Controlar la presión alta – Pasos para bajar la hipertensión

Descubre los mejores beneficios para controlar la presión alta

La hipertensión es un problema arduo y requiere atención médica para controlar la presión alta. No obstante, existen opciones alternativas simples que pueden complementar el tratamiento con

La hipertensión es una enfermedad crónica caracterizada por niveles elevados de presión arterial en las arterias. El inconveniente fuerza al corazón a hacer más fuerza para bombear la sangre y repartirla por el cuerpo, incrementando el peligro de ictus, infartos, aneurisma arterial y también insuficiencia nefrítica y cardiaca.

Si bien en el noventa por ciento de los casos la enfermedad es heredada, ciertos factores de comportamiento pueden contribuir a la aparición de la hipertensión. Ciertos de ellos son el tabaquismo, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, el agobio, el alto consumo de sal y la carencia de actividades físicas.

¿Cómo controlar la presión arterial?

1. Agua de ajo

El agua de ajo estimula la producción de óxido nítrico, un gas con fuerte acción vasodilatadora. La sustancia facilita la circulación de la sangre y reduce la presión sobre el corazón.

Además de esto, el ajo es un enorme aliado para sostener la salud cardiovascular, puesto que tiene propiedades antioxidantes y protectoras de los vasos sanguíneos que evitan inconvenientes como la aterosclerosis.

Aparte del agua, el ajo puede ser ingerido durante el día con el alimento, por poner un ejemplo. Un buen consejo es incorporar ciertos dientes de ajo al vidrio del aceite de oliva. Por tanto, toda vez que se utilice el aceite, se va a tragar la grasa buena y asimismo las propiedades del ajo.

2. Té de hojas de olivo

Las hojas de olivo son de las mejores medicinas naturales para la presión alta, por el hecho de que la acción de sus polifenoles puede regular la presión arterial y bajarla sin el peligro de ocasionar hipotensión.

Asimismo, generan un ligero efecto relajante y relajante que ayuda a supervisar los síntomas en personas con ansiedad incesante. Aparte del té, se venden extractos de hojas de olivo en tiendas de productos naturales en forma de cápsulas.

3. Jugo de arándano

Aparte de ser una genial fuente de antioxidantes – que combaten enfermedades como el cáncer y evitan el envejecimiento precoz -, el arándano contribuye a reducir la presión arterial, singularmente cuando se consume a diario.

Su acción semeja ser más evidente en personas con alto peligro cardiovascular, como obesos o bien personas con síndrome metabólico. Por consiguiente, puede usarse como complemento del tratamiento indicado por su médico.

4. Té de hibisco

El hibisco es una planta que se ha empleado popularmente para asistir en el proceso de adelgazamiento. No obstante, esta planta tiene otros efectos esenciales, como la minoración de la presión arterial. Esto es debido a su composición rica en antocianinas, flavonoides que asisten a regular la presión arterial.

No obstante, para conseguir el mejor resultado, deben emplearse los cálices de las flores de colores más oscuros. Cuanto más oscuras sean las flores de hibisco, mayor va a ser la cantidad de antocianinas y mayor va a ser el efecto contra el incremento de la presión arterial.

Si bien aún no se han efectuado estudios que prueben que el hibisco es tóxico por sobre las dosis al día de seis gramos. Por ende, se le recomienda no acrecentar la dosis indicada. El té de hibisco puede tener un sabor bastante amargo. Conque, si es preciso, se puede incorporar una pequeña cuchase de stevia o bien miel para dulcificar.

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