Los cuidados prenatales abarcan todas las atenciones durante el embarazo, que incluye las consultas con su obstetra, las pruebas prenatales y atender las recomendaciones propias de esta etapa.

cuidados prenatales

Estos cuidados prenatales son imprescindible para mantener sanos al bebé y a la madre, además de permitir al médico tratante descubrir de manera temprana los problemas de salud.

Permitiendo al especialista aplicar el tratamiento más adecuado y efectivo, o simplemente prevenir aquello que podría afectar la salud de la gestante.

El tratamiento temprano puede sanar y prevenir muchos problemas de salud, por lo tanto, jamás se debe poner en duda la necesidad y la importancia de los cuidados prenatales.

Cualquier mujer que desee dar a luz a un niño debe cuidar tanto su salud como la de su hijo, por lo tanto, debe tener en cuenta los cuidados prenatales.

La atención prenatal es importante para que el embarazo llegue a feliz término, por lo tanto cualquier futura madre debe buscar el consejo del médico de su confianza, especialista en obstetricia.

Si desea conocer todo sobre los cuidados prenatales, le invitamos a leer este artículo.

cuidados prenatales

¿Qué son los cuidados prenatales?

La atención y los cuidados prenatales consisten en una serie de acciones orientadas al cuidado de la madre y el feto previo al nacimiento.

Es decir, los cuidados prenatales son precauciones y medidas que intentan llevar a la mujer embarazada a mantener un estilo de vida saludable durante esa etapa.

Esto incluye tomar ciertas decisiones positivas para ella, tales como cumplir con sus consultas medicas regulares, tomando muy en serio su salud.

Además de adoptar ciertos cambios en su rutina y forma de vida con mucha responsabilidad, por ejemplo dejar de fumar, beber, comer sano y balanceado.

Establecer también una rutina de actividades físicas, tomar las multi-vitaminas o vitaminas prenatales como las indica su médico, entre otras cosas.

Es muy probable que su parto sea óptimo, si se enfoca en mantener un embarazo saludable, poniendo en practica todos los cuidados prenatales indicados por el médico.

Estos cuidados y recomendaciones se puntualizan y concretan en las consultas o visitas programadas, entre el equipo médico y la paciente.

Tienen como objetivo fundamental que el desarrollo y evolución del embarazo sea pacifico, saludable y optimo.

Permitiendo a la madre obtener la preparación apropiada para el momento del parto y la crianza del bebe que recién nace.

Programa de atención prenatal

El programa de control prenatal son actividades medicas y/o sanitarias que se llevan a cabo en unidades medicas, dispuestas para las mujeres en etapa de gestación y que intentan mantener el mejor control posible del embarazo.

La finalidad de estos programas de atención prenatal es reducir los riesgos de este proceso fisiológico, manteniendo controles y supervisión que detecten o descarten cualquier afección o enfermedad durante el embarazo.

La salud óptima de una mujer antes del embarazo puede prevenir enfermedades graves, sin embargo, es muy frecuente que algunas mujeres embarazadas puedan tener complicaciones.

Las complicaciones mas frecuentes en la etapa de gestación incluyen diabetes gestacional, preeclampsia  o eclampsia, etc.

Pero no tema, incluso estas afecciones pueden controlarse cuando recibe atención medica con regularidad y toma con mucha seriedad los cuidados prenatales indicados.

cuidados prenatales

Durante las visitas o consultas prenatales, el médico tratante calculará el período aproximado del nacimiento del bebé y recomendará a la futura madre las vacunas, medicamentos, suplementos y la dieta que debe tomar y seguir.

El médico también realizará una serie de pruebas y análisis prenatales, con la intención de garantizar que el feto se desarrolle de manera saludable. Estas investigaciones pueden incluir:

Amniocentesis, para detectar posibles defectos congénitos en el feto.

-Extracción o biopsia de vellosidades coriónicas, permite verificar igualmente algunos defectos congénitos.

-Análisis de los niveles de glucosa en la sangre.

-Detección de portadores de fibrosis quística.

Un programa de atención prenatal típico incluye citas regulares y análisis prenatales de acuerdo al trimestre:

Primer trimestre: por lo general, la primera consulta con el ginecólogo se realizará tan pronto le entreguen la prueba de embarazo positiva.

Recuerde que desde ese momento debe recibir la atención y los cuidados prenatales típicos, que implica una visita al médico cada cuatro semanas.

Sin embargo, hay médicos que programan las citas de sus pacientes cada mes y medio o dos, dependiendo de la condición de la mujer.

En algunos casos esto puede causar un estado de ansiedad y preocupación por parte de la futura madre.

Si este es su caso, debe comunicar estos temores al médico y solicitar visitas más frecuentes, el brindará la información necesaria para aclarar sus vidas.

Recuerde que usted puede cambiar al médico que está siguiendo su embarazo, si no se siente satisfecha con su atención, pero es importante escoger cuanto antes el profesional de la salud que hará el seguimiento de su embarazo.

La mujer embarazada debe pautar consultas adicionales urgentes con el obstetra si tiene problemas de salud, como la presencia de sangrado o contracción.

Cuando se presenta este caso, las visitas al médico pueden variar de diario a semanal, según las necesidades de la paciente.

Segundo trimestre: entre las 13 y 26 semanas, las visitas prenatales se realizarán cada cuatro semanas, con excepción de aquellas pacientes con problemas de salud. Las pruebas y análisis comunes que recomendará el médico en el segundo trimestre incluyen:

Tercer trimestre, que inicia después de las semanas 27 o 28, la gestante debe visitar el consultorio del obstetra cada dos semanas e incluso semanalmente dependiendo de las condiciones de la misma.

Alrededor de la semana 36, la programación se realizará semanalmente, hasta que nazca el bebé.

Esto si la futura madre no sufre alguna complicación que requiera de cuidados prenatales especiales, lo que implica que debe consultar al obstetra con mayor frecuencia.

¿Por qué se requiere de cuidados prenatales?

La atención o cuidados prenatales, es decir antes del nacimiento del bebé, ayuda a mantener una salud óptima tanto para la madre como para el bebé.

Los infantes nacidos de madres que no recibieron cuidados prenatales propiados tienen tres veces más probabilidades de tener un peso deficiente y otros tipos de complicaciones al nacer, e incluso interrumpir la vida de la paciente.

El médico puede detectar cualquier problema de salud, en algunos casos desde la fase inicial, si la paciente en etapa de gestación acude con regularidad a la consulta, tratándola de manera oportuna.

Los cuidados prenatales o atención prenatal, también permite a la madre recibir la información e instrucciones necesarias para darle a su hijo un comienzo saludable en la vida.

¿Cuales son los cuidados prenatales?

Para tener un estado de salud óptimo, la futura madre debe implementar ciertas medidas que garanticen el mismo, a esto se le conoce como cuidados prenatales.

¿Pero cuáles son los cuidados prenatales que necesita una futura madre?

