¿que es la kombucha?

¿Ha visto alguna vez productos descritos como «Kombucha» y no sabe exactamente qué es? Cada vez más común en las tiendas de productos naturales, la bebida es el resultado de la fermentación del té (negro, verde, mate o hibisco) con una colonia de bacterias llamada Scoby.

Origen del té de kombucha

Originaria de China, la novedad pasó por Europa, América del norte y llegó a América del sur con dos pronunciaciones: kombucha o kombutchá.

El azúcar funciona como alimento para las bacterias, haciendo que se multipliquen y añadan la característica de gasificación. Y las diversas combinaciones de sabores, como la fruta, las especias o el sabor más dulce, hicieron la fama de las botellas. No tardaron mucho en convertirse en sustitutos de los refrescos, los zumos industrializados e incluso del alcohol.

Como todo está hecho con ingredientes naturales, el refresco ofrece cualidades probióticas, similares a las que se encuentran en los yogures y el kéfir, que ayudan al funcionamiento del intestino. También es rico en vitaminas y nutrientes, y también tiene enzimas que ayudan a la digestión.

Los beneficios de la kombucha

Una de las principales banderas de la kombucha es que el ácido glicurónico que contiene ayuda a desintoxicar el cuerpo y a eliminar las toxinas. Además, el té ayuda con el funcionamiento intestinal, la absorción de nutrientes, el aumento de la inmunidad, la disminución de la alergia y la intolerancia alimentaria.

Los probióticos pueden fomentar la producción de leptina e insulina, hormonas relacionadas con la saciedad. Por lo tanto, es posible que no sienta un hambre exagerada y que reduzca la comida de forma natural. El intestino es otro punto importante, el equilibrio de las bacterias en la región, el funcionamiento adecuado y la absorción de los nutrientes ingeridos a la hora de las comidas ayudan aún más al cuerpo.

La piel tiende a nutrirse más con el aumento de la ingesta de líquidos y el estado de ánimo puede mejorar con las vitaminas que se absorben bien.

La base elegida

Dependiendo del té elegido como base, la kombucha puede tener una acción diferente. Definen el sabor y el color, la acidez, la intensidad y el dulzor de la bebida. El blanco y el verde actúan como antioxidantes, tienen la mayor capacidad para combatir los radicales libres. Las opciones con cafeína, té negro o verde, traen ventajas en la disposición y la búsqueda de energía. El hibisco y el hinojo también aparecen en las derivaciones.

Los azúcares funcionan como el alimento de las bacterias. Como fermentador se puede utilizar blanco, orgánico, demerara o cristal. Recordando que lo natural conserva las propiedades y que la cantidad final en el producto depende del tiempo de fermentación.

El alcohol es otra consecuencia de la fermentación, ya que las levaduras se alimentan de azúcar y generan el gas carbónico que gasifica el líquido.

Cantidad diaria

Algunas personas consumen la kombucha sólo para reemplazar las bebidas industrializadas, otras buscan los beneficios del probiótico. Lo indicado es una ingesta inicial de 150 ml por día. Hay que seguir las posibles molestias y el funcionamiento del intestino, si la aceptación es buena, la cantidad puede llegar hasta 600 ml.

¿Es malo?

El Kombucha puede causar problemas de gases, sensación de llenura o intestinos flojos en algunas personas. Las alteraciones digestivas también pueden ocurrir porque es una bebida ácida, es decir, es mejor tomarla ligeramente en caso de gastritis o reflujo, por ejemplo.

Si se produce e ingiere correctamente, no daña el cuerpo. Pero una preparación o almacenamiento inadecuados pueden causar reacciones adversas. Recuerde que la kombucha no es una medicina, sino un alimento funcional.

Receta casera de kombucha

Ingredientes

  • 1 colonia de Kombucha y 100 ml del líquido que queda con la colonia, también conocido como iniciador
  • 1 litro de té endulzado (mate, té negro, té verde…), se endulza con la cantidad que usted tomaría.
  • 1 pote de al menos 1 litro para fermentar, preferiblemente con una boca ancha entre una mano
  • 1 botella de plástico de al menos 1 litro para el llenado
  • Especias o frutas a gusto

Cómo prepararse

  1. Mezclar el té endulzado, a temperatura ambiente con la colonia y el entrante.
  2. Cubrir la maceta con un paño y un elástico y dejarla a temperatura ambiente evitando la luz solar directa.
  3. Pruebe el té cada 2 días con una cuchara para acompañar el cambio de sabor. Dependiendo de la temperatura puede tardar de 5 a 15 días en tener un gran cambio en el sabor que debe ser mucho menos dulce que al principio y no tan acético (sabor a vinagre).
  4. Después del período de la primera fermentación, extraiga el 90% del líquido para una botella de plastico y pruebe con especias: clavo, canela, granos de café, cardamomo o fruta: trozos o un máximo de 100ml de jugo de fruta (10% del total de kombucha listo).
  5. Cierra bien la botella y asegúrate de que no tenga fugas y déjala fuera de la nevera hasta que la botella coja presión de forma natural (sentirás que aprieta la botella). Cuando tengas presión, ponlo en la nevera y bebe helado. Consúmalo hasta en 10 días, más de lo que se puede cambiar el sabor. Con el scoby y el líquido que queda en la olla, añadir más té y comenzar el proceso de nuevo. Si no va a hacer más kombucha, añada otros 500 ml de té y déjelo hasta 2 meses en un lugar fresco. Si por casualidad el sabor del té se vuelve demasiado acético (sabor a vinagre), deseche el 90% del té y empiece de nuevo dejándolo fermentar durante menos tiempo.