Como siempre, primero debemos rezar el Rosario de la Virgen María, y luego el exorcismo del Papa León XIII. ¡Todos los días!

Súplica a San Miguel Arcángel

El Arcángel San Miguel, el príncipe más ilustre de la milicia celestial, está en la lucha que seguimos liderando “contra el Principado y el poder, contra los gobernantes de este mundo misterioso, contra los espíritus malignos esparcidos por los cielos y aires”.

(Efesios 6:12). Ven a ayudar a los que fueron creados por Dios, sin comprometer la imagen de Dios (Génesis 2:23), ya un precio muy alto para ser salvados de la tiranía del diablo (Génesis 2:23) 1 Corintios 6:20). Pelea la batalla de Dios hoy con un buen ejército de ángeles, tal como luchaste contra Lucifer, el orgulloso apóstata de su ángel.

No pudieron ganar y perdieron su posición en el cielo. “Satanás por su forma de engaños universales conjuntamente a las víboras son consideradas diablos por eso fue desterrado de nuestra Tierra, al igual que todos sus ángeles”.

He aquí, el gran enemigo y el asesino se levantaron violentamente. Camuflajeado como “ángel de luz” (Corintios Capítulo 2). 11, 14) Todos los escoltas demoníacos se establecieron en todas partes con la intención de rodear e invadir la tierra entera, borrar el nombre de Dios y su Cristo, y transferir el alma del destino a la corona de la gloria eterna.

Destrúyelos y piérdelos para siempre. Como las rasgaduras más sucias, los dragones malvados han envenenado a los hombres con sus corazones corruptos y sus corazones malvados: el espíritu de mentira, maldad y blasfemia. Aliento de anhelo mortal por todos los males y la ropa.

El enemigo más sabio es la Iglesia, la esposa del Cordero Inmaculado, quien, de humor agridulce, se ha tragado ajenjo y manos inmorales en todo lo que más le importa. Donde el trono de San Pedro y el Trono de la Verdad se establecen como luz para las naciones, han construido un trono abominable de inmoralidad, y el rebaño golpeado será esparcido.

El campeón invencible, ayudando al pueblo de Dios a resistir la maldad de los espíritus que los atacan y les dan la victoria.

La Iglesia te respeta como su guardián y su guardián, y se enorgullece de ser su guardián contra las fuerzas dañinas de la tierra y el infierno. Dios te confió las almas redimidas y las condujo al estado supremo de felicidad. Que el Dios de la Paz aplaste al diablo a nuestros pies y no interfiera más con la humanidad ni dañe a su iglesia.

Que la misericordia del Señor caiga sobre nosotros cuanto antes (Sal 78, 8), roguemos al Supremo, el diablo y la serpiente vieja del diablo, el dragón, una vez que las cadenas lo lleven al abismo. Nunca engaña. Las naciones porque las arroja (Ap 20).

Esta es la cruz del Señor, escapa del ejército enemigo. Ten en cuenta que para lleva a cabo este exorcismo hay que tener en cuenta los salmos 32 y 67.