Ciertamente son varios los aspectos a los que una mujer embarazada debe prestar atención. Entre los cuidados prenatales se incluyen:

Consulta con el obstetra

Asistir a sus consultas prenatales de manera temprana y constante, es uno de los cuidados prenatales mas importantes.

Ser constante en sus consultas le permitirá al obstetra hacer un seguimiento de su embarazo y  detectar rápidamente cualquier un problema de salud.

¿Con qué frecuencia visitas  al médico durante el embarazo?

El médico indicará a cada paciente, dependiendo de su estado de salud, cuándo debe regresar a la consulta.

La mayoría de los expertos sugieren que las mujeres embarazadas consulten al médico de la siguiente manera:

– Una vez al mes, entre las semanas 4 y 28.

– Dos veces al mes, entre las semanas 28 y 36.

– Una vez a la semana, a partir de la semana 36 del embarazo.

-Después de la semana 36 o si el embarazo tiene inconvenientes, la paciente probablemente visitará el medico con más frecuencia.

Su obstetra establecerá el calendario de visitas o consultas como el indicado anteriormente, con excepción de algunos casos,que probablemente los consultará con mayor frecuencia. Estas excepciones son:

  • Pacientes mayores de treinta y cinco años
  • Embarazos considerados de alto riesgo como consecuencia de afecciones y problemas de salud, tales como la diabetes, hipertensión, entre otras, el médico

De igual manera ocurre con cualquier paciente cuando se acerca la fecha del parto, las consultas con el médico o partera serán mucho más seguidas.

¿Qué sucede durante la consulta prenatal?

Durante la consulta prenatal, el médico especialista realizará algunas preguntas a la paciente, generalmente sobre:

-Su historial médico, esto incluye enfermedades y trastornos, procedimientos quirúrgicos y embarazos previos.

-El historial médico de la familia, incluyendo afecciones y enfermedades, embarazos, entre otras cosas.

Posteriormente el especialista realizará un examen físico completo, esto incluye:

  • Un examen pélvico
  • Una prueba de Papanicolaou o citología vaginal.
  • Se indicarán análisis de sangre y orina.

El médico tomará nota de los valores de la altura y el peso de la mujer embarazada y medirá su presión arterial.

En base a los datos obtenidos el obstetra podrá proporcionar a la mujer embarazada información sobre la fecha aproximada del nacimiento del niño.

En la primera consulta, la paciente puede pedirle al especialista respuestas a varias preguntas y discutir cualquier duda o problema relacionado con el embarazo.

Además de solicitar la información que considere necesaria sobre todos los cuidados prenatales que debe tomar en cuenta y que son necesarios para mantener la salud de ella y su hijo durante el embarazo.

Las siguientes visitas al obstetra puede que sean más cortas, sin embargo el médico siempre se asegurará de que el estado general de la madre sea bueno y que el bebé se desarrolle de acuerdo con la edad gestacional.

La mayoría de las visitas prenatales incluirán:

– Control de su presión arterial

– Medir la cantidad de kilogramos, para hacer un seguimiento de su peso.

– Medir la circunferencia abdominal de la madre

– Verificar y medir los latidos del corazón del bebé.

Durante el embarazo se realizarán algunas pruebas de rutina, tales como los análisis de sangre para descubrir una posible anemia, el grupo sanguíneo, VIH y otros factores.

Dependiendo de la edad de la paciente, sus historia clínica y antecedentes personales, familiares y étnicos o debido a los resultados de pruebas de rutina, el médico puede recomendar investigaciones adicionales y sugerir algunos cuidados prenatales necesarios.  .

Pruebas y análisis durante el embarazo.

Hay muchas investigaciones, análisis y procedimientos que pueden ser indicados a una futura madre antes o durante el embarazo.

El embarazo es el período en que el feto se desarrolla dentro del útero y termina con el nacimiento del bebé, generalmente implica llevar a cabo una variedad de pruebas de laboratorio.

Así como otros análisis, que proporcionarán información útil sobre la salud de la madre y el niño.

Algunas de estas pruebas y análisis se realizan solo en ciertos momentos durante la etapa de gestación.

Otros por el contrario se ordenan de acuerdo con la condición de la madre o el momento de la evolución del bebé, la edad de la paciente, su estilo de vida o el historial médico, de la mujer embarazada como del padre del bebé.

El objetivo principal o finalidad de estas pruebas prenatales, es diagnosticar trastornos y problemas que podrían afectar o están afectando la salud de la madre y el niño.

También son necesarias para identificar y resolver cualquier complicación que pueda ocurrir, y evaluar el riesgo de que un niño tenga una anomalía cromosómica o genética.

Estas pruebas requieren solo una pequeña muestra de sangre, orina o células cervicales, lo cual generalmente es fácil de obtener.

Entre los análisis de sangre que se realizan antes del embarazo o en el primer trimestre del mismo, encontramos:

Prueba de glucosa

La prueba de la glucosa se realiza a las doce semanas de embarazo en las pacientes que tienen predisposición o alto riesgo de desarrollar la diabetes gestacional, por ejemplo:

  • Dieron a luz un niño con un peso mayor a 4,1 kilogramos.
  • Existen antecedentes de diabetes, es decir entre sus familiares hay diabéticos.
  • Presentan obesidad.

Cuando no existen estos factores de riesgo, el examen de glucosa se realiza entre las semanas veinticuatro y veintiocho de embarazo.

Grupo sanguíneo

Entre las primeras pruebas que debe realizarse una mujer embarazada, está el análisis de sangre que permite determinar su grupo sanguíneo.

Esta prueba de sangre analiza tanto el grupo sanguíneo como el factor Rh de la paciente. El factor Rh, es una proteína asociada a los glóbulos rojos, presente en la mayoría de las personas.

Sin embargo, no todas las personas poseemos esta proteína y eso nos divide en:

  • Rh positivas o personas que poseen la proteína en sus glóbulos rojos.
  • Rh negativas o individuos que no son portadores de la proteína.

El factor Rh es determinante en la salud del bebé que está por nacer, por lo que es necesario saber esta información desde el inicio del embarazo.

Hemograma completo

Este análisis de sangre permite verificar y evaluar el estado de salud de la paciente en general, además de detectar diversas patologías, como la anemia, infecciones, leucemia, etc.

La prueba permite medir los niveles de varios factores que componen la sangre, tales como:

– Hematocrito, la proporción o volumen de glóbulos rojos comparada con la parte liquida, llamada plasma de nuestra sangre.

Cuando los valores son muy bajos puede ser ocasionado por desnutrición, anemia, deficiencias de hierro, folato, vitaminas B12 y B6, exceso de agua en el organismo, etc.

– Valores plaquetarios: medir la presencia de plaquetas, necesarias para la coagulación de la sangre, en el caso de algún sangrado o hemorragia durante el parto.

