La dieta del plátano promete acabar con las libras extras sin grandes sacrificios para el paladar. Además del consumo de la fruta en el desayuno, el plan de dieta predica la calidad del sueño y la rutina diaria saludable. El resultado puede alcanzar tres kilos menos en 10 días.

Creada en Japón por Hitoshi Watanabe, especialista en medicina preventiva, la dieta del plátano ha ganado muchos adeptos también en Estados Unidos, y ha llegado a considerarse casi una reeducación alimentaria, y no un menú loco que restringe la comida.

Según los nutricionistas, el plátano tiene almidones y enzimas que mejoran el proceso digestivo y el tránsito intestinal, además de contribuir a la saciedad. Se libera nanica, manzana, oro, plata y cualquier tipo, siempre y cuando se consuma de forma natural, sin cocinar ni amasar. Pero a pesar del nombre, la fruta sólo es obligatoria por la mañana, el resto del día el alimento se libera con moderación.

¿Cómo funciona la dieta del plátano?

No hay pan, café, productos lácteos u otros grupos de alimentos para empezar el día. El plátano es el único alimento permitido para el desayuno, puedes comer tantas como sean necesarias para matar el hambre (normalmente de dos a cuatro unidades). Recuerde que, en exceso, puede pesar en la balanza porque es rico en carbohidratos. 

El creador de la dieta también indica la ingesta de dos vasos de agua a temperatura ambiente, mineral o filtrada, y en pequeños sorbos. La combinación sirve precisamente para saciar rápidamente, ya que las fibras solubles forman un gel que llena el estómago. Los expertos creen que el cuerpo necesita tiempo para darse cuenta de lo que se está ingiriendo. Por lo tanto, es necesario masticar bien y comer con conciencia, saboreando realmente.

La versión original del plan permite otros alimentos para el almuerzo y la cena, pero es necesario tener cuidado para no resultar en una exageración. No hay límites calóricos muy definidos para las comidas, ni siquiera una lista de lo que se puede o no se puede dejar de comer.

Dos bocadillos al día, uno antes de la comida y otro después. Vale una fruta fresca, un yogur, algo más ligero. Fuera de las grandes comidas, el café, el té y los refrescos de dieta suelen estar permitidos, pero lo ideal es priorizar el consumo de agua en lugar de cualquier líquido. Pero entre las opciones saludables, evitar el postre, el alcohol, las papas fritas y las grasas es casi una regla.

 Beneficios

El potasio en el plátano mejora la contracción muscular y, como consecuencia, aumenta la quema de grasa. La comida también estimula el funcionamiento del intestino, ayuda a la digestión y aumenta la producción de serotonina, el neurotransmisor responsable de la sensación de bienestar. El resultado es un mayor control de la depresión, la ansiedad e incluso del insomnio.

Otro beneficio del consumo es la fructosa, el azúcar de la fruta regula e incluso disfraza ese deseo de comer dulces. 

Modificación de la rutina

La dieta requiere más atención en el tiempo de descanso, no hay comidas pesadas después de las 8pm y no hay noches largas. Durante el sueño liberamos hormonas que controlan el apetito, la quema de grasa y la sensación de saciedad. Lo ideal, entonces, es tener un espacio de cuatro horas entre la última comida o merienda y la hora de acostarse.

La práctica de ejercicios no es obligatoria para el éxito del menú, pero es una recomendación importante contra el sedentarismo. Caminar, por ejemplo, no sólo ayuda a perder peso, sino que también ayuda a mantener la salud. Por lo tanto, busque un profesional para saber la indicación para su caso y muévase!

Otra recomendación para ponerse en la fila es hacer un diario sobre la nueva rutina. Cabe destacar los alimentos, las cantidades, las calorías, los horarios, los días de la semana, entre otros datos. El médico nutricionista podrá seguir la evolución de la pérdida de peso y señalar los posibles cambios.

Sugerencia de menú de dieta de plátano

Desayuno

  • Coma hasta cuatro plátanos en el desayuno, seguido de una taza de agua a temperatura ambiente. ¿Satisfecho con dos plátanos? Detente ahí.

Merienda de la mañana

  • Jugo de col, naranja y jengibre
  • 1 taza (200 ml) de sandía y jugo de limón
  • 1 caja de zumo de fruta ligero

Almuerzo

  • Ensalada de lechuga, rúcula y berros + 2 arroz col. (sopa) (entero, preferiblemente) + 1 cáscara de frijol mediana + 1 filete mediano (100 g) de pollo a la parrilla
  • Ensalada de rúcula, lechuga y tomate + ½ (té) taza de pasta (entera, preferiblemente) con salsa de tomate + 1 filete de pescado a la parrilla (100 g) + 1 plato (postre) de verduras cocidas (calabacín, berenjena, tomate)
  • Ensalada de berros, acelgas y zanahoria rallada + 2 g (sopa) de arroz (entero, preferiblemente) + 2 g (sopa) de garbanzos cocidos (o soja cocida) y sazonados al gusto + 1 filete mediano (100 g) de carne roja magra a la parrilla

Merienda

  • Té verde (o blanco o rojo) + 1 barra de cereal
  • 1 taza de té verde (o blanco o rojo) + 1 rebanada de pan integral con 2 col. de miel (o dos rebanadas de pechuga de pavo, si no te gusta la mermelada)

Cena

  • Sopa de zanahoria o tomate
  • Ensalada de lechuga, tomate y zanahoria rallada + Tortilla con 2 claras de huevo y 1 loncha de pechuga de pavo
  • Ensalada coloreada (berros, tomates, palmitos, 2 rebanadas de mozzarella de búfala, 1 postre de sésamo y 2 nueces de Brasil picadas) + 1 plato (fondo) de missoshiro (salsa de soja fermentada) con cebollino fresco picado