El íleo paralítico es un padecimiento que provoca una repentina paralización de los intestinos y que no permite que los mismos se muevan de forma normal. Las causas más frecuentes de que esto pase son la realización de una cirugía, o debido a una infección generalizada o después de producirse un infarto.

que es el ileo paralitico

¿Qué es el íleo paralítico?

El íleon es una parte del intestino delgado y que se encuentra ubicado cerca del duodeno. Hablar de un íleo paralítico, es la presencia de una condición que no permite el correcto tránsito de los alimentos y que provocan una obstrucción importante y que puede llegar a ser sumamente peligrosa para la persona que la padece.

Esto tipo de trastorno puede deberse a varias causas, las más generalizada son una intervención quirúrgica, donde al paciente se le manipulan las asas intestinales trayendo como consecuencia una alteración de los intestinos. También puede deberse a una peritonitis o a una disminución del potasio en el torrente sanguíneo.  En estos casos, la única salida es la cirugía, que por lo general se efectúa con la técnica quirúrgica llamada laparocópica.

Esta obstrucción no permite que las heces fecales se muevan desde el duodeno hacia el colon y esto provoca una serie de sintomatologías como fuerte dolor abdominal, dolor de cabezas, náuseas, vómitos e imposibilidad de evacuar, lo que genera gases y malestar físico general. (Ver artículo: Gastroenteritis)

Íleo paralítico crónico

La seudoobstrucción crónica intestinal o también conocida como íleo paralítico crónico es un trastorno que causa una obstrucción que no permite la salida de las heces de forma normal de los intestinos debido a una neuropatía o una miopatía de las víceras.

La presencia de una miopatía viceral provoca la disminución de las contracciones de las paredes intestinales y esto se debe a un desorden en la musculatura lisa de los intestinos. Cuando esto ocurre, las células musculares lisas se vuelven mas fibrosas y no permiten su correcto funcionamiento.

Por otro lado, la neuropatía viceral provoca un trastorno de forma generalizada de las funciones intestinales. Es una anomalía sumamente compleja que involucra no sólo al tracto intestinal , sino al sistema nervioso central. (Ver artículo: Pirosis)

Íleo paralítico post-operatorio

Después de una cirugía, es frecuente que se presente una obstrucción de los intestinos donde no hay movilidad de los mismos por una en el tubo digestivo. Pero esto es algo pasajero, que tiende mejorar con el paso de los días. Sin embargo, pueden presentarse algunos casos que no haya una respuesta satisfactoria después de la cirugía, donde la situación del paciente llegue a complicarse a tal punto que pongan en riesgo su vida.

Los pacientes comienzan a experimentar síntomas como dolor y distención abdominal con ninguna posibilidad de realizar deposiciones, las cuales se encuentran retenidas en el interior del colon.Aunado a esta crítica situación esta la dificultad de que el pueda alimentarse o hidratarse lo que complica más el cuadro clínico de la persona.

Otros de los síntomas una alteración del ritmo cardíaco. Cuando la persona no ha llegado a punto de que la herida de la operación se infecte, no presenta síntomas de fiebre, pero sí puede haber náuseas y vómitos. En caso de infección, puede existir otras patologías que comprometan las vías respiratorias, el corazón y los riñones.

Cuando el paciente es evaluado después de la cirugía, se puede comprobar a través de estudios de imágenes que existe la presencia de asas intestinales distendidas, así como gran cantidad de gases y la presencia de heces fecales acumuladas a lo largo del intestino, delgado, el colón y el ano del paciente. (Ver articulo: Gastritis)

Síntomas

Los síntomas más recurrentes del íleo paralítico dolor abdominal, que es bastante parecido a los cólicos, la presencia de náuseas y vómitos. El paciente también puede tener falta de apetito, inflamación del abdomen y estreñimiento debido a la facultad que tienen los intestinos de moverse para expulsar las heces que se encuentran en su interior.

Sí el paciente permanece muchos días sin evacuar, esto puede resultar de suma gravedad, ya que puede provocar una estrangulación de los intestinos y esto a su vez, desencadenar otras complicaciones como una peritonitis que puede poner en riesgo la vida del paciente. Es considerada una emergencia médica, que debe ser atendida lo antes posible.

Los síntomas de una pseudooclusión intestinal a este nivel  provoca un dolor intenso en toda la región abdominal con estados febriles que pueden llegar a ser muy elevados. La fiebre puede ser un síntoma ineludible de la presencia de una infección debido al estrangulamiento y donde la parte más afectada del intestino puede sufrir de cangrena y ya es evidente la presencia de una perforación producto del estrangulamiento de los intestinos.

Causas

El íleo paralitico puede deberse a diferentes causas y las cuales pueden ir desde las más locales hasta las que se presentan de forma generalizada. Las que se producen por trastornos locales son aquellas que se relacionan directamente con un fallo en el suministro o irrigación sanguínea. También están los generales que se deben a problemas con los niveles de potasio y calcio en los intestinos y por lesiones y mal funcionamiento de los riñones.

Otras de las posibles causas de un íleo paralítico es el mal funcionamiento de la tiroides. Se ha podido comprobar que después de practicarse una cirugía abdominal el íleon puede dejar de funcionar hasta por tres días seguidos, esto debe ser el resultado de la manipulación de las asas intestinales durante la intervención quirúrgica. Otra posible causa es el consuma de ciertas drogas que paralizan la función intestinal y provocan un íleo paralítico.

Existen causas que se generan de forma interna, es decir ocurren en el interior del organismo y entre las más frecuentes están:

La peritonitis: Es una inflamación del peritoneo, una membrana que tiene como función proteger la pared interna del abdomen. La peritonitis se produce por una infección de bacterias que se alojan en esta superficie y que terminan en una infección de suma gravedad que puede provocar la muerte sino es controlad a tiempo.

Pancreatitis aguda:  Se trata de una inflamación aguda del páncreas que afecta la circulación y que sino es atendida de forma inmediata puede ocasionar la necropsia de las glándulas. También es una condición de suma gravedad, donde la única manera de eliminarla es a través de la cirugía.

Traumatismo abdomminal: Considerada una lesión de suma gravedad el traumatismo abdominal es la consecuencia de algún tipo de contusión. Pueden representar un gran riesgo sí se produce sangramiento en las paredes internas. también puede haber rigidez y distensión abdominal.

Isquemia intestinal: Se produce por una muerte del tejido intestinal por la falta de irrigación sanguínea.

Colecistitis: Es una afección donde la vesícula biliar presenta una inflamación que bloquea el pasaje o canal que conecta el conducto biliar con la vesícula y que provoca un dolor de gran intensidad.

Síndrome coronario agudo: Es una obstrucción de las arterias coronarias, que provoca dolor intenso en el pecho , que también se irradia hacia el brazo izquierdo.

Hipotiroidismo: Es una afección que provoca una disminución de la glándula tiroides y que afecta el funcionamiento de la hormona tiroidea. Entre los síntomas que presenta están sensibilidad al frío, cansancio y desajustes menstruales en la mujer.

Laparotomía: La técnica quirúrgica conocida como paralotomía puede ser una de las causas de un íleo paralítico, ya que es una cirugía que requiere abrir y explorar el abdomen cuando se presentan algunas patologías.

Uremia: Es un síndrome que ocurre debido a una insuficiencia renal y que causa la retención de sustancias nitrogenadas en la sangre y las cuales deben ser expulsadas a través de la orina.

La administración de ciertos fármacos pueden causar un íleo paralítico los más conocidos son los antieplépticos, los antidepresivos, los mórficos y las fenotiacidas.

Diagnóstico

Para realizar el diagnóstico de íleo paralítico, el especialista someterá al paciente a una serie de estudios, comenzando por una historia clínica y tomando en cuenta los síntomas que arrojen el examen físico. Entre las distintas pruebas a considerar deberán realizarse los respectivos exámenes de sangre y estudios especiales como la colonoscopia, tomogagías y estudios de rayos X.

Para llevar a cabo las pruebas diagnósticas a que hacer un estudio completo de laboratorio.Sí los valores de la hemoglobina y los hemotrocitos presentan alteraciones es una clara evidencia de que el paciente presenta un cuadro de deshidratación importante. Otros valores que pueden resultar alterados son los glóbulos blancos, que indican que se puede estar en presencia de una posible infección.

Tipos de exámenes qué deben realizarse para el diagnóstico

Exámenes de laboratorio: No representa un tipo de prueba concluyente para un diagnóstico de íleo paralítico. Sin embargo, son necesarias y útiles para ver como está el cuadro clínico del paciente, así como para poder indicar el tipo de tratamiento más favorable para tratar la patología. Es común que estos tipos de exámenes nos muestren alteraciones en las fase inicial de la enfermedad, sólo es en las etapas más avanzadas del trastorno que los los estudios de laboratorio aparecen alterados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre las cambios de valores de las pruebas de laboratorio están elevación de los niveles de nitrógeno, así como cambios de la cantidad de calcio y potasio en el organismo. También puede haber presencia de anemia, es decir, la hemoglobina puede estar en un nivel bastante bajo, que puede sugerir la presencia de una neoplasia intestinal.

Radiografías: Es un tipo de evaluación que resulta de mucha utilidad para el diagnóstico de íleo paralítico. En caso de tratarse de una obstrucción total esta prueba podrá arrojar resultados más precisos e indicar sin necesidad de otros estudios un diagnóstico definitivo.

Estudios ecográficos: Es un examen, que en lineas generales es poco utilizado, ya que no precisa un diagnóstico de la enfermedad. Esto ocurre por los cantidad de gases que se encuentra en la cavidad abdominal. Puede resultar útil en personas que tienen una masa abdominal lo suficientemente grande para llevar a cabo este procedimiento. (Ver artículo: Colitis)

 

Radiología con Bario: Son pruebas mucho más específicas en cuanto a un diagnóstico que las radiografías tradicionales. Ayuda a precisar que tipo de patología presenta el paciente, sí se trata de una oclusión total o de un íleo paralítico. Cuando la oclusión es completa, no la más recomendable es la técnica de contraste hidrosoluble. En casos de paciente donde se sospecha la presencia de perforación de los intestinos o una estrangulación queda descartada la prueba con bario, ya que puede resultar riesgosa.

Tomografías computarizada: Se trata de un estudio especial que es bastante específica para un diagnóstico de íleo paralítico. Son pruebas de imágenes computarizadas que arrojan información importante del estado de la pelvis y el retroperitoneo. También puede verse con mayor nitidez el estado de las asas abdominales y como se encuentran las paredes de los intestinos.

Colonoscopia: Es el tipo de prueba más empleada para un diagnóstico de las distintas patologías del colon. Cuando hay presencia de un íleo paralítico este tipo de evaluación arroja resultados precisos. También resulta un procedimiento eficaz para aquellos pacientes que requieren una descomprensión del colon cuando el tratamiento con medicamentos no han dado buenos frutos.

Manometría intestinal: Este estudio se aplica a pacientes con un íleo paralítico o una seudoobstrucción aguda idiopática. Con ella, se recogen muestra de los tejidos que permitan diagnosticar sí existe la presencia de una miopatía o una neuropatía visceral.

Tratamiento

El tratamiento para un íleo paralítico no cuenta con tratamiento a base de fármacos que cure la patología. Es un tipo de padecimiento que sólo puede ser tratado recurriendo a la cirugía en casos extremadamente complicados  o de manera clínica, es decir, con el paciente hospitalizado recibiendo un tratamiento a través de sondas para aliviar los síntomas y estabilizar a la persona hasta que se logre su mejoría.

Una vez hospitalizado el paciente, se procederá a realizar una intubación nasogástrica y otra en el ano para de esta forma aliviar la condición del paciente. A través de la sonda se le suministrará la debida medicación. La alimentación deberá ser totalmente líquida hasta que la persona se restablezca

En cuanto a los medicamentos con fármacos, en la actualidad sólo se cuenta con la neostigmina, un compuesto que hasta ahora ha dado excelentes resultados para tratar el íleo paralítico. Con este medicamento se logra inhibir a la enzima llamada acetilcolinesterasa, la cual se encarga de metabolizar a la aceticolina y esto a su vez, contribuye un incremento de colinérgico.

 

Esto permite que se produzca un aumento de las contracciones de los intestinos para que comiencen a trabajar de forma normal. Sinn embargo, es un fármaco que reviste cierto cuidado en pacientes con obstrucción total del colon, por lo cual no debe ser administrado en estos casos. También pueden representar un riesgo en pacientes con enfermedades del corazón o personas asmáticas.. Pueden producir síntomas como náuseas, diarrea, vómitos, hipotensión y bradicardia.

El tratamiento con cirugía sólo está indicado para pacientes que han sufrido una perforación o que ya padecen una infección crónica intestinal. Los casos más complicados como una necropsia ya requieren de una ilestomía, la cual se realiza eliminado parte del colon que se ha dañado o la técnica conocida como colostomía, donde es necesario realizar una abertura en el abdomen y donde el colon queda expuesto fuera de la pared abdominal.

Evolución después de la cirugía

Después de realizada la intervención quirúrgica del íleo paralítico, lo resultados definitivos sólo se alcanzan pasados los tres días de operado el paciente. Sí después de transcurrido ese tiempo no se logra una mejoría ya se puede considerar la patología como una obstrucción más compleja

Complicaciones

Un íleo paralítico puede tener serias complicaciones. Aunque es muy raro que un íleo logre perforarse, en casos de pacientes que puedan sufrir cambios drásticos después del período post-operatorio. Una de ellas podría ser una sepsis o infección generalizada, también una inflamación del peritoneo donde parte de los intestinos podrían comenzar a morir produciendo una necropsia intestinal.

Entre las complicaciones que se pueden presentar está una presión en los intestinos por la acumulación excesiva de heces fecales y de gases y esto no permite que la sangre circule de manera normal porque los vasos sanguíneos se encuentran comprimidos de tal manera que se puede presentar una necropsia por falta de oxigenación de las células del intestino.

Otra posible complicación es que el diafragma que oprimido debido a una presión intestinal y esto dificultar la respiración lo que puede desencadenar otras patologías como enfermedades pulmonares.

En el caso de existir una interrupción intestinal, esto podría provocar una pérdida importante de elecctrolitos y de líquidos, lo cual ocasionaría un shock que pondría en peligro la vida del paciente. (Ver artículo: Dolicocolon)

 

Cuidados de enfremería

Entre los cuidados de enfermería que requiere un paciente de íleo paralítico estan:

  • El paciente, antes y después de ser intervenido quirúrgicamente necesita estar en una posición los suficientemente cómoda.
  • El paciente debe ser sometido a una dieta estricta, la cual será indicada por el especialista, donde preferiblemente será a base de sustancias líquidas hasta que restablezca totalmente
  • El personal de enfermería deberá colocar una vía venosa periférica a través de la cual el paciente será alimentado y recibirá el tratamiento prescrito por el médico trtante
  • Será necesario la colocación de una sonda nasogástrica
  • El paciente deberá ser monitoreado de forma permanente por el personal médico, done se le controlará la frecuencia cardíaca, la temperatura, la presión arterial y la frecuencia respiratoria
  • El paciente deberá ser evaluado a través de distintos exámens que incluyen pruebas de laboratorio y exámenes especiales como tomografías, colonoscopia, radiografías,ect.
  • En caso de que sea necesaria una intervención quirúrgica, el paciente deberá ser debidamente preparado, con evaluaciones antes y después de llevarse a cabo la cirugía.

Dieta

En cuanto a la alimentación que requiera el paciente, la misma estará ajustada a la patología que presenta, donde necesitará de una dieta especial, la cual será prescrita por el médico tratante. En casos de pacientes en condiciones de gravedad, la alimentación se realizará a través de un tubo, el cual estará conectado desde la nariz del paciente hasta el estómago o en su defecto, por medio de una sonda que irá conectada por vía intravenosa.

En caso de la existencia de un cuadro infeccioso, el tratamiento también será recibido a través de la sonda. Esto será necesario para que el paciente. Todas estas medidas son vitales para que los intestinos de la persona vuelvan a la normalidad y la persona se cure de su patología.

La dieta del paciente será principalmente de líquidos los cuales serán administrados en pequeñas cantidades para ir evaluando el comportamiento de los intestinos y si el paciente experimenta algun tipo de reacción adversa o intolerancia a la ingesta de ciertos alimentos líquidos. (Ver artículo: Bacteria en el estómago)

Lo que comúnmente se suele administrar a estas personas son jugos y bebidas carbonatadas, sopas bastante claras, gelatinas, compotas, helados. Es importante aclarar, que este tipo de alimentación sólo será hasta que el paciente salga de la crisis, ya que si se extiende por mucho tiempo puede afectar la salud del paciente por no poseer los nutrientes necesarios que necesita el cuerpo.

Existen otros alimentos que se pueden agregar a la lista ya señalada los cuales incluyen yogur, pudines, cremas, batidos de frutas, leche, cremas de verduras,,caldo de pollo, avena, etc. Sí es necesario la persona puede tomar  suplementos vitamínicos, siempre y cuando estén recetados y supervisados por el médico especialista.

Dieta baja en fibra y baja en residuos

La dieta para curar un íleo paralítico debe basarse al principio del tratamiento en alimentos que sean de fácil absorción de los intestinos, por lo que debe evitarse a toda costa aquellos que contengan fibra y que no contribuyen a que el tracto intestinal sane de forma rápida. Entre los alimentos que deben evitarse están:

  • Frutas y vegetales
  • Todo tipo de granos y frigoles
  • Pan y todos sus derivados
  • Cereales, arroz y pasta
  • Carnes rojas
  • Evitar los dulces y alimentos procesdos
  • Bebidas gaseosas, el cafe, el te, etc.

El médico tratante es la persona más indicada para sugerirle al paciente una dieta que le permite en corto tiempo recuperarse de un un íleo paralítico. A medida que pasan los días y la persona se va restableciendo los alimentos que contienen fibra puede irse introduciendo de forma paulatina. Es importante que la persona se mantenga hidratada, por lo que deber suficiente cantidad de agua la día. También puede ayudar con la toma de algunos multivitamínicos recomendados por el especialista.

Íleo paralítico en perros

El íleo paralítico en perros es una condición que también se presenta en los animales, donde hay una obstrucción temporal de los intestinos, donde se produce un trastorno que impide el correcto desempeño del tracto intestinal.

El problema comienza cuando hay dificultad para que se produzcan las contracciones voluntarias que desplazan el bolo alimenticio a través de todo el tracto digestivo hasta que finalmente salgan en forma de heces fecales a través del recto. Esto trae como consecuencia una retención de escremento. Esta condición es de suma gravedad, sino es atendida a la brevedad posible, ya que puede poner en riesgo la vida del animal.

Los síntomas característicos de íleo paralítico en perros son:

  • El animal presenta síntomas de depresión
  • Es común que haya una pérdida de apetito
  • Hay presencia de vómitos freceuntes
  • Es frecuente la presencia de distención abdominal debido a la obstrucción
  • El animal puede experimentar decaimiento y fiebre

Las causas de íleo paralítico en los perros pueden deberse a una serie de factores entre los cuales se encuentran:

  • Los perros después de habérsele practicado un cirugía de la región gastrointestnial pueden presenta complicaciones como un ileo paralítico y en los casos más complejos una obstrucción total de los intestinos
  • Debido a una inflamación o a la presencia de una infección que se ha complicado en el tracto intestinal
  • Un desajuste o desequilibrio de los electrolitos en el cuerpo del animal
  • Una obstrucción mecánica debido a la presencia de cuerpos extraños en la región gastrointestinal
  • Problemas de obstrucción del paso del torrente sanguíneo hacia el intestino
  • La producción de una infección generalizada debido a una cantidad de bacterias que ya han alcanzado el torrente sanguíneo
  • Una lesión abdominal ocasionada por un golpe o traumatismo
  • Una importante distensión de los intestinos dentro de la cavidad abdominal
  • El uso prolongado de algunos fármacos
  • La contaminación por la exposición a sustancias químicas como el plomo

El tratamiento del íleo paralítico en los perros debe ser realizado por un veterinario, quien será la persona encargada de diagnosticar el padecimiento que atraviesa el animal, para luego aplicar el debido tratamiento.

Por lo general, como este trastorno es la consecuencia de otro problema ya existentes. Lo que me se suele hacer en estos casos, es la aplicación de ciertos medicamentos que permitan de nuevo la motilidad de los intestinos. Cuando se trata de problemas relacionados con los líquidos y los electrolitos, lo más frecuente es la aplicación de la fluidoterapia.

El medico durante la revisión del animal se ayudará del etestoscopio para comprobar como están los movimientos de los intestinos en la cavidad abdominal y de esta manera comprobar sí efectivamente hay movimiento o no de los mismos. En caso de no percibir ruidos, ya el medico tendrá más claro el diagnóstico.