Desventajas

El consumo excesivo de cafeína puede causar efectos secundarios o síntomas como insomnio, nerviosismo, ansiedad, latidos rápidos del corazón, dolor de estómago, náuseas, dolor de cabeza y una sensación de infelicidad (disforia).

También hay que tener cuidado con las bebidas energéticas. Suelen tener un alto contenido de azúcar y calorías vacías, productos químicos y tintes, que pueden ser perjudiciales para la salud.

El mismo cuidado es válido para el consumo de tabletas y suplementos de cafeína. Contienen una cantidad mucho más concentrada en una sola porción en comparación con una taza de café. Las píldoras pueden aumentar la ansiedad y los latidos del corazón, así como causar mareos.

Además, la cafeína puede perjudicar el sueño y la función cardiovascular si usted tiene una afección. Las personas con antecedentes de enfermedades cardíacas, las personas en riesgo o con una enfermedad mental, las mujeres embarazadas y lactantes, los niños y los adolescentes pueden ser más vulnerables a los efectos negativos de la cafeína.

Es decir, si tiene un historial de presión arterial alta o enfermedad cardíaca, debe hablar con un médico porque la cafeína puede aumentar temporalmente su presión arterial.

La mejor manera de consumir

Aparte de las bebidas energéticas y las píldoras de cafeína (que no son realmente recomendables), no hay ninguna forma de consumo que sea peor o mejor. Todo depende de la preferencia personal, ya que la cafeína afecta a todos de manera diferente. Lo ideal es ser consciente de cómo te sientes después de tomar una taza de café o té para medir tu nivel de tolerancia, así como los factores de riesgo y las preferencias.