Si deseas conocer distintos datos sobre la comunicación interventricular continúa leyendo este artículo pues aquí te explicaremos detalladamente de que se trata esta afección, sus tipos y muchas otras cosas que pueden ser de tu interés.

¿Qué es la comunicación interventricular? 

El corazón se divide en dos cavidades superiores y dos cavidades inferiores, las cavidades inferiores son el ventrículo derecho y el ventrículo izquierdo, existe una pared o membrana llamado tabique interventricular que cumple con la función de dividir estas cavidades.

La comunicación interventricular es poco común y se trata de una enfermedad que se da cuando existe un hoyo, orificio o abertura que evita la continuidad de este tabique o membrana y hace que las aurículas se comuniquen entre sí. Esta anomalía es un defecto congénito cardiaco, es decir, está presente desde la formación fetal o el nacimiento, siendo parte de estas anomalías congénitas de un 6 a un 10% de los casos en total.

Esta enfermedad se puede manifestar casi en un 50% de los niños que presentan enfermedades congénitas y se da individualmente o acompañada de otra enfermedad de este tipo como por ejemplo la comunicación auriculoventricular, es decir cuando estos orificios están presentes tanto en los ventrículos como en las aurículas afectando el área central del corazón, la comunicación interventricular también puede estar combinada con la transposición en las arterias grandes o la tetralogía de Fallot.

Naturalmente el corazón funciona de la siguiente manera, la sangre falta de oxígeno recorre todo el cuerpo hasta llegar a la aurícula derecha, posteriormente pasa por el ventrículo izquierdo para luego ser impulsada hasta llegar a los pulmones donde se nutre de oxígeno. Esta sangre ya nutrida y llena de oxigeno regresa desde los pulmones hasta la aurícula izquierda, pasando por el ventrículo izquierdo y luego por la aorta que es la arteria principal, para de esta manera ser impulsada y esparcida por el resto del cuerpo.

Este defecto producido durante la vida intrauterina se da debido a la mala formación de este tabique durante el desarrollo del corazón, puesto que no termina de formarse en su totalidad y la abertura permanece.

Esta enfermedad provoca que la sangre con oxígeno que usualmente fluye de un lado a otro en el corazón pase por la abertura y se introduzca desde el ventrículo izquierdo hacia el derecho donde se encuentra la sangre falta de oxígeno y posteriormente al área pulmonar en vez de repartirla por el cuerpo como normalmente sucede dando como resultado una cantidad anormal de sangre que produce el sobreesfuerzo del corazón y de los pulmones.

Si esto no es tratado al pasar del tiempo se pueden presentar complicaciones como la insuficiencia cardiaca, es decir el mal funcionamiento del corazón, estenosis pulmonar, que es la disminución de la circunferencia en el conducto pulmonar, una hipertensión pulmonar, que es cuando la presión arterial en los pulmones es bastante elevada, una arritmia, es decir irregularidades en el ritmo cardiaco, hipertrofia en el ventrículo derecho o hasta un accidente cerebrovascular.

Sin embargo las aberturas pequeñas no suelen representar complicaciones o riesgos en el paciente y pueden incluso cerrarse de manera individual, es decir por si solos en edad de lactante es decir de los 0 meses a los 2 años de vida.

Usualmente estos hoyos o aberturas que se manifiestan en el tabique interventricular son únicos, es decir aparece uno solo sin embargo puede llegar a ser más de uno y su tamaño se asemeja al de la válvula aortica, los más pequeños se tratan mayormente de defectos musculares y estos son los que se cierran solos en la mitad de los casos.

Por otra parte las aberturas más grandes se tratan de un problema en la membrana y suelen permanecer permeables, es decir que deja pasar con libertad a la sangre y provocan un aumento en la presión ventricular provocando una igualdad entre ambos ventrículos.

Así como la gravedad de la enfermedad depende del tamaño de la abertura también tiene como factor clave la resistencia a nivel vascular de los pulmones y la obstrucción que presente el área de salida perteneciente a estos órganos. La comunicación interventricular puede causar síndrome de Eisenmenger debido que la dirección de la sangre se invierte gracias a la presión vascular.

 Percepción de un soplo en la comunicación interventricular

Es necesario conocer  que un soplo es un sonido áspero, silbante o chirriante efectuado en el momento de producirse el latido del corazón, esto ocurre gracias a una irregularidad del flujo sanguíneo que se encuentra en las válvulas del corazón.

Los soplos se describen de distintas maneras, son clasificados dependiendo de la fuerza de su sonido percibido a través del estetoscopio, esto se rige por grados y escalas, existe el grado I que se caracteriza por ser un soplo que no se percibe fácilmente o de una manera tan evidente y también existe el soplo grado II/VI, este es el soplo que tiene un grado dos con una escala que comprende desde la uno a la seis.

