Currículum Vitae

Currículum Vitae

¿Qué es un Currículum Vitae?

Todos hemos escuchado hablar de currículum vitae o hemos hecho ya miles de versiones.  Si te han pedido tu CV y no sabes qué es ni cómo hacerlo, te contamos todo.

¿Qué es un currículum vitae? Este término se emplea para referirse al conjunto -normalmente escrito- de experiencias laborales y académicas, así como de conocimientos que una persona posee. Esto incluye títulos, idiomas, cursos…

¿De dónde proviene la palabra currículum vitae?

Marco Tulio Cicerón, ilustre filósofo y escritor romano, 106-43 a.C, acuñó una serie de locuciones latinas con las que aún hoy nos manejamos. A través de él conocemos las expresiones:

  • currículum vitae o currículum vivendi, es decir, el curso de la vida, aquello que hemos logrado a través de la vida;
  • currícula mentis, ejercicio del espíritu.

Así, pues, estamos ante un cultismo, es decir, currículum vitae es una palabra tomada directamente del latín, que no ha pasado por el cedazo del latín vulgar. Esto significa que fue un término del que en un momento determinado echaron mano los lingüistas, académicos o escritores para designar una realidad que, hasta ese instante, carecía de nombre. Su origen, pues, es netamente latino, derivado del verbo currere, con el significado primitivo de “correr, recorrer un espacio”.

Al igual que del verbo español correr se deriva el sustantivo carrera y de este el diminutivo carrerita o carrerilla, en latín tenemos currere, el sustantivo curro y el diminutivo currículum, esto es, carrera pequeña, breve espacio recorrido en poco tiempo, aunque también sirvió para referirse al curso de los astros como el sol.

Y emplear aquí la palabra curso no es aleatorio. La palabra curso es hermana de nuestro currículum vitae, de hecho, es el supino del verbo currere y se usaba con el significado de carrera, dirección, curso o trayectoria. Por lo tanto, no ha variado mucho su significado desde los tiempos de César a los nuestros.

¿Cuándo se usó la palabra currículum por primera vez en la lengua española?

El texto más antiguo que hace referencia a la voz currículum vitae según el corpus del Nuevo diccionario histórico del español (CDH) es el Universal vocabulario en latín y en romance de Alfonso de Palencia, escrito en 1490. En él se definen las siguientes voces:

Curricula: se dizian los tiempos que siempre corren:

Curriculus: es diminutiuo de curru:

Curriculum:  del genero neutro es spaçio adapatado para correr carrera: o es el mesmo ofiçio de correr:

currículo: aduerbial mente por de corrida o apriessa

Pero cuando se trata de citar el texto de los textos, aquel que inaugura la ciencia diccionarística en la Europa moderna, hemos de referirnos al ilustre Vocabulario español-latino de Antonio de Nebrija, publicado en 1495, donde, en efecto, se define también nuestra palabra

Currículum: carrera pequeña.

 ¿Es lo mismo currículum que currículo?

Aunque ambas palabras, como ya hemos apuntado, tienen un mismo origen, su significado en la lengua española no es el mismo. Al menos no lo fue durante varios siglos. Sin embargo, a finales del siglo XX, ambas palabras han sido utilizadas indiscriminadamente hasta el punto de que sus significados han acabado por confundirse.

Hagamos un poco de historia.

Después de que Nebrija incluyera la palabra currículum vitae en su diccionario, lo cierto es que en los siguientes cuatro siglos nadie volvió a acordarse de ella. Ni el diccionario de Covarrubias de 1611 ni el famoso diccionario de Autoridades – el primero de la Real Academia de la Lengua Española, publicado en 1726, aunque el dedicado a la letra C se publicó en 1729 – se acordaron de la vieja palabra currículum ni de su prima currículo.

No fue sino hasta 1846, cuando el lexicógrafo Vicente Salvá publica su diccionario extraacadémico, en el que se define por primera vez la voz currículo de la siguiente manera: masculino, antiguo: curso, trascurso.

Como vemos, el lexicógrafo la había marcado con la palabra antiguo porque era una voz tomada directamente de los libros, pero que no estaba en la calle, es decir, en el uso cotidiano.

En aquellos años, la voz currículum o currículo debía sonar de lo más pedante en boca de cualquier hablante medio. (Por cierto, y a propósito de pedantes, el nombre completo de este diccionario es Nuevo diccionario de la lengua castellana, que comprende la última edición íntegra, muy rectificada y mejorada del publicado por la Academia Española, y unas veinte y seis mil voces, acepciones, frases y locuciones, entre ellas muchas americanas)  Sin comentarios.

En 1983 la RAE, que hasta entonces se había hecho la estrecha, se decide y recoge al fin, no una sino las dos voces, que, como se puede observar, ya habían aunado sus significados. Las definiciones inaugurales fueron las siguientes:

  • currículo, m. Plan de estudio. Conjunto de estudios y prácticas destinados a que el alumno desarrolle plenamente sus posibilidades. Currículum vitae.
  • currículum vitae Relación de los títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., de una persona.

El que la RAE recogiera la voz, despojada de la marca de antigüedad, es el testimonio más fehaciente de que ya ambas se habían ganado un lugar en el habla cotidiano. Estas definiciones se mantienen al día de hoy.

¿El que currículum y currículo entraran en el diccionario en 1983 significa que antes nadie la usaba?

En absoluto. Esta es una confusión muy generalizada. La Academia se toma su tiempo antes de aceptar las palabras en su lexicón. Entre otras cosas, porque a veces las palabras tienen una vida tan efímera que casi no llegan a pertenecer verdaderamente al cuerpo de la lengua española. Piénsese, por ejemplo, en esos términos que de pronto se ponen de moda y que, después de uno o dos años, han quedado obsoletos, en total desuso.

No fue el caso de nuestro currículum, por supuesto, que tiene autoridades tan prestigiosas como el guatemalteco y premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias, quien en su obra «Situación de nuestros estudios superiores», escrita en 1925, dice:

“La división de los estudios superiores en facultades debilita la acción educativa que en las universidades cumple un papel trascendental. Esto sin hacer a nuestro sistema facultativo las objeciones que se merece, siendo, como es, un sistema pasado, donde priva aún el currículum vitae y donde los directores y maestros son impuestos algunas veces con manifiesto disgusto de los educandos”.

En la Península Ibérica fue nuestro Miguel de Unamuno, en una carta escrita a Jean Cassou, en 1926, el primero en usar la voz. El fragmento de aquella carta, dice:

“Y ahora, pues que le estoy haciendo mi biografía (¿qué son todas mis cartas sino autobiográficas?), voy a lo que le pide P. Quint., que no es precisamente una biografía, sino, lo que los alemanes llaman currículum vitae, estadística, algo para el suplemento del Larousse”.

Como vemos, Unamuno utiliza la voz casi con pudor, añadiendo que es cosa que dicen los alemanes y, a continuación, apostillando, “estadística”, como si dudara de que el receptor no estuviera en el secreto del significado de la vieja voz latina, que aún le quedaba un trecho para coronarse como palabra común. No fue hasta finales de los años setenta que empezó a sonar primero en el ámbito universitario  y, poco después, acabaría posicionándose como palabra de calle, empezando su andadura, como suele ser la norma, por la prensa. Así, el diario el País, con fecha del 20 de julio de 1980 publica un artículo referente a la Seguridad Social que dice:

“En cuanto a la realización de una política de orientación y formación alimentaria, el Ministerio de Sanidad y Seguridad Social considera este tema como uno de los más importantes dentro del campo de la educación sanitaria, educación que debe comenzar en los años de la primera escolaridad, por lo que, en colaboración con el Ministerio de Educación, se ha elaborado un proyecto para incluir Educación Sanitaria como materia obligatoria del currículo de Educación General Básica”.

De la prensa a la tele y de la tele a la calle hicieron posible que aquella palabra que obligaba a Unamuno a usar comillas hoy esté en boca de albañiles, profesores, amas de casa, camareros. Podríamos decir que pasear el currículum es hoy casi un deporte nacional.      

Palabras de la lengua castellana relacionadas con la voz currículum

Te sorprenderá saber lo fecundo que fue el verbo latino currere, que no solo nos dejó el verbo correr y el sustantivo currículum o currículo, sino una ingente cantidad de palabras de uso frecuentísimo, como curso, concurso, discurso, incurso, precursor, recurso, transcurso, corredor.

Pero estas eran fáciles de deducir. Hay otras, que quizás despisten un poco, y que, sin embargo, también son parientas del verbo latino currere. Veámoslas.

Acosar:

de cosso, carrera. Hoy es una palabra tristemente famosa por cuanto se usa para hablar de “acoso sexual” o  “acoso escolar”, aunque esta última suele omitirse y emplearse en su lugar el anglicismo bullyng.  Como nota curiosa: el sintagma “acoso sexual” empieza a aplicarse en 1991 a raíz de la denuncia que la profesora de leyes de la Universidad de Oklahoma, Anita Hill, formuló contra Clarence Thomas, aspirante a la Corte Suprema de los Estados Unidos, acusándolo de forzarla a conversaciones inapropiadas con ella. La denuncia no tuvo mucho éxito, en el sentido de que el acusado quedó absuelto e incluso llegó a aprobar el acceso a la Corte.  Sin embargo, el juicio, caro y costoso, levantó ampollas y sirvió para poner el foco en un problema real y muy extendido: el abuso de poder sobre las mujeres.

Cursiva

Otra palabra muy común y directamente emparentadas con currículum es cursiva. Se suele emplear el sintagma “letra cursiva”, y el sentido literal de esta expresión hace mención a que es un tipo de letra que se escribe a toda velocidad, esto es, corriendo, de currere.

Corcel

Menos fácil aun de deducir es la relación entre la palabra corcel y currículum. Y es que esta nos llegó ya un poco modificada a través de la lengua francesa. En el antiguo francés se llamaba “corsier” al caballo, pero también a la acción de correr efectuada por el caballo, porque lo que había hecho la lengua francesa, romance a fin de cuentas, era usar el viejo verbo currere y convertirlo en la voz corsier. De ahí, a partir del siglo XII, pasa al castellano, transformada, poco a poco, en corcel.

Sucursal

A ver qué os parece esta otra: sucursal. ¿Alguien habría adivinado que esa palabra, tan aburrida, ligada a las entidades bancarias, los pagarés y las hipotecas, pudiera ser parienta de un corcel, de un concurso y de un currículum? Pues sí. En realidad se trata de una palabra compuesta por el prefijo sub (debajo) y el verbo currere, que dieron la voz latina succurrere.

En un origen, pues, la palabra sucursal venía a significar el lugar al que uno va a buscar ayuda. Y, esta ya es de cajón, de succurrere, tomamos en español la voz socorrer, que es como si dijéramos, sacar a alguien de debajo de un apuro. No hay que extrañarse de que ese sub se haya convertido en so. Es muy común en la lengua española, así sofoco o soterrar. Pero no nos salgamos del tema. No perdamos de vista la palabra que aquí nos interesa: currículum vitae.

Por seguir con la lista, aunque sin entrar en fatigosas definiciones y solo para que el lector comprenda lo generoso que fue el verbo currere con la lengua castellana, apuntamos esta lista de palabras derivadas todas de ese verbo: acorrer, corriente, correduría, corredizo, corredero, acorrer, recorrer, concurrir, escurrir, discurrir, incurrir, recurrir y transcurrir.

Admitamos que el viejo verbo latino se tuvo bien ganado el carnet de familia numerosa.

¿Cómo se hace un CV?

Si se quiere hacer un currículum vitae será, normalmente, porque se pretende encontrar un trabajo. Por ende, la redacción debe ser formal, pero no por ello enrevesada.

El objetivo principal es despertar el interés del encargado de recursos humanos. Este profesional (en el caso de las grandes empresas) se dedican a seleccionar CV y ven cientos a lo largo del mes. Por eso, un CV tiene que llamar su atención, pero tampoco debe ser una pintura picassiana. Es una tarea difícil, pero con un buen trabajo se conseguirán los resultados esperados.

Aunque hay muchos tipos, todos comparten los mismos elementos a rellenar por parte del interesado.

  • Perfil: los datos indispensables. Nombre, apellidos, edad, correo electrónico, ciudad de residencia, número de teléfono y redes sociales (si se desea). Aunque hay datos que no se consideran obligatorios como tal, si que en algunos casos es recomendable añadirlos.

