La infección del tracto urinario es la presencia de patógenos (que causan enfermedades) en alguna región localizada del tracto urinario. Algunas personas, pero especialmente las mujeres, pueden tener bacterias en el tracto urinario y no desarrollar una infección, llamada bacteriuria asintomática.

Hay dos tipos principales: cistitis y pielonefritis. La cistitis es la infección que afecta la vejiga, mientras que la pielonefritis afecta el riñón. Este último tiene síntomas más severos.

Las principales causas son las relaciones sexuales y las bacterias en el tracto gastrointestinal, que migran hacia arriba desde la región perineal hasta la vejiga. Raramente ocurre por la ruta hematógena (circulación sanguínea).

Diagnóstico de una infección urinaria

infeccion urinaria

La infección del tracto urinario es una enfermedad que, cuando no se trata adecuadamente, puede afectar todo el tracto urinario, independientemente de la edad del paciente. Las mujeres sufren más del problema porque tienen una uretra más corta y más cerca del ano, un lugar rico en bacterias de las heces.

La enfermedad es causada por microorganismos que ingresan a la uretra e incluso pueden llegar a la vejiga y los riñones, infectando todo el tracto urinario y causando dolor intenso.

El diagnóstico de infección del tracto urinario se realiza en el consultorio escuchando las quejas del paciente y mediante el examen físico realizado en el consultorio. La infección se confirma al examinar la orina y determinar la cantidad de bacterias presentes en la muestra recolectada.

Si el resultado es más de 100 mil bacterias por mililitro, se diagnostica una infección del tracto urinario. El tipo de bacteria que causa la infección y el antibiótico apropiado para el tratamiento están determinados por el cultivo de orina (urocultivo).

Pruebas alternativas para la detección de la infección urinaria

Dependiendo del nivel de infección y el historial del paciente, el médico puede ordenar otras pruebas para investigar el tracto urinario. Se pueden ordenar pruebas como ultrasonido del abdomen y la pelvis, urografía excretora, gammagrafía renal y otras pruebas de imagen, como la tomografía de abdomen.

Aunque no es una enfermedad masculina o femenina específica, las mujeres están más predispuestas a tener una infección del tracto urinario, ya que su uretra es más corta y más cercana al ano, lo que favorece el contagio de bacterias de las heces. Por esta razón, es extremadamente importante prestar atención a la higiene en esa región.

Si siente ardor o dolor al orinar, consulte a su médico. La infección del tracto urinario que no se trata puede comprometer varios órganos del tracto urinario.

Síntomas

En una infección de tracto urinario, los hay innumerables síntomas que pueden aparecer, sobre todo en mujeres. En casos extremadamente graves, la enfermedad puede causar dolor lumbar, fiebre y/o malestar general. No obstante, los síntomas más comunes son estos:

  1. Si va más de 7 veces al día, es un síntoma clave.
  2. Ir más de una vez de noche al baño.
  3. Dolor en la parte alta del pubis.
  4. Sangre al orinar.
  5. Cambio en el color y aspecto en la orina (color oscuro, apariencia turbia y olor fuerte).
  6. Ardor en la uretra (Disuria).

Exámenes recomendados para una infección urinaria

aspecto de la orina

Para diagnosticar adecuadamente la infección del tracto urinario, el especialista debe solicitar un examen realizado en el laboratorio llamado técnicamente urocultivo con un antibiograma.

El antibiograma es una prueba de sensibilidad para identificar la sensibilidad a ciertos antibióticos del agente causante de la enfermedad.

Cómo prevenir la incontinencia urinaria

Para prevenir la infección del tracto urinario, se recomiendan algunas medidas a diario. Compruébalo a continuación:

  • Se recomienda ingerir líquidos en grandes cantidades.
  • No es bueno retener mucho tiempo la orina.
  • Procure vigilar su alimentación. Enfermedades como diarrea o estreñimiento son muy perjudiciales para la incontinencia urinaria.
  • Si va a tener relaciones sexuales, se recomienda orinar antes y después del acto.

Tratamiento para la incontinencia urinaria

Para las infecciones del tracto urinario de tipo cistitis, es posible el tratamiento con una sola dosis de antibiótico, de corta duración (tres días) o de larga duración (siete a diez días). En pielonefritis, la indicación es el uso de antibióticos por períodos más largos.

Como en el caso del flujo vaginal, la edad y la forma de vida de la paciente deben tenerse en cuenta al elegir el tratamiento.

Seguimiento de la enfermedad

En algunos casos, la infección se vuelve recurrente y vivir con este problema no es fácil. Algunos factores aumentan las posibilidades de que reaparezca la enfermedad, como diabetes, retención urinaria, uso de tubos insertados en el tracto urinario, incontinencia fecal y urinaria, cálculos renales y embarazo.

Para evitar que la infección del tracto urinario se convierta en una enfermedad recurrente, lo ideal es hacer un seguimiento médico para tratar las causas que predisponen a su aparición, beber mucha agua y evitar la retención urinaria, además de recordar orinar después de las relaciones sexuales.