La descripción del soplo también depende de en qué momento es escuchado, pudiendo el soplo manifestarse durante la diástole, es decir cuando el corazón se expande, o durante la sístole que es cuando el corazón se contrae. También es posible detectar un soplo sintiéndolo con el simple uso de la palma de la mano sobre el área del pecho, esto sucede cuando el soplo es bastante fuerte y notorio.

Cuando se buscan soplos se toman en cuenta los siguientes aspectos, principalmente si este soplo se manifiesta aun cuando el paciente se encuentra en reposo o cuando el corazón se contrae, luego cual es el tiempo que dura el soplo durante el plazo del latido cardiaco, también si este sonido tiene algún cambio o mutación durante el movimiento corporal del paciente o si se llega a escuchar en cualquier otro lugar abarcando desde el tórax pasando por el cuello o hasta la espalda, finalmente es importante determinar en qué área se refleja más fuerte el sonido.

En la comunicación interventricular un soplo es un signo muy común cuando la abertura del tabique interventricular es amplio sin embargo puede darse el caso de que algunos niños lactantes o pacientes adultos no presenten este sonido algunas veces se debe a que no es tan grande el hoyo, este sonido se describe como un soplo holosistólico intenso +/-frémito palpable, es decir que la inestabilidad del flujo de sangre es palpable y se aprecia por medio de una revisión con un estetoscopio.

Este soplo es del grado III o más comprendido dentro del 4EII, el soplo presente en la comunicación interventricular se ubica mayormente en el área inferior del borde esternal del lado izquierdo pero este puede expandirse un poco hacia la derecha y se manifiesta por lo general luego de transcurridas 3 semanas desde el nacimiento, la intensidad de este se debe a la disminución en la resistencia vascular de los pulmones y por el aumento de fluidez que pasa por la abertura del tabique interventricular.

Se debe tomar en cuenta que tanto el volumen como la descripción general de este sonido serán dependientes del tamaño de la abertura ya que esto va de la mano con la cantidad de flujo sanguíneo que lo atraviese desde un ventrículo al otro.

Por lo general este soplo llega a opacar el componente a nivel aórtico del S2 es decir el segundo ruido. En caso de que flujo sanguíneo de los pulmones sea elevado podrá manifestarse un sonido mitral retumbante y también se escuchara un escape aórtico y hay una deficiencia de la misma.

El escape pulmonar es una señal directa de la insuficiencia en los pulmones y será siempre el indicativo de la existencia de hipertensión pulmonar a nivel arterial. Si la abertura de la comunicación interventricular es a nivel muscular esto tendrá como consecuencia un soplo de tipo protomesosistólico puesto que en la etapa final de la sístole no se efectúa un paso de sangre, esto gracias a la contracción del musculo.

Cuando el hoyo en el tabique es de un tamaño considerable este provoca que el latido cardiaco sea fuerte y fácil de detectar sin la ayuda de ninguna herramienta médica.

Si el soplo desaparece y por otra parte el segundo ruido aumenta será señal de que está presente una hipertensión arterial pulmonar importante.

Tanto en adultos como en niños que padezcan de síndrome de Down es importante que se detecte este tipo de sonidos significativos ya que en estas dos condiciones es más probable que se desarrolle la elevada tensión de los pulmones sin embargo esta no se detecta y los médicos pasan de ella fácilmente, de hecho tienen una apariencia saludable y se saltan la insuficiencia cardiaca.

Tipos de comunicación interventricular

Al hablar de la comunicación interventricular debemos tomar en cuneta que los orificios pueden ser muy pequeños los cuales tienen menos probabilidad de provocar algún problema o complicación o bastante grandes provocando riesgos mayores, también puede ser único o presentarse más de uno.

Así como se debe tomar en cuenta el tamaño de estos hoyos para determinar la gravedad de la comunicación interauricular se destaca el lugar donde se localiza esta abertura ya que este factor tiene un importante papel en cuanto a la presión sanguínea tanto en el corazón como en los pulmones.

La ubicación de las aberturas de la comunicación interventricular (CIV) es el factor clave para su clasificación, esto se desenvuelve de la siguiente manera:

CIV subaortica

Este tipo de comunicación interventricular se encuentra localizado en el tabique interventricular exactamente en el área inferior de la válvula pulmonar y de la válvula aortica, esta también es llamada válvula sigmoidea y se ubica justo a un lado de las arterias más grandes.

La comunicación interventricular también llamada del tipo infundibular o del tabique cónico, es el tipo que se manifiesta con menos frecuencia  y la mayoría de las veces tiene una relación con un prolapso en las valvas pertenecientes a las válvulas de la aorta con respecto a la abertura provocando así una insuficiencia aortica.