Por ejemplo, ¿es la edad obligatoria? Dependiendo del tipo de trabajo y del puesto que se solicita, será un dato indispensable o no. Si crees que eres demasiado joven, quizá puedes obviarlo, pero ten en cuenta que en la entrevista sí lo preguntarán.

  • Experiencia profesional: puede ser expuesta de manera cronológica o de manera funcional (el puesto que tenga más prestigio o más relación con el puesto al que se está candidatando).
  • Formación académica: escrita de la más reciente a lo más antiguo. Si se tiene formación universitaria, no es necesario escribir la educación secundaria o el bachillerato, ya que se dan por sabido. A no ser, que se trate de una educación especial o bilingüe, por ejemplo.
  • Idiomas: especificar si se tienen títulos y de dónde. Si no se tienen, se escribirá si el nivel hablado y escrito es bajo, medio o alto.
  • Habilidades: en este apartado se narran los conocimientos extras (si se maneja el Paquete Office, o algún otro programa informático) o si se posee algún curso, seminario o taller.
  • Otros: hay un apartado del tipo cajón desastre. En este, se incluirían los instrumentos musicales, los deportes, actividades extraescolares (teatro, canto, baile…). Todo esto quizás marque la diferencia entre todos los que se presenten a un mismo puesto (ya sea porque el seleccionador simpatice con esa actividad, o porque para ese trabajo se necesiten algunas habilidades concretas)

La importancia de un buen CV

Es importante hacer un buen currículum vitae por varias razones. Es la puerta a tu posible futuro trabajo, es un expositor de tu potencial y es la manera más eficaz de entrarle por los ojos al encargado de contratar personal.

¿Cómo puedes conseguir un CV atractivo?

Claridad

  • Sé claro y conciso. No seas disperso. Selecciona los trabajos relacionados con el trabajo a que aspiras, y los que creas que tienen algo que ver con las funciones y valores que esperan de ti. Es decir, no metas paja sólo para decorar tu experiencia o para conseguir más páginas. Lo importante es que las experiencias estén ordenadas por orden de relevancia y duración.
  • Si se tiene experiencia, añade las prácticas o los voluntariados hechos. Pero no mientas. Resalta la titulación y otros cursos.
  • Utiliza oraciones breves pero contundentes. No escribas frases muy largas. Tampoco tiene que ser una carta, sino algo mucho más esquemático y visual.
  • No utilices el pronombre “yo”. Se sobreentiende que es un CV personal.
  • Sé formal.
  • Evita las faltas ortográficas. Sírvete del corrector de Word, o utiliza un diccionario ante una duda.

Tamaño ideal.

Con relación a lo anterior, no debe de ser demasiado largo, y preferiblemente tampoco demasiado corto. Preferiblemente debe de tener una página. ¿Por qué? Es mucho más visual y cómodo. Entra directamente por los ojos. Aunque dos páginas no serían un inconveniente, pero no más de dos.

Estética.

Este punto depende principalmente del tipo de trabajo para el que estás aplicando. No será lo mismo un CV para ser diseñador gráfico que un CV para ser abogado o para ser camarero. Hay que tener en cuenta el puesto al que se aspira. Pero la estética en todos los casos es importante.

  • No escribir con tipografías extrañas, ni de colores. Lo mejor es utilizar una tipografía universal: helvética o arial. Esto le dará un toque más profesional.
  • El tamaño de la letra no debe superar los 13 puntos.
  • Utiliza negritas para destacar los puntos más importantes: los títulos o los encabezados. Pero no abuses de ellas.
  • No añadas una portada.
  • Respeta los márgenes y no lo imprimas a doble cara.

Las 5 dudas más frecuentes

  1. ¿Pongo foto o no?

En principio, depende del país en el que residas. En España, lo normal es añadir una fotografía tamaño carnet en el CV. Hay otros países en los que no será necesario, e incluso en los que no está bien visto.

  1. ¿Qué pasa si pongo que sé un idioma que no sé?

Como ya hemos dicho antes, jamás mientas en el CV. Lo normal, y lo que hemos hecho todos, es agrandar algunos conocimientos y experiencias. Pero, no incluyas un idioma que no sabes o no aumentes tu nivel. En las entrevistas de trabajo, si el idioma es importante, te harán pruebas orales o escritas, y -si has mentido- se darán cuenta.

  1. ¿Debo llevar el CV impreso para una entrevista de trabajo?

Normalmente lo imprimen los jefes de recursos humanos, pero no está demás que sí lo lleves impreso.

  1. ¿Son obligatorias las cartas de presentación o de motivación?

No son obligatorias, pero sí recomendables. Es mejor que, al enviar tu CV, escribas en el cuerpo de correo una pequeña carta en la que expliques, de manera más personal y menos resumida, lo que te hace querer trabajar para ellos y por qué deberían, al menos, darte una oportunidad y hacerte una entrevista de trabajo.

  1. ¿Qué hago si no tengo experiencia?

Si careces de experiencia o tienes muy poca, la estrategia a seguir se basa en la carta de motivación o cover letter. En ella, se personaliza la información esquemática del currículo. Además, se puede y debe añadir la motivación de conseguir el trabajo, insistiendo en que se es bueno para ello y que, aunque se tenga poca experiencia, posees otras muchas cualidades que te hacen el mejor de la candidatura.

No pierdas la esperanza si tu experiencia es poca o nula. Todos empiezan así. Por eso, esfuérzate al máximo en esta carta, que será tu mejor baza.

 

Cosas que debes hacer al confeccionar tu currículum

  • Busca un buen encabezamiento. Nada de “currículum vitae”. Demasiado evidente y, por lo demás, innecesario. Como dirían Faemino y Cansado: échale unas papas fritas, decóralo con esmero. No olvides que estás buscándote la vida, así que, de alguna forma, te va la vida.
  • Personaliza. No uses el mismo CV para todas las ofertas de empleo.
  • No agobies. Sé breve. No le cuentes tu vida, solo muestra lo que importa.
  • Nada de pedanterías. Utiliza un lenguaje asequible. Huye como de la peste de neologismos y otras chucherías del lenguaje.
  • No te vayas por las ramas. Si lo presentas tu CV para un puesto de farmacéutico no les cuentes tus aficiones literarias o deportivas. Eso lo dejas para el bar.
  • No te pongas estupendo. La creatividad está muy bien, pero intenta no pasarte, sobre todo a la hora de elegir letras, colores, imágenes. Mira que la creatividad no se convierta en fatuidad.
  • Sé coherente. Cuidado con las fechas. No vayas a poner que te sacaste antes el doctorado que el graduado escolar.
  • No escondas tus logros. La modestia está muy bien, pero no para el CV. Ojo, tampoco te pases de arrogante.
  • No mientas. Ya lo he dicho más arriba, pero este punto es tan importante que no está mal repetirlo.
  • No seas obtuso. Claridad a la hora de explicar tus objetivos. Eso te allanará mucho terreno.
  • Ortografía. Ay, cuántos CV han ido directos a la papelera por confundir un hay con un ay.
  • Por último, mira que tu dirección de correo esté correctamente escrita y no está mal que sea sencilla y que suene profesional. Así que si el tuyo es patachula@gmail.com ve pensando en buscarte algo menos memorable.

 

¿Cuáles son capacidades o competencias más exitosas por las empresas?

Sí, ya sé lo que estás pensando: cada empresa es distinta y sus anhelos y deseos son diferentes. Incluso podrías decirme que tú no vas a cambiar tu personalidad para ajustarte a los deseos de una empresa. Ok. Menudo eres tú. Vale, pero vamos a relajarnos.

Existen una serie de habilidades que, según todos los pronósticos, serán las más valoradas en los currículos del futuro. Las llamadas competencias o habilidades blandas, entre las cuales las más importantes son la capacidad de negociación, la creatividad, la asertividad en el trabajo o la inteligencia emocional. Pero te propongo que leas cuáles son esta pequeña lista de competencias y que ya tú decidas cual incluyes o no en tu currículum.

  • Decisión. Saber tomar decisiones y asumir responsabilidades.
  • Trabajar sin descanso hasta lograr los resultados que se buscan
  • Flexibilidad. Capacidad para negociar.
  • Adaptación. Relacionada con la anterior, pero enfocada en la adaptación a los cambios externos.
  • Trabajar en equipo.
  • Empatía. Saber ponerse en la piel del otro. Cuidadito con el ego.
  • Fluidez verbal y escrita. Capacidad de comunicación
  • Pasión. Entusiasmarse con el proyecto.
  • Experiencia y conocimiento en el asunto o tema del que te ocupes.
  • La capacidad de liderazgo no solo consiste en ordeno y mando como algunos creen sino en la capacidad de contagiar a los demás tu entusiasmo y tu pasión por el proyecto.
  • Por último y como colofón de todo lo anterior: pensamiento estratégico.

 ¿Qué plantilla elegir?

Ahí entra le gusto de cada cual, por supuesto. Pero, para aquellos que tenga dudas, decirles que existe en la Red una página web que dispone de un amplísimo muestrario de plantillas con las que confeccionar un currículum vitae. Las hay para todos los gustos. Se trata de la página plantillascurriculum.gratis. Como veis, ha elegido un nombre directo, claro y fácil de recordar. Sin complicarse mucho la vida.

¿Qué tipo de currículum vitae estás buscando?

En realidad, la pregunta sería, ¿a qué te dedicas y a quién va destinado tu currículum? Una vez contestada estas cuestiones, la cosa queda más o menos clara. Solo es cuestión de decidirte entre una diversa gama de tipos de currículos, – según tus necesidades y pretensiones, claro – de los que te ofrecemos aquí una muestra:

Currículum tipo Cronológico: aquel en el que has de plasmar tu experiencia profesional ordenada por fechas. Recuerda que en primer lugar ha de ir el último lugar en el que estuviste trabajando. Es el recomendado para aquellos solicitantes con poca experiencia laboral.

Currículum tipo Cronológico Inverso: una variante del anterior. Como indica su nombre, la técnica que usa es justo la inversa del cronológico a secas, es decir, va primero la experiencia profesional más reciente.

Currículum tipo Cronológico funcional: la experiencia laboral se clasifica respecto al puesto y cargo ocupado en cada caso. Utilízalo si has desempeñado 2 o más cargos pero en distintas empresas.

Currículum tipo Mixto: combinación del currículum funcional y el cronológico. Es el que más se recomienda y uno de los más utilizados, ya que es más ordenado y simple a la vista.

Currículum tipo Creativo: uno de los más utilizados últimamente, sobre todo en el ámbito de la edición, diseño, etc. Tiene su lógica, ¿no te parece? Si vas a pedir trabajo a una empresa de creación, un currículum original y vistoso es una buena carta de presentación.

¿Cómo será el currículum del futuro?

Según el analista Michael Page, especializado en la previsión de tendencias, el currículum del futuro tendrá las siguientes características:

  • Un asistente personal que gestionará tus conexiones y datos personales y se interconectará tanto con personas como con IA y «chatbots» de selección.
  • Opción de anonimizar el espacio de CV pulsando un botón. Puede restringirse el acceso a determinados datos.
  • Punto central de intercambio que contiene documentos entre los que se incluyen los resultados de sus estudios, lo que podría ser útil para una comprobación inmediata de su formación educativa (y de la posesión de competencias «líquidas»)
  • En la nube y protegido mediante blockchain, ofrecerá un testimonio inalterable de las experiencias recabadas en el pasado.
  • Concebido para que puedan analizarlo sistemas de IA para evaluar la idoneidad del perfil para un puesto de trabajo.
  • En contraste con el sentimiento público actual acerca de reglamentos de privacidad como el GDPR y de las filtraciones de datos, cabe esperar que, hacia 2030, la información privada se encuentre en la nube en el futuro, protegida por Blockchain de propiedad privadada pero accesible para su análisis por parte de una IA.

¿Adiós al Currículum Vitae?

Después de todo lo dicho acerca del currículum o currículo, quiero acabar con unas palabras muy, pero que muy recientes, extraídas del World Economic Forum en las que se asegura que en el futuro “importarán más las habilidades de un empleado que los puestos que haya tenido. Las cartas de presentación y los términos en inglés desaparecerán. Los candidatos que presentes los CV realizados en Word serán descartados sin piedad, y peor aún les irá a los que envíen CV con una extensión de más de una página”.

En fin, como diría Dylan, si los tiempos están cambiando, por qué no ha de cambiar también el currículum. O currículo.

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