– Nivel de hemoglobina: esta proteína presente en la sangre es esencial para el transporte de oxígeno en el organismo. Se debe verificar al comienzo del embarazo, luego entre las semanas 28 y 36, para detectar de manera oportuna y temprana una eventual anemia.

– Glóbulos blancos imprescindible para la defensa del organismo, pues intervienen en el control y erradicación de las infecciones.

– Glóbulos rojos encargados de repartir oxígeno a todos los órganos y tejidos del cuerpo.

Pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Estos exámenes permiten determinar la presencia de enfermedades de transmisión sexual, tales como sífilis, gonorrea, clamidia, hepatitis B y C y VIH / SIDA.

Es muy importante y necesario determinar si el paciente tiene alguna de estas infecciones, para tomar las medidas y tratamientos correspondientes, que puedan reducir el riesgo de ser adquiridas por el feto.

Análisis del estreptococo del grupo B

Esta infección se debe detectar semanas previas al nacimiento, pues su presencia puede afectar tanto el útero como el tracto urinario de la paciente y transmitirse al bebé en el momento del parto.

La prueba consiste en analizar los fluidos de la vagina y el recto para determinar la existencia del estreptococo, ya que se puede ser portador sin tener algún tipo de síntoma.

Se realiza a todas la embarazadas entre la semana 35 y 37.

Pruebas para la detección de varicela

Este examen se realiza con la intención de diagnosticar la varicela o herpes zóster.

Verificando un episodio de la enfermedad actual, reciente o pasado, esto con la intención de saber si se tiene inmunidad frente al virus varicela zóster (VVZ).

Pruebas para determinar la presencia de anticuerpos IgG para toxoplasma, rubéola y citomegalovirus

Un análisis de inmunoglobulina se realiza para medir el nivel de otras inmunoglobulinas IgA, la IgG e IgM, o anticuerpos, en la sangre.

Si se encuentran presentes en la sangre de la paciente, no tiene mayor relevancia patológica, sin embargo, esto significa que la mujer está a salvo de desarrollar infecciones muy similares.

Pruebas para la detección de mycoplasma, ureaplasma y listeria. 

Se realiza con la intención de encontrar alguna infección activa o reciente, causada por un tipo de bacteria conocido como micoplasma.

Generalmente se indica cuando la paciente presenta síntomas respiratorios o de otro tipo que se asocien a la presencia de la bacteria.

Prueba de doble

Se debe realizar entre la semana 6 y la 13 de embarazo y está diseñado para medir el riesgo de que el feto presente o desarrolle algunas enfermedades congénitas y trastornos genéticos tales como el síndrome de Down y la trisomía 18.

Posteriormente entre las semanas quince y veinte del embarazo, le indicarán una prueba triple.

Este análisis consiste en extraer la sangre de la futura madre y analizarla para precisar si existe riesgo de que el feto puede presentar enfermedades genéticas, sin embargo, ninguna es cien por ciento confiable, por lo que se pueden indicar otros estudios.

Prueba de Papanicolaou

Conocida también como citología, esta prueba consiste en extraer células del cuello uterino para detectar inflamación o enfermedades de transmisión sexual, así como los cambios que se consideran precancerosos, que pueden estar presentes en el cuello uterino.

También se puede realizar una investigación similar con el análisis de las secreciones vaginales.

Estas son necesarias e importantes para descubrir, si la madre tiene infecciones bacterianas que pueden desencadenar un aborto espontáneo.

Exámenes de orina

Las pruebas de orina se realizan con la intención de detectar altos niveles de glucosa y proteínas en la orina.

Cuando los resultados arrojan niveles elevados de proteína en la orina, existe una alta probabilidad de que la gestante desarrolle preeclampsia, lo que suele afectar la función de la placenta.

En este caso, el desarrollo del feto se ve afectado y generalmente se producen problemas hepáticos y renales.

Si las concentraciones o  niveles de azúcar están por encima de los niveles normales, esto puede ser un síntoma de diabetes y deberá consultar a un médico especialista para una evaluación y tratamiento adicionales.

Las cantidades excesivas de glucosa en la sangre de la gestante  pueden influir negativamente en la salud del bebé nonato.

Amniocentesis

Este procedimiento se indica para detectar la existencia de anomalías en el feto, tales como:  síndrome de Down, fibrosis quística, síndrome del cromosoma X frágil o la espina bífida.

El examen se realiza entre las semanas 16 y 20 del embarazo y consiste en la recolección de unos 130 ml de líquido amniótico aproximadamente, empleando una aguja y bajo la guía de imágenes de ultrasonido.

Esta muestra de líquido se examina para detectar anormalidades físicas, pero también puede revelar el sexo del niño.

La amniocentesis es una prueba que se recomienda en especial para las mujeres que presentan alguna condición que hace sospechar que pueden dar a luz a un niño con defectos genéticos, por ejemplo:

  • Antecedentes familiares en los que hay enfermedades genéticas.
  • Son mayores de 35 años.

Ecografía

La ecografía es un examen que forma parte de la atención médica prenatal.  Al inicio del embarazo, el ultrasonido permite confirmar el latido del corazón del feto y el embarazo uterino.

Luego proporcionará imágenes e información del crecimiento fetal, la ubicación de la placenta, el cordón umbilical, la anatomía y el estado de salud del bebé.

Monitoreo Fetal

El monitoreo fetal  se lleva a cabo durante el embarazo y también durante el parto. El monitoreo implica controlar la frecuencia cardíaca y otras funciones vitales del feto.

Al rastrear la frecuencia cardíaca del bebé, el obstetra puede determinar si este recibe la cantidad de oxígeno necesaria.

Puede realizarse desde el exterior de su abdomen, conocido como monitoreo externo, aplicando un fetoscopio o un dispositivo Doppler.

También se puede realizar en el bebé, mientras está dentro del útero o monitoreo interno, empleando una pequeña almohadilla que se conoce como electrodo y que se coloca en la cabeza del infante.

Visite al nutricionista

Otro de los cuidados prenatales imprescindible para una futura madre es la nutrición apropiada. La consulta con un nutricionista durante el período de embarazo, aunque muchos lo consideren innecesario, es de suma importancia.

Este profesional de la salud realiza un cuidadoso monitoreo de la nutrición y en base a este ofrece un asesoramiento personalizado, que beneficia a la mujer embarazada en tan importante etapa.

Durante todo el embarazo, los consejos y la orientación del nutricionista ayudan a prevenir las complicaciones frecuentes que enfrentan las futuras madres.

Siendo experto en nutrición y los principios de la vida saludable, el nutricionista tiene un amplio conocimiento en anatomía, fisiología y bioquímica, por lo que su asesoramiento a las pacientes embarazadas es útil y en muchos casos imprescindible.

Se recomienda que las gestantes entre sus cuidados prenatales incluyen siempre la visita a este especialista, para que disfruten de los beneficios de un programa nutricional correcto desde el inicio del embarazo.

Este especialista proporcionará menús equilibrados, que para la mayoría de los pacientes es difícil de establecer por sí mismos y que para muchas mujeres embarazadas representa un motivo de preocupación.

Por otro lado, es la persona idónea para ofrecer información correcta.

Es muy frecuente los casos de mujeres embarazadas que a menudo están confundidas acerca de las opciones de alimentación saludable.

Es por eso que someterse a una evaluación personalizada, permite al nutricionista identificar la dieta adecuada y óptima para la madre y el bebé, de acuerdo con sus necesidades.

El especialista en nutrición elabora un régimen adaptado a las necesidades individuales de la paciente, razón por la que acudir a su consulta es idóneo para mujeres en etapa de gestación que deben prestar mucha atención a su dieta.

Un régimen alimenticio adecuado le evitará ciertas afecciones y deficiencias que pueden ser muy comunes en el embarazo, y en el caso de padecerlas ya, una nutrición adecuada permite tratar los trastornos frecuentes, tales como:

  • Anemia
  • Preeclampsia
  • Trastornos digestivos
  • Fatiga crónica
  • Estreñimiento
  • Cambios de humor extremos.

¿Qué esperar de la consulta?

Durante la primera visita al nutricionista, los pacientes reciben consejos generales y prácticos sobre los alimentos y bebidas que deben evitar y los que deben incluir en la dieta.

También se le proporciona información sobre las formas para aliviar o mejorar los síntomas tempranos que tanto perturban a muchas mujeres, como las náuseas matutinas, la fatiga y la irritabilidad.

Valiéndose de un cuestionario detallado sobre el historial del paciente y otros datos necesarios para la evaluación, el médico especialista en nutrición desarrolla un programa de alimentación completo, donde sugiere:

  • Menús apropiados para el paciente según sus necesidades.
  • Grupos de alimentos recomendados y sus cantidades.
  • Otras especificaciones que considere útiles y necesarias para la paciente.

Todo el programa nutricional se completará en el último trimestre del embarazo, cuando se establecen las indicaciones nutricionales para un parto exitoso y una preparación meticulosa y exhaustiva para el inicio de la lactancia materna.

Si la paciente lo desea, la colaboración del médico nutricionista puede continuar después del embarazo, ya que su asesoría y consejo resulta valioso para la nutrición óptima del recién nacido.

Estilo de vida

Un cambio en la rutina, para hacerla más saludable y apropiada a la nueva etapa que vive, es parte de la lista de los cuidados prenatales.

Las mujeres embarazadas deben adoptar comportamientos apropiados que contribuyan a su progreso y tranquilidad, esto con el fin de promover un parto sin complicaciones, así como tener un recién nacido sano.

La futura madre debe evitar acumular muchos kilogramos durante el embarazo y su estilo de vida debe adaptarse a esta nueva etapa, tomando muy en serio su salud.

El médico proporcionará información, sobre su rutina diaria y los hábitos que debe cambiar para garantizar su salud y la de su hijo.

La mujer embarazada evitará el consumo de tabaco, alcohol o drogas, lo que puede afectar al niño a largo plazo o incluso provocar su muerte.

Si usted es una persona que no puede renunciar a algunos vicios, debe pedir asesoría al médico para tomar medidas adecuadas.

Realizar ejercicios

Para las mujeres embarazadas mantenerse sana y sentirse bien debe ser lo primordial, por lo tanto necesitan hacer ejercicio regularmente.

Entre los cuidados prenatales tiene gran relevancia mantener una rutina de ejercicios.

No solo porque tienen efectos beneficiosos sobre el corazón, el sistema respiratorio y el tono muscular, sino que también ayudan a reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y prevenir el dolor en el área pélvica y la espalda baja.

La actividad física también ayuda a mantener un nivel adecuado de azúcar en la sangre, evita la diabetes gestacional y el sobrepeso. Además los ejercicios regulares le permiten prepararse para el parto y restaurar su figura después del mismo.

Si está sana y  bien, no experimentó problemas de salud antes del embarazo y tampoco los tiene durante el mismo o  el médico indica lo contrario, la mujer embarazada realizará semanalmente entre 30 minutos y 2 horas de actividad aeróbica moderada.

Alguno especialistas recomiendan hacer al menos cinco días a la semana 30 minutos de ejercicios moderados, dividiendo en dos series de 15 minutos diaria, para mayor comodidad.

Rutina que será establecida en acuerdo con el médico, quien indicará la intensidad y el tipo de ejercicios físicos apropiados para su condición.

Si tiene problemas médicos, dificultades relacionadas con el embarazo o está preocupada por su salud, debe consultar a su equipo médico antes de iniciar o continuar con los ejercicios.

Cuidados personales

Es muy importante la higiene diaria y el cuidado de su cuerpo. Por lo que se aconseja que tome una ducha diariamente, ya que es muy importante mantenerse limpia. Evitar los baños calientes y la sauna.

Para todas las futuras madres el cuidado de la piel es primordial. Aplique aceite o crema diariamente en la barriga y los senos para evitar las estrías.

Use ropa limpia, suelta y cómoda, preferiblemente de algodón. Es importante evitar la ropa ajustada de nylon. Use zapatos cómodos, que no excedan los 3 cm de alto

Cambie su ropa interior regularmente y utilice tallas acordes a su cuerpo, tal es el  caso de los sostenes que deben estar adaptados al tamaño de sus senos.

Ademas es muy importante que prepare los senos para amamantar, adoptando algunas medidas y cuidados especiales durante esta etapa. Esto tiene como finalidad  evitar las dolorosas grietas o fisuras en el pezón.

Descanso

El embarazo es un proceso sorprendente y complejo, lleno de cambios que afectan a todo el cuerpo.

La reestructuración hormonal, el aumento en el volumen sanguíneo y el peso corporal, la disposición antinatural de los órganos debido al desarrollo y crecimiento del feto, requieren de mucha energía de la futura madre.

Para compensar el gasto extraordinario de energía, es absolutamente necesario que una mujer embarazada mantenga un régimen de descanso y, sobre todo, que duerma lo suficiente.

Recuerde entonces, que es muy importante descansar lo suficiente y aprender a manejar y controlar el estrés. Se recomienda:

  • Más de ocho horas de sueño profundo.
  • Descansar por la tarde con una siesta corta.
  • Evite adoptar al acostarse una posición por tiempo muy prolongado o aquellas posiciones o posturas, que pueden causar dolor de espalda, dolor en las piernas, etc.
  • La posición del cuerpo no debe apretar el estómago y los vasos sanguíneos, por ningún motivo el cuerpo debe sentirse adormecido, entumecido o acalambrado  por la mañana.

Otros cuidados

Existen algunas recomendaciones importantes que pueden incluirse entre los cuidados prenatales, entre esta se cuentan:

-Si desea realizar algunos cursos prenatales, que suelen requerir la presencia tanto de la paciente como de su pareja, consulte a su médico y este puede sugerir algunos muy interesantes y apropiados.

-Contacte al obstetra antes de suspender cualquier tratamiento y no comience a usar nuevos medicamentos sin autorización.

Existen algunos medicamentos que no deben tomarse durante el embarazo, esto incluye algunos productos a base de hierbas, suplementos o fármacos sin receta.

– Evite exponerse a los rayos X. Sin embargo, existen casos donde la paciente requiere someterse a varias pruebas de diagnóstico, entonces su médico anunciará indicara las medidas de protección que se deben tomar.

-Vacunarse contra la gripe, esto podría prevenir la hospitalización.

-Tener presente los alimentos permitidos y prohibidos durante el embarazo.

-Mantenerse alejada de sustancias que pueden resultar tóxicas o nocivas para usted o el bebé.

Entre estas cuentan los excrementos de gatos, roedores y pájaros. es necesario utilizar guantes para asear las mascotas y las labores de jardinería.

Si no está segura de los efectos que puede tener la manipulación de algún producto en particular o le causa preocupación alguna sustancia común del lugar de trabajo u hogar, debe comunicarse con su médico antes de usarlas.

Suplementos de vitaminas y minerales

Las mujeres durante el embarazo consumen  instintivamente más alimentos, inclusive aquellos que nunca le gustaron.

Durante el embarazo una mujer necesita  30% más de yodo, vitaminas B6 y B12, zinc, el doble de ácido fólico y hierro y un 1.5 veces más calcio que el requerido normalmente.

Las vitaminas necesarias durante el embarazo:

  • Ácido Fólico

El ácido fólico conocido también como Vitamina B9, suele ser la más conocida para mujeres embarazadas.

Es un elemento muy importante responsable del proceso de muerte de las células viejas y la aparición de otras nuevas, además participa activamente en la formación de la placenta.

La falta de vitamina B9 durante esta etapa, puede causar daños en el tubo neural del feto, malformaciones congénitas del cerebro y la columna, provocar un aborto espontáneo, etc.

De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, para prevenir tales complicaciones, la mujer embarazada necesita 400 microgramos de ácido fólico diariamente.

Sin embargo, aún el ácido fólico es imprescindible en esta etapa, no debe excederse la cantidad, ya que existe el riesgo de una sobredosis.

  • Vitaminas del grupo B

Existen del grupo de vitaminas B, dos que son claves para el desarrollo del feto y la salud de la futura madre, además del ácido fólico, estas son las vitaminas B6 y B12.

Ambas vitaminas son necesarias, ya que intervienen en la mayoría de los procesos metabólicos que ocurren entre el cuerpo de la madre y el niño, además de la asimilación de los nutrientes, el desarrollo del sistema nervioso, cardiovascular, endocrino e inmune del niño.

La vitamina B12 permite la absorción total del ácido fólico y la vitamina B6 interviene en la síntesis de proteínas a partir de las cuales se producen las células del cuerpo del bebé, influyendo y afectando el crecimiento del cerebro y el desarrollo del sistema nervioso.

Cuando el organismo tiene alguna deficiencia de vitamina B6, la mujer embarazada presenta toxicosis, náuseas y vómitos, pérdida del apetito, trastornos del sueño, irritabilidad,etc.

  • Vitamina E

La vitamina E, tocoferol o alfa-tocoferol, actúa como antioxidante y participa en la restauración y protección de la piel y otros tejidos.

La falta de tocoferol causa fatiga y debilidad, dolor muscular en la madre, provocar complicaciones como la preeclampsia, afectar el tamaño del recién nacido, entre otras cosas.

La dosis diaria durante esta etapa no debe excederse de 10 miligramos por día, cantidad que no puede excederse para evitar una sobredosis.

También puede obtenerse de ciertos alimentos como los aceites vegetales, nueces, cereales y algunas hortalizas de hojas verdes.

  • Vitamina D3

Conocida como colecalciferol, se sintetiza bajo la influencia de la radiación ultravioleta, por lo que suele recomendarse que la mujer embarazada suela dar paseos al aire libre con frecuencia.

Es una sustancia importante para el organismo, entre otras cosas porque incrementa la biodisponibilidad del calcio y el fósforo.

La vitamina D3 no siempre se puede obtener de la dieta diaria, es por eso que durante el embarazo se prescriben suplementos que contengan las proporciones correctas de este elemento, sin el riesgo de que el paciente se exceda en su consumo.

  • Vitamina A

Es llamado también retinol o betacaroteno y suele intervenir o participar en el desarrollo general y la nutrición del bebé que aún no nace.

La deficiencia de esta vitamina puede afectar significativamente el peso del recién nacido, que será más bajo de lo normal y contribuir a la aparición de la anemia.

El consumo diario no de sobrepasar los 3300 UI de la sustancia, razón por la que es importante prestar atención a la presencia de esta vitamina en los suplementos y complejos de vitaminas y minerales que se ingieren diariamente.

Ciertos alimentos pueden contener Vitamina A:

  • De origen animal: hígado, aceites de hígado de pescado, huevos y productos lácteos.
  • Vegetales de color amarillo intenso, como la zanahoria.
  • Alimentos de hojas de color verde intenso, como espinacas y lechugas.
  • Frutas amarillas.

Los micronutrientes esenciales para las mujeres embarazadas:

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluyen la ingesta de los siguientes minerales, por ser de suma importancia para las mujeres embarazadas:

  • Yodo

El yodo interviene y contribuye en el desarrollo completo de las capacidades mentales y físicas del feto.

Este mineral es muy importante y necesario tanto para la madre como para el bebé, pues su deficiencia trae severas consecuencias en el desarrollo óptimo del embarazo. Algunas de estas son:

  1. Desarrollo deficiente y defectuoso del sistema nervioso central
  2. Mayor riesgo de aborto espontáneo
  3. Peso corporal deficiente del recién nacido
  4. Mortalidad infantil

  • Zinc

Los médicos y especialista indican que más del ochenta por ciento de las mujeres no obtienen la cantidad necesaria de zinc en su dieta diaria.

La deficiencia de zinc se asocia al nacimiento de un bebe inmaduro y bajo de peso, además de las malformaciones de algunos órganos y sistemas del organismo.

Es por eso que a las mujeres embarazadas se le prescribe muy a menudo suplementos y complejos de vitaminas y minerales que contengan zinc.

Importante entre otras cosas porque estimula la regeneración de la piel y el crecimiento del cabello de la gestante.

  • Hierro

La deficiencia de hierro en el organismo puede provocar el desarrollo de anemia, razón por la que una mujer debe recibir diariamente entre 12 y 18 mg de esta sustancia.

Sin embargo, es muy importante que una mujer embarazada vigile muy bien los complejos de vitaminas y minerales que toma, porque excederse en la dosis de hierro, puede causar estreñimiento y náuseas.

  • Calcio

Este elemento es necesario para la formación y el desarrollo de los huesos, los músculos, el corazón, el sistema nervioso y el sistema de coagulación del feto.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la dosis apropiada de calcio para mujeres embarazadas es de 1200 mg/día.

La falta de calcio repercute de forma negativa no solo en el feto, sino en la futura madre, ya sus dientes y huesos también pueden verse deteriorados.

Una ingesta adecuada de calcio disminuye el riesgo de padecer hipertensión, preeclampsia y un aborto espontaneo.

  • Luteína

Este compuesto químico es necesario para el desarrollo completo de los órganos de visión y el cerebro del bebe.

La mujer embarazada debe ingerir este compuesto durante toda la etapa de gestación, para evitar el deterioro de su visión y daños de la misma índole en el nonato.

La luteína debe ser un nutriente infaltable para las mujeres embarazadas mayores de 30 años y en periodo de lactancia, ya que sus niveles suelen agotarse en el organismo.

Por esta razón puede continuar tomando complejos vitamínicos que contienen luteína después del nacimiento del niño.

  • Rutósido

Conocida como rutina o vitamina P, es un elemento que tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios, además de ayudar a las células a combatir el ataque de los virus.

En la etapa de gestación es útil para la madre y el bebé, ya que interviene en el desarrollo de la corteza cerebral, inhibir las reacciones alérgicas, proteger los capilares sanguíneos y crea un efecto antiviral durante la formación de la placenta.

El rutósido o rutina es necesaria para prevenir enfermedades vasculares, sobre todo en la aparición de las venas varicosas y el edema de las extremidades inferiores, tan frecuente durante el embarazo.

La cantidad de rutina que puede ingerir diariamente es de aproximadamente 30 a 50 mg.

Alimentación durante el embarazo

La mujer embarazada debe consumir diversos alimentos saludables, tales como frutas, verduras, granos integrales, alimentos ricos en calcio y sobre todo bajos en grasas saturadas.

También debe beber muchos líquidos, especialmente agua. Evite bebidas carbonatadas, te negro o verde, café, etc.

Es importante que una futura madre intente obtener y asimilar a través de la alimentación todos los nutrientes que necesita diariamente, especialmente hierro, evitando la aparición de anemia ferropriva.

A través de una dieta diversificada y saludable, el feto recibirá los nutrientes necesarios para nacer y crecer sano.

Es importante que la paciente busque consejo médico, si tiene dudas sobre su dieta diaria y el uso de vitaminas prenatales o suplementos de hierro.

Pero la salud del niño depende de muchos factores, por lo tanto, para protegerlo es necesario tomar ciertas precauciones.

Enfermedades como la salmonelosis, toxoplasmosis, listeria y otras enfermedades pueden provenir del consumo de ciertos alimentos, por esta rozan ninguna precaución esta fuera de lugar.

La embarazada debe asegurarse de la higiene y correcta manipulación de los alimentos, antes de ingerirlos

Lave cuidadosamente las frutas y verduras crudas antes de comerlas, cocine las carnes adecuadamente, no consuma el pescado con alto contenido de mercurio, evite comer huevos crudos, etc.

Recuerde que los alimentos que consumirá de inmediato se almacenarán adecuadamente en el refrigerador, para evitar su descomposición.

Antojos y alimentación saludable durante el embarazo

El cuerpo femenino sufre cambios hormonales drásticos durante el embarazo, en algunos casos estos cambios desencadenan síntomas clásicos como antojos muy inusuales o de alimentos ricos en grasas.

Es muy frecuente que la embarazada no pueda resistirse y a menudo, consuma alimentos que nos son muy saludables.

Es importante y necesario que las mujeres embarazadas controlen su apetito por los dulces, los alimentos fritos y las grasas, esto con la intención de mantener un estado de salud óptimo, tanto de ella como el de su bebé.

Se recomienda que tenga a su disposición solo refrigerios saludables, con un contenido nutricional adecuado para esta etapa tan importante como es el embarazo.

Por lo que recomendamos unos sencillos pasos:

-Paso uno: asegúrese de obtener los nutrientes necesarios para usted y su bebé diariamente, preferiblemente de las comidas. Recuerde tomar las vitaminas prenatales indicadas por el médico para prevenir deficiencias nutricionales que puedan estimular el apetito.

-Paso dos: concéntrese en la ingesta de ácido fólico para ayudar a su hijo a crecer adecuadamente. Muchas vitaminas prenatales y cereales fortificados son ricos en ácido fólico.

-Paso tres: coma bocadillos saludables y comidas balanceadas, evitando las calorías vacías. Una dieta rica en frutas y verduras proporcionará nutrientes saludables sin demasiada grasa, sodio o azúcar añadido.

Opte por alternativas saludables:

Identifica los antojos, es decir ponga atención y note si desea alimentos salados, dulces o fritos.

Cree alternativas que sean simples y saludables para reemplazar los alimentos que anhela comer. Unos ejemplos muy precisos:

  • Si desea comer papas fritas, compre batatas que puedas poner en el horno en aceite de oliva y agrega sal sobre ellas, y luego hornea hasta que estén doradas.
  • Coma palitos de zanahoria, de apio España, etc.

Tenga a la mano algunos carbohidratos complejos, edulcorantes naturales y grasas saludables, tales como la mantequilla de maní, el aguacate, quesos vegetales.

Cuando se le antoje comer algo, elija un sustituto con la menor cantidad de calorías posibles y evite el aumento de peso innecesario.

Alimentos a evitar durante el embarazo

Las mujeres embarazadas deben cuidar mucho lo que comen, para ofrecer lo mejor a su hijo.

Es por eso que le ofrecemos una pequeña lista de algunos alimentos que debe evitar, ya que afectan su salud y la del bebé. En lo posible evite estos alimentos:

  • Pescados grandes, como el tiburón, atún rojo, caballa, pez espada, etc. Este tipo de peces puede concentrar grandes cantidades de mercurio, que, si se concentran en el organismo de la madre, puede llegar al feto y afectar el cerebro y el sistema nervioso.
  • Mariscos y pescados crudos o ahumados, para evitar la ingestión de bacterias o virus peligrosos. Cocine adecuadamente estos alimentos.
  • Carnes crudas, semi-crudas o sangre cocida durante esta etapa, esto con la intención de prevenir las infecciones por parásitos.
  • Huevos crudos, ya que pueden estar contaminados con salmonela.
  • Leche y sus productos derivados sin pasteurizar.
  • Jamón sin curar.
  • Embutidos.
  • Patés o foie.
  • Hígado.
  • Verduras y frutas sin lavar.
  • Brotes y germinados crudos.
  • Algas pardas (laminaria, kombu, macrocystis)
  • Sal comestible en grandes cantidades.
  • Café en exceso.

Consumo de alcohol durante el embarazo.

El consumo de alcohol durante el embarazo no esta recomendado, pues no está comprobado que exista cantidades de alcohol seguras para el feto.

Aunado a esto, los efectos del alcohol sobre el feto en las diferentes etapas del embarazo no están claros y definidos, por lo que se considera que no existe ningún periodo o etapa del embarazo donde sea seguro e inofensivo el consumo de bebidas alcohólicas.

Se considera que todos los tipos de alcohol, incluyendo el vino, la cerveza y los licores dulces tiene efectos dañinos o nocivos en la madre y el feto.

Cuando hay presencia de alcohol en la sangre de la gestante, este llega al feto a través del cordón umbilical, afectando su desarrollo y provocando deficiencias y discapacidades físicas e intelectuales  permanentes.

Ademas el consumo de alcohol de manera excesiva puede provocar un aborto espontáneo y  la muerte del feto.

Debido a tantas dudas e incertidumbres, las asociaciones médicas de obstetricia y ginecología indican que abstenerse de consumir de alcohol durante la etapa de gestación es la opción mas acertada y segura para la salud de ambos.

Recomendaciones para una alimentación segura

No solo basta con evitar algunos alimentos o tener preferencia por platos saludables.

Entre los cuidados prenatales la alimentación sana y segura ocupa un lugar primordial.

Es necesario tomar ciertas precauciones para tener una alimentación libre, en lo posible, de riesgos que afecten la salud de la futura madre y el bebé:

  • Es necesario lavar muy bien sus manos y utensilios de cocina antes y después de tocar cualquier alimento. Sobre todo, cuando se trata de carnes crudas.
  • Limpie todas las superficies de la cocina con agua y jabón cuando manipule carnes crudas y cuando tenga que preparar diferentes tipos de alimentos.
  • Es necesario lavar bien las frutas, verduras y hortalizas antes de prepararlas o consumirlas, muchas pueden contener restos de suciedad, pesticidas, bacterias o parásitos.
  • Mantenga la carne cruda en el refrigerador, se conservará adecuadamente y no entrara en contacto con otros alimentos, evitando la contaminación.
  • Cocinar los alimentos adecuadamente, no sirva las carnes semi-cocidas o crudas.
  • Los alimentos deben consumirse preferiblemente inmediatamente después de cocinarlos o guarde en el refrigerador.
  • No consumir alimentos que estén vencidos.

Prematuridad: cuidados prenatales

Toda mujer embarazada teme ante la posibilidad  de un parto prematuro, por lo que es muy importante conocer los factores de riesgo que pueden ser la causa de la prematuridad y tratar de reducirlos.

Los cuidados prenatales nunca son excesivos cuando se trata de mantener la salud de la futura madre y su hijo, por lo tanto tome en cuenta las recomendaciones de su médico.

¿Qué es un bebé prematuro?

Un niño es considerado prematuro cuando nace previo a los ocho meses y medio de embarazo o treinta y siete semanas. Sin embargo, existen diversos niveles de prematuridad:

Prematuridad promedio: el nacimiento se produce entre la semana  treinta y dos y la treinta y seis o entre los 7 a 8 meses de embarazo.

Muy prematuro: que nacen entre la 28 º y 32 º semana, que en meses sería entre los  seis meses y siete meses de embarazo.

Prematuro extremos: nacidos entre la semana veintidós y veintiocho, es decir antes de los seis meses de embarazo.

¿Cuál podría ser la causa del parto prematuro?

Hay diversas causas que pueden provocar un parto prematuro. En las primeras etapas, generalmente ocurre debido a inflamaciones y enfermedades infecciosas.

Cualquier inflamación o infección en la cavidad uterina afecta el tejido muscular y evita que se estire, algo necesario para dar espacio a un bebé que crece y se desarrolla.

Cuando el útero no puede estirarse por algún tipo de obstáculo, intenta deshacerse del feto y comienza el parto prematuro.

En paciente que han sufrido de abortos espontáneos, enfermedades ginecológicas complejas y patologías del cuello uterino, aumenta el riesgo de parto prematuro.

Un embarazo múltiple, durante el cual hay un estiramiento excesivo del útero, también puede terminar en un parto prematuro.

Además, se observó que el riesgo de parto prematuro es mayor en mujeres de familias disfuncionales, que trabajan demasiado y sufren de estrés constante.

También podemos contar entre las diversas razones que se asocian  a los partos prematuros, el tabaquismo, el consumo de alcohol y drogas.

Es importante tomar en cuenta si la paciente en el pasado, ya tuvo un parto prematuro, pues esto incrementa las probabilidades de una recurrencia de la situación, por lo que los cuidados prenatales deben extremarse.

Como puede ver, hay muchas razones que pueden aumentar el riesgo de un parto antes del tiempo reglamentario. Sin embargo, incluso si ha notado uno o más síntomas, esto no significa que ciertamente dará a luz antes de tiempo.

En la mayoría de los casos, como ya recordará, las mujeres logran llegar al final del embarazo, con los cuidados prenatales de acuerdo a su caso.

Además, si conoce todos sus problemas y afecciones, el equipo médico controlarán su condición y probablemente podrán prevenir una situación no deseada, llevando su embarazo a feliz término.

Cuidados prenatales para evitar un parto prematuro

La prevención del parto prematuro es posible si la paciente toma muy en cuenta los cuidados prenatales requeridos durante el embarazo:

  • En primer lugar una mujer embarazada necesita comer bien.
  • Descansar mucho
  • Someterse a un control prenatal por lo que debe  visitar regularmente a su medico.
  • Limitar o eliminar totalmente el contacto sexual
  • Abandonar los malos hábitos, por ejemplo fumar, consumir alcohol y drogas, comer alimentos perjudiciales, etc.
  • Aprender a manejar su estado psicoemocional, esto con el objetivo de no sucumbir a situaciones estresantes o evitarlas tanto como sea posible.

A medida que avanza su embarazo, es obvio que ocurrirán cambios en su cuerpo, es posible que aceptarlos le tome un poco de tiempo.

Es por eso que le recomendamos, que trate de tomarse un poco de tiempo cada día para concentrarse en su hijo, escuchar sus movimientos y tomar nota de cualquier sensación inusual,  en especial si le causan dolor, molestias o presión sobre los huesos pélvicos.

Es importante que se familiaricese con los signos y síntomas de un parto prematuro y, si de repente nota alguno de ellos, informe de inmediato a su médico.

Cuanto antes le diagnostiquen la posibilidad de un parto prematuro, mayor será la probabilidad de llevar a buen termino el embarazo y  que su bebé tenga problemas menores desde el nacimiento, pues se aplicaran los tratamientos y las medidas adecuadas para eso.

Medidas antes del embarazo

Cualquier mujer que quiera ser madre y este planificando quedar embarazada debe prestar especial atención a su salud.

Ciertamente los cuidados prenatales se orientan a tener el mejor embarazo posible, pero si la paciente iniciara su preparación antes de quedar embarazada, sería una gran ventaja.

Es importante que ella conozca y esté al tanto de los problemas de salud que la aquejan y los factores de riesgo que podrían afectar a su persona y por ende al bebé.

Por ejemplo, algunos hábitos o medicamentos pueden afectar al bebé incluso antes de concebirlo, y algunos problemas de salud pueden afectar negativamente un embarazo.

Es esencial que cualquier mujer hable con su médico antes de quedar embarazada para averiguar qué puede hacer para preparar su cuerpo para los nueve meses de embarazo.

Es ideal que el período de atención comience meses antes de quedar embarazada.

Entre las cosas más importantes que una mujer puede hacer antes de quedar embarazada son:

-Tomar entre 0,4 y 0,8 mg de ácido fólico al día, esto permite reducir el riesgo de defectos congénitos en el cerebro y la columna vertebral que ocurren en las primeras etapas del embarazo.

-Dejar de fumar

-No consumir alcohol

-Realizar un chequeo para determinar cualquier afección médica y aplicar los tratamientos necesarios para mantenerlas bajo control.

-Indicar a su médico sobre el uso de cualquier medicamento, suplementos dietéticos o preparados a base de hierbas que esté tomando. Existen ciertos productos que no deben tomarse antes o durante el embarazo.

-Evitar el contacto con sustancias y materiales tóxicos o nocivos para la salud en su lugar de trabajo u hogar.

Estos materiales pueden ser productos químicos tales como insecticidas, solventes, plomo, mercurio, pinturas, etc.

El embarazo después de los 30

Muchos afirman que el envejecimiento y el embarazo suelen ser una mala combinación, que mientras mas edad tiene la mujer, mayores son las posibilidades de concebir y dar a luz a un niño con defectos de nacimiento.

Sin embargo, esto no es una regla, la mayoría de las mujeres mayores de treinta años e incluso de cuarenta, pueden concebir y dar a luz bebés totalmente sanos, con los cuidados prenatales apropiados.

Pero esto no quiere decir que puede simplemente obviar que su edad representa un riesgo.

Así que todas las mujeres que entran en esta categoría, deben ir a consulta con su médico regularmente, esto incluso antes de quedar embarazadas y ser muy estrictas en cuanto a los cuidados prenatales.

El medico especialista debe, sin intención de causar miedo, estrés o  ansiedad, informar a la futura madre sobre cómo su edad puede influir en el buen desarrollo del embarazo y afectar al feto.

Por lo tanto recuerde que en personas mayores de treinta años,  durante la etapa de gestación, la consulta médica y los cuidados prenatales son sumamente importantes.

A causa de la edad, el obstetra puede recomendar algunas pruebas e  investigaciones adicionales, esto con la intención de verificar la salud del  bebé y sugerir algunos cuidados prenatales.

Muchas mujeres esperan hasta tener 30 o incluso 40 años para quedar embarazadas, sin tomar en cuenta que la fertilidad disminuye con la edad.

En el caso de las mujeres que no quedan embarazadas luego de seis meses de tener relaciones sexuales sin protección, durante la etapa de  ovulación, deben acudir a consulta con un médico para evaluar su fertilidad.

Aquellas mujeres que han tenido múltiples abortos espontáneos, puede con el tiempo sufrir de infertilidad.

Cualquier persona que piense que ella o su pareja tiene algún problema de fertilidad y desean tener descendencia, deben acudir a un médico especialista para discutir el asunto y tomar las medidas correspondientes.

Con la ayuda de especialistas y los diferentes tratamientos que existen, muchas parejas que creen ser infértiles pueden concebir y aplicando los cuidados prenatales correspondientes, tener hijos sanos.

Cuidados prenatales y postnatales

Las mujeres embarazadas siempre deben tener muy presente los cuidados prenatales y postnatales, ya que son claves para llevar a feliz término esta importante experiencias.

Los cuidados prenatales durante el embarazo son esenciales para el que el desarrollo del feto y la salud de la madre sean óptimas, pero no se debe pasar por alto que luego del parto los cuidados son igual de importantes.

Después de dar a luz, la paciente necesita una rutina suave, un régimen de descanso que le permita restaurar todos los recursos gastados en el parto: físicos, emocionales y mentales.

Realice caminatas cortas por la casa, estas permiten una buena circulación sanguínea y mantener en funcionamiento el sistema musculo-esquelético.

Evite estar postrada totalmente en la cama, si bien necesita descansar, estar totalmente inactiva no es recomendable.

Intente limitar las visitas de familiares y amigos a un mínimo, en el primer mes después de dar a luz.

Si tiene parientes cercanos que insisten en reunirse y apoyarle, no dude en aceptarlo, en esta etapa quizás requiera ayuda los primeros días.

Los días después de dar a luz, es posible que se encuentre demasiado sensible a todo lo que sucede dentro y alrededor de usted.

Es una parte del proceso de parto y del estrés hormonal al que el cuerpo nuevamente tiene que adaptarse, hasta que se normalice gradualmente.

Después de dar a luz, muchas mujeres experimentan dolor en todo el cuerpo, eso no es extraño, al final el cuerpo llevo la carga y el esfuerzo.

Para aliviar el dolor puede aplicar aceite con árnica  y frotarlo en las zonas del cuerpo que están adoloridas, este procedimiento se puede repetir en los próximos días.

También puede tomar una dosis de árnica homeopática, entre dos y tres cápsulas y aumentar la ingesta de calcio en forma de alimentos, tales como yogurt, vegetales de hoja verde, etc. Puede continuar con los suplementos vitaminados.

La nutrición de la mujer que acaba de dar a luz es uno de los elementos principales de la recuperación posparto.

Apeguese a los alimentos calientes, ligeros, levemente aceitosos, pero no grasosos, para  evitar problemas de estreñimiento que suelen ser muy comunes.

La ingesta de líquidos es muy importante después del parto. Tomar agua principalmente garantiza una lactancia saludable.

Evite en lo posible ingerir bebidas como café, té negro o verde, refrescos, chocolate.

 

Recuerde que la forma en que la madre se alimenta tiene un efecto sobre la condición del tracto digestivo del bebé. Si el niño muestra síntomas de ansiedad o molestias, preste atención a su dieta.

Entre los alimentos que pueden causar cólico y dolor al bebe están: leche entera de vaca, carbohidratos simples, levadura, alimentos fermentados, huevos, nueces, legumbres, pescados, etc.

Debe evitar tomar medicamentos  sin la  indicación de su médico, ya que pueden pasar a la leche y afectar al bebé. Recuerde además para su comodidad  ponerse un sujetador de lactancia.

No dude en consultar con su médico todas las dudas que tenga, recuerde que es una nueva etapa a la que deben adaptarse progresivamente la mama y el bebé.

Si le pareció útil e interesante este articulo sobre los cuidados prenatales, no dude en consultar otros enlaces de nuestro blog:

Nutrición en el embarazo

Hipertensión en el Embarazo

Cuidados después del parto