CIV del tabique de entrada

La ubicación de esta abertura es justo atrás del tabique membranoso exactamente en el área donde se encuentra la válvula mitral y la válvula tricúspide, es decir arriba del anillo tricuspídeo.

Por esta área la sangre pasa al interior de los ventrículos por medio de estas válvulas, este tipo de comunicación interventricular también  puede ser llamado comunicación auriculoventricular, esto porque afecta diferentes áreas del corazón como los ventrículos, las aurículas e involucrar una malformación a nivel de las válvulas mitral y tricúspide.

Este es uno de los tipos menos frecuentes comprendiendo un 5% a 8% de los casos y para ser tratado es necesaria una intervención quirúrgica.

CIV muscular

En la comunicación interventricular muscular el orificio se ubica por el área inferior del tabique en la parte o porción compuesta de musculo, esto significa que el orificio se roda por completo de tejido muscular. Dentro de este grupo están las comunicaciones interventriculares apicales.

Estas aberturas, dependiendo de su tamaño pueden cerrarse por sí solas o necesitar de una solución quirúrgica y es, después de la CIV perimembranosa, el tipo más común presentándose en el 20% de los casos de esta enfermedad.

CIV perimembranosa

En la comunicación interventricular perimembranosa también llamada membranosa, el orificio se ubica en la parte superior del tabique interventricular, área cercana a la válvula tricúspide y por debajo del inicio de la válvula aortica, esta abertura puede abarcar gran parte de dicha membrana extendiéndose a las diferentes áreas de la misma.

Usualmente la abertura de este tipo de comunicación interventricular es de un tamaño considerable y suele necesitar la intervención quirúrgica para tratarla ya que la probabilidad de que se cierre por si sola es bastante baja. Es el tipo principal y más frecuente de todos presentándose en un 70% a un 80% de los casos registrados de comunicación interventricular.

Signos y síntomas de la comunicación interventricular

Los síntomas de la comunicación interventricular llegan a variar dependiendo de la edad, el tamaño de las aberturas y la gravedad de esta afección.

Existen pacientes bien sean niños  adultos que no presentan ningún tipo de signo o síntoma que señale el padecimiento de esta enfermedad puesto que el hoyo del tabique es realmente pequeño y no causa daños significativos por lo tanto no tiene repercusiones en el cuerpo, sin embargo cuando la comunicación interventricular es mayor presenta síntomas incluso desde el nacimiento o manifestarse semanas o meses después, en el momento en el que disminuye la resistencia vascular de los pulmones.

Estos pacientes pueden presentar síntomas como los siguientes:

  • Insuficiencia cardiaca, es decir un mal funcionamiento del corazón
  • Insuficiencia respiratoria, es decir dificultas para respirar de manera normal y un esfuerzo notorio en la respiración
  • Aceleración en la frecuencia respiratoria provocando que sea más fuerte de lo normal
  • Palidez
  • Aumento de la frecuencia cardiaca, es decir taquicardia
  • Cansancio, fatiga y hasta sudoración al momento de hacer actividades simples como alimentarse por ejemplo, este síntoma se manifiesta en los niños lactante o de corta edad
  • Constantes infecciones a nivel respiratorio
  • Falta de apetito o poco interés en la comida
  • En niños pequeños existe una deficiencia en el desarrollo tanto en el peso como en el crecimiento del mismo
  • Ahogo o disnea

También pueden presentarse síntomas del síndrome de Eisenmenger como:

  • Cianosis, es decir piel con un color azulado
  • Sincopes o desmayos debido a un esfuerzo físico
  • Debilidad en el pulso
  • Hemoptisis constante, es decir expectoración de fluidos con sangre

Estos síntomas pueden venir unidos a otras afecciones cardiacas.

Comunicación interventricular en la vida intrauterina y después del nacimiento

En la vida intrauterina, es decir en la etapa fetal el corazón inicia su formación desde la semana número cinco de gestación y los latidos se perciben desde la semana siguiente, es decir la semana número seis, por medio de la ecografía, pudiendo amplificarlos con el doppler desde la semana diez.

El corazón del feto se va desarrollando desde un largo tubo el cual evoluciona hasta dividirse en 4 partes con tabiques que las separan unas de otras puesto que al inicio de este desarrollo el corazón no cuenta con separaciones, si se da algún problema o anormalidad en estas paredes o tabique correspondientes a las cavidades inferiores durante las ocho primeras semanas de gestación puede que esta membrana no se selle por completo y se mantenga un orificio que es al que llamamos comunicación interventricular.

Para detectar esta u otras anomalías en el feto se utiliza un examen ultrasonográfico durante el primer trimestre de gestación.

Luego del nacimiento los niños pueden o no manifestar síntomas depende del tamaño de la abertura que se encuentre en la comunicación interventricular, cuando estas aberturas son de tamaño considerable o mediano se puede recomendar algunos medicamentos que ayudan a el sistema circulatorio y que el corazón funcione mucho mejor, pero estos medicamentos no ayudaran a la oclusión de este hoyo a sí que se recomienda utilizar técnicas quirúrgicas para esto.

