La Embolia Pulmonar se presenta debido a un bloqueo repentino de una de las arterias que suministran sangre a los pulmones, y en la mayoría de los casos se debe al desprendimiento de coágulos sanguíneos presentes en el organismo. Te invitamos a descubrir todo lo importante a saber sobre esta patología.

Embolia Pulmonar

¿Qué es Embolia Pulmonar?

La Embolia Pulmonar se puede presentar de forma súbita o repentina, debido a la presencia de un coágulo sanguíneo bien presente en las áreas cercanas o que haya desplazado de otra zona, llegando hasta una arteria pulmonar, donde ocasiona obstrucción y en consecuencia da origen a esta patología.

Los coágulos sanguíneos se forman debido a varios elementos, especialmente por falta de fluidez de flujo sanguíneo o por la presencia de altos niveles de colesterol, y cuando se desplazan, causan obstrucciones que con lleva a evitar el paso de sangre hacia los pulmones, evitando la correcta oxigenación de estos órganos.

Es considerado una patología clínica bastante importante, pues puede ocasionar un daño permanente en los pulmones, dificultades respiratorias, poca afluencia de oxígeno en la sangre, y en consecuencia acarrear lesiones a otro órganos del cuerpo, que no tendrán la provisión de oxígeno necesario y además el corazón, trabajará de una manera forzada, debilitándose por ello.

Es una enfermedad que puede ser en muchos casos mortal, dependiendo del tamaño del coágulo, el área afectada e incluso la presencia de otros coágulos, que terminarían por colapsar todo el sistema tanto respiratorio como circulatorio.

Incidencia

Esta es una enfermedad de gran incidencia en el mundo, donde se ha establecido que al menos se presenta un caso por cada mil habitantes en un año. Donde la mortalidad también es elevada, pero siempre puede ser tratada, según la gravedad de cada caso, y recuperable, cuando el paciente es atendido oportunamente.

Causas

Principalmente la causa de una Embolia Pulmonar es la presencia de un coágulo de sangre, que al desprenderse se desplaza y obstruye una arteria pulmonar. Generalmente este coágulo es considerado como una trombosis venosa profunda, que puede haberse originado a nivel de las piernas.

Pero también se ha establecido, aunque no muy frecuentemente, que una burbuja de aire, restos de grasa, o desprendimientos de tumores, puedan desplazarse por el torrente circulatorio y ocasiona la Embolia Pulmonar.

Tipos

En cuanto a los tipos de Embolia Pulmonar que se manejan, se tiene que se basa en la estratificación pronostica de la condición de los pacientes, colocándolos como parte de un grupo de alto riesgo y otros que son considerado como de bajo riesgo, donde difícilmente se presente una muerte a causa de una Embolia pulmonar.

La Embolia Pulmonar Masiva, es considerada como de alto riesgo, con la presencia de hipotensión arterial o shock; siendo considerada causante de mortalidad en un 15% de los casos. Puede ser tratada, fármacos trombolíticos, especialmente indicados para este tipo de pacientes.

Riesgos

Se considera que algunos factores predisponen a las personas, para poder padecer en algún momento de su vida una Embolia Pulmonar; estudios realizados han establecido que los traumatismos graves, cirugías, lesiones en las piernas o daño de la médula espinal, pueden se condiciones de riesgo consideradas como mayor, que podrían promover el desarrollo de una Embolia Pulmonar.

El cáncer es también otro de los factores de riesgo, al igual que elementos genéticos hereditarios; las pastillas anticonceptivas en las mujeres fértiles, las fecundaciones in vitro, y el periodo postmenopáusico en las mujeres, debido a la utilización de terapias hormonales sustitutivas.

Síntomas de la Embolia Pulmonar

Se ha determinado que las manifestaciones arrojadas por un paciente desde el punto de vista clínico, cuando sufre una Embolia Pulmonar, pueden ser inespecíficas, con lo cual el diagnóstico es más difícil. Pero generalmente se cuentan con ciertos indicativos que dan indicios de la presencia de esta tipo de patología.

La persona puede estar sufriendo la influencia de pequeños émbolos que no le manifiesten grandes síntomas, más que un ahogo. Pero con frecuencia la respiración del paciente es rápida, agitada y mostrando mucha ansiedad.

Por otro lado se puede dar la presencia de dolor a nivel torácico de forma aguda, en el momento de respirar profundamente, sentir mareos, desvanecimiento y hasta presentar convulsiones.

Una de las observaciones evidentes en el caso de una Embolia Pulmonar, es que la piel del paciente se visualizará un tanto azulada, debido a la obstrucción de alguno de sus grandes vasos pulmonares, lo que le lleva posteriormente a fallecer de forma repentina.

Cuando el paciente está en presencia de un infarto pulmonar, se presenta tos, con flemas teñidas de sangre, dolor agudo en el tórax y mucha dificultad para respirar, todo ello acompañado de la presencia de fiebre.

Esta es una enfermedad tan imprevista, que se puede dar el caso de personas con pequeños episodios de émbolos pulmonares, donde siente ahogo de forma crónica, lo tobillos siempre hinchados, mucha debilidad, lo cual se da en su organismo progresivamente con el paso incluso de los años.

Diagnóstico

Para realizar un adecuado diagnóstico en el caso de que un paciente este presentando una Embolia Pulmonar, es necesario realizarle pruebas como la del Dímero D en sangre, evaluaciones y además exámenes radiológicos. Siendo de igual manera importante el examen físico previo realizado al paciente, con observación de posible disnea o dificultades respiratorias, dolor a nivel del tórax, síncopes o presencia de hipotensión, que no tienen ninguna otra causa aparente.

Pruebas diagnósticas

Algunas de las pruebas que suelen ser empleadas para el diagnóstico de una Embolia Pulmonar son radiografía de tórax, electrocardiogramas y la gasometría arterial. Todo ellos acompañados de exámenes sanguíneos para conocer la condición general del paciente.

Si es necesario se realizarán exámenes de tipo específico, como el caso de la angiografía torácica, realizada mediante la aplicación de un tinte especial y el empleo de los rayos x, con lo cual se determina el recorrido del fluido sanguíneo desde la aorta.

Tratamientos

La Embolia Pulmonar es una enfermedad que amerita la realización de un tratamiento de forma inmediata. Esto se lleva a cabo con la finalidad de desintegrar en lo posible todos los coágulos de sangre, liberar de esta manera la obstrucción que se esté presentando a nivel de las arterias pulmonares.

Lo cual es evidenciado mediante la siguiente imagen explicativa, a través de la cual se manifiesta que la Embolia Pulmonar, puede dar origen a la presencia de un infarto pulmonar; por lo cual es indispensable seguir un tratamiento lo antes posible, para evita daños mayores.

Medicamentos

Se emplean en el tratamiento de la Embolia Pulmonar, una serie de medicamentos específicos para este caso como los que les mencionamos a continuación.

Los Anticoagulantes

Son fármacos que tienen la propiedad de evitar la formación de coágulos sanguíneos, reduciendo de igual manera, los que se tenga ya formados, y evitan la formación de otros nuevos. Este medicamento puede ser consumido en forma de inyección Intramuscular, Intravenosa o en forma de píldoras.

Los Trombolíticos

Es otro tipo de medicamento indicado para disolver los coágulos de sangre, siendo importante en este caso al igual que con los anticoagulantes; el hecho de que la persona tendrá la sangre más fluida, tal como cuando se consume diariamente una dosis de aspirina, por lo cual es propensa a la presencia de sangrados con facilidad.

Procedimientos Médicos

En los casos en que los coágulos no pueden ser disueltos, mediante la administración de anticoagulantes o trombolíticos, puede ser necesaria, la realización de una serie de procedimientos médicos, para eliminar la obstrucción arterial. Los cuales pueden ser tal como se muestran a continuación.

Trombolisis

Este es un procedimiento realizado por un médico especialista en cirugías, donde mediante el usos de catéter, que es un tubo muy flexible, trata de llegar hasta donde está el coágulo de sangre, y de esta manera eliminarlo mediante su ruptura, lo cual en algunos casos, se hace inyectándole ciertos medicamentos.

Son procedimientos ya rutinarios, realizados con el paciente bajo anestesia, para evitar que sienta dolor, que se mueva o altere, ocasionándole una subida repentina de su presión arterial. Todo el procedimiento es monitoreado y el paciente se mantiene bajo control, especialmente en cuanto al oxigeno recibido como el control del normal funcionamiento de su corazón.

Filtro en Vena

Otros de los procedimiento empleados para los casos de tratamientos de Embolia Pulmonar, es la colocación de un filtro en la vena cava; generalmente en los casos de las personas que no pueden tomar anticoagulantes.

La función de este filtro una vez insertado en la vena cava, es atrapar los coágulos de sangre, antes que puedan llegar a los pulmones y ocasionar nuevos cuadros de Embolia Pulmonar.

Un elemento que se debe estar pendiente en este caso, que este filtro atrapa el paso de los coágulos, pero en ningún momento previene su formación, lo que es la función precisamente de los anticoagulantes.

Pronóstico

Es importante que las personas que sufren una Embolia Pulmonar, tengan presente que el pronóstico de vida es bueno, especialmente cuando el diagnóstico es realizado tempranamente y se sigue al pie de la letra el tratamiento indicado por su médico.

Siendo otro elemento a destacar, el hecho de que gracias a los avances en el campo de la medicina, se ha disminuido el porcentaje de pacientes que necesitan ser hospitalizados a causa de una Embolia Pulmonar, al igual que las muertes por esta enfermedad.

El riesgo de que un paciente desarrolle una hipertensión pulmonar tromboembólica crónica, es mayor para las personas que ya han presentado un cuadro de Embolia Pulmonar, pero esto puede presentarse generalmente, en pacientes por encima de los 70 años, o los que son muy jóvenes; aunque las mujeres también son propensas a este tipo de padecimiento.

¿Cuándo Consultar al Médico?

Se debe recurrir a un chequeo médico, tan pronto la persona siente que esta presenta una disnea de forma persistente, y la mejor forma de establecer su causa, es realizándole todas las pruebas y exámenes pertinentes.

Por tal motivo es recomendable que tan pronto sienta algo extraño en su cuerpo, especialmente a nivel respiratorio, se dirija a un centro de salud, ya que allí le determinaran si se está padeciendo o puede padecer, la presencia de coágulos sanguíneos, que puedan conllevar a sufrir una Embolia Pulmonar.

Prevención de la Embolia Pulmonar

Para prevenir la presencia de una Embolia Pulmonar en el organismo de una persona, lo que se debe evitar es la formación de coágulos de sangre, algo que se hace mediante la ingesta de anticoagulante, como por ejemplo, la toma diaria de una aspirina infantil.

Este medicamento generalmente es indicado a paciente luego de cierta edad, que presente problemas hipertensivos y que además pueden padecer algún tipo de desorden a nivel del corazón; siendo efectivo a la vez, para evitar la formación de coágulos que se dirijan a las arterias pulmonares y de origen a una embolia.

Cuando se toman los anticoagulantes, se debe tener especial cuidado con los accidentes donde se presente cortes, incluso en la extracción de una muela, pues estos fármacos hacen que la sangre sea fluida y por tanto, es muy difícil de controlar una hemorragia, en los pacientes que los toman.

Las recomendaciones para evitar la aparición de una Embolia Pulmonar, o que se presente nuevamente, si ya la ha sufrido son las siguientes.

  • Mantener la toma de anticoagulantes, ya que gracias a ellos se evita la formación de coágulos, realizándose chequeo frecuentes para verificar la dosis que se está tomando y que no les cause sangrados.
  • Mantener un estilo de vida sano, realizando ejercicios, sin fumar, controlar el consumo de alcohol y tomar diariamente, todos los medicamentos que se le han recetado.
  • Si se sufre de venas en las piernas, es recomendable el uso de medias de comprensión, ya que con ellas se puede prevenir también la formación de trombosis en ellas.
  • Evitar mantener las piernas por mucho tiempo en un solo lugar, tratando de moverlas frecuentemente y evitar estar demasiadas horas de pie o sentado.
  • Cuando se le realice un procedimiento para la eliminación de algún coagulo, debe una vez que su médico se lo indique, retomar su rutina, evitando en todo momento el sedentarismo.

Si sigue estas recomendaciones a pie de la letra y se mantiene atento con las manifestación y signos que le envía su cuerpo, a pesar de que hubiese tenido una Embolia Pulmonar, existe una gran esperanza de vida, pues los tratamientos en este sentido son efectivos, y le garantizaran que podrá vivir por muchos años más.

Si este artículo ha sido instructivo, les sugerimos visitar los siguiente enlaces: