Los contratos indefinidos han sido, por años, la norma en el mercado laboral. Sin embargo, los contratos temporales han ganado terreno, especialmente por la pandemia. Sin embargo ¿Qué se obtiene cuando llega el fin de contrato temporal? Quédate y aprenderás algo muy interesante.

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La indemnización por el fin del contrato temporal

Los contratos indefinidos siempre fueron el sueño de muchos por años. La razón de esto es que la gente siempre tuvo tendencia a obtener un buen trabajo en una empresa y mantenerse allí por años. De hecho, el contrato indefinido no llega a su fin a menos que se quiera despedir al trabajador o este renuncie. Sin embargo, el mercado, al igual que todo en el mundo, sufre cambios constantes. Uno de esos cambios es el uso cada vez más extendido del contrato temporal.

Con el inicio de la pandemia, los contratos temporales se hicieron la norma. El impacto en la economía, sin duda, no ha sido pequeño o insignificante. Muchas empresas optan por contratar de manera temporal a trabajadores por cuestiones de rentabilidad. Sin embargo, no parece que esto vaya a cambiar cuando acabe la crisis, sino todo lo contrario. El mercado laboral español parece tener tendencia a convertirse en un modelo similar al estadounidense.

Todo muy bien hasta ahora pero, como decimos y como indica el nombre, son contratos temporales. Por lo tanto, tienen un límite y cuando llega su fin toca buscar otro contrato u otro empleo. Por cuestiones de ley, el empleado que completó su período tiene derecho a una indemnización por fin de contrato temporal de 12 días por cada año trabajado.

Esto demuestra que, aunque son contratos temporales, las condiciones y los derechos laborales son prácticamente idénticos a los aplicables para los contratos indefinidos. Es algo que veremos a lo largo del artículo.

Un subsidio, una ayuda para la compleja situación

Como bien decíamos, los contratos temporales se han hecho la norma en el mercado laboral español. El vencimiento de estos significa que se hace necesario buscar un nuevo empleo. Se ha hecho algo popular también la opción del fin de contrato temporal y renovación en muchos casos. Sin embargo, sabemos lo que vivimos actualmente. La crisis ocasionada por el COVID-19 ha golpeado a la economía y conseguir un trabajo actualmente es complicado.

Ante esta situación crítica el Gobierno español se encargó de tratar de aliviar la carga. Esto lo hizo a través de un subsidio excepcional por fin de contrato temporal. Aquellas personas jóvenes cuyo contrato temporal venció, podían optar por obtener este subsidio que fue válido desde el 5 de mayo de 2020 en la situación de alarma. Tenía una duración de tan solo un mes y el monto era de 431 euros. Además, este subsidio era ampliable.

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La finalización del contrato temporal

Los contratos indefinidos, como su nombre indica, no tienen una fecha en la cual finalizan. Solo finalizan cuando el empleado es despedido por alguna razón. También, en el caso de que el empleado por cuenta propia decida renunciar. Sea como sea, tendrá el derecho a una indemnización y a un finiquito por las funciones ejercidas.

No obstante, los contratos temporales son diferentes. Quizás estás pensando que es algo obvio, pero no lo es del todo. Los contratos indefinidos tampoco tienen una fecha tope. De hecho, estos contratos, en caso de tener una fecha, solo servirá como referencia. En realidad, la fecha tope la determina el trabajo que se va a realizar, que se estipula en él.

Una empresa puede contratar a alguien por una necesidad temporal, ajena a una cuestión estructural de la propia empresa. Es decir, esa necesidad no debe tener relación con algo que tenga que ver con las funciones primordiales de la empresa. Debe ser una función que se pueda denominar “accesoria” o que realmente sea por un período de tiempo, como lo sería navidad, por ejemplo.

La fecha en la que finaliza el contrato, es el momento en el que el trabajo que se estipula en él que se va a realizar, finaliza. Una vez el empleado termina sus funciones, tiene derecho a su indemnización por el fin del contrato. Sin embargo, como habíamos mencionado, puede darse el caso en el que se busque renovar el contrato. Puede haber una renovación, pero hay un límite según el convenio colectivo.

Las fallas en los contratos temporales

Los contratos están allí para establecer un acuerdo entre dos partes, las cuales accionarán y ganarán algo. Si no se cumple, entonces no tiene validez. Pues aplica con los contratos temporales, obviamente, pues debe cumplirse con lo que se establece.

Supongamos, por un momento que esto no ocurre. El trabajador, una vez finaliza el contrato, resulta que continúa trabajando. O quizás ocurre que sustituía a otro trabajador, pero, una vez más, sigue trabajando. A lo mejor no cumple solo la función que el contrato establece, sino que hace más de lo que se dice allí. También puede que la empresa no haya formalizado el contrato por escrito.

Sea como sea, en los casos anteriormente expuestos, el contrato se considerará indefinido de facto. No reúne los requisitos para considerarse un “contrato temporal”. Por lo tanto, si ocurre algo de esto y luego la empresa decide romper relación con el trabajador y le pide que se retire, se verá obligada a indemnizarlo por despido improcedente.

La indemnización por despido improcedente debe calcularse para saber cuánto recibirá el trabajador. Esto dependerá de la fecha, si el trabajador fue contratado antes de febrero de 2012 o posteriormente. Debido a la reforma que tuvo lugar en dicha fecha, los días de indemnización por año trabajado cambian. Aunque hoy en día aplica lo que se estipuló a partir de esa fecha, 33 días por año trabajado, podría haber alguien a quien le corresponda calcular en base a los días que se contaban antes.

De todos modos, aquí puedes ver la reforma laboral del 10 de febrero de 2012. Además, te dejamos este artículo en el que podrás aprender, paso a paso, a calcular despido improcedente. Esperamos que este artículo te haya gustado y la información que aquí dejamos te sea de provecho.