Cuando un niño presenta esta afección congénita es importante mantenerlo bajo control por cierto tiempo, ya que se puede dar el caso de que la abertura del tabique se cierre de manera independiente durante los primeros años de vida del niño. Si no se da el caso y esto no sucede, la enfermedad persistirá y se puede recomendar una intervención quirúrgica para tratar aberturas muy grandes que traigan problemas al niño bien sea en su infancia o a medida de que este vaya creciendo.

Existe la posibilidad de que los niños no presenten síntomas en lo absoluto, es decir que sean asintomáticos y que los diagnostiquen por accidente en exámenes rutinarios.

La anemia fisiológica del lactante es la disminución de la hemoglobina en la sangre del bebé, esto se puede manifestar cerca de los dos meses y medio e influye en la cantidad elevada de flujo de sangre que pasa por la abertura de la comunicación interauricular. Esto provoca una deficiencia en el funcionamiento del corazón y un exceso en el volumen de ventrículo izquierdo, esto no pasa si el flujo es menor.

El impedimento para la mejoría muchas veces se debe a ciertos cuadros bronquiales presentes aun si no existen infecciones a nivel respiratorio, esto se puede deber a la presencia de un edema pulmonar.

Diagnostico

Para lograr un diagnostico en la comunicación interventricular se somete al paciente a un examen físico para así poder escuchar por medio de un estetoscopio la presencia de soplo en la zona del corazón así como una insuficiencia del corazón. Otras pruebas que se utilizan para detectar la presencia de comunicación interventricular son:

Radiografía de tórax: esta prueba se realiza por medio de rayos X y refleja imágenes de los huesos así como de los tejidos internos y los órganos. Cuando se trata de comunicación interventricular se reflejan los pulmones y el corazón, en este último se refleja una cardiomegalia, es decir un aumento en el tamaño del mismo debido a la cantidad excesiva de sangre que recibe el ventrículo izquierdo, así como también se reflejan los daños en los pulmones como una presencia de líquido gracias al considerable flujo sanguíneo.

Electrocardiograma (ECG): este examen toma un registro de la actividad eléctrica cardiaca, es la herramienta más utilizada para diagnosticar la comunicación interventricular ya que revela las pistas para determinar si hay un aumento de tamaño del ventrículo izquierdo, es decir una hipertrofia, pudiendo ser también afectada la aurícula izquierda y el ventrículo derecho. También manifiesta arritmia, es decir una anormalidad en el ritmo del corazón y estrés muscular en este órgano.

Ecocardiograma: este examen utiliza ondas sonoras para revisar la estructura del corazón igual que su buen funcionamiento, en los casos de comunicación interventricular se utiliza para confirmar el diagnóstico puesto que refleja los problemas que se manifiestan a nivel estructural y anatómico en el corazón y la abertura, cantidad, donde se localiza, de qué tamaño es, cuanta sangre fluye a través de ella, en qué dirección y cuanta presión provoca en el ventrículo izquierdo, así como puede detectar cuanta sangre esta fluyendo hacia los pulmones y si existe otra enfermedad unida a esta.

Tratamiento y cuidados en la comunicación interventricular

En los casos de comunicación interventricular leve no siempre es necesario utilizar tratamientos puesto que quizá los pacientes no presenten síntomas que tratar, sin embrago algunas de las herramientas que se puede usar para controlar o mejorar los síntomas dependerán de la edad, peso y tamaño del paciente así como su condición física, estas medidas son:

  • Seguimiento al paciente para controlar que no se presente insuficiencia cardiaca
  • Formulas especiales con alto contenido calórico para poder alimentar mejor al niño
  • Leche materna puesto que es el alimento principal y la mejor opción para que el niño tenga una buena nutrición
  • Si él bebé se cansa demasiado comiendo se puede necesitar una sonda de alimentación
  • El uso de Digoxina ayuda a que el musculo del corazón se fortalezca para que pueda cumplir sus funciones de bombeo de una manera eficaz
  • Para que los riñones expulsen el exceso de líquido que se acumula en el organismo se pueden utilizar diuréticos
  • Para disminuir la presión de las arterias para que se pueda dar un bombeo de sangre más fácil se usan los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina

En caso de que persistan los síntomas o se trate de cerrar directamente el hoyo o abertura de la comunicación interventricular existen dos opciones, una que no es casi invasiva y la otra que se trata de una intervención quirúrgica más compleja.

El primero de los tratamientos es por medio de un cateterismo, también llamado cierre transcatéter, no se puede utilizar en el 100% de los casos pero si cuando la o las aberturas son pequeñas y a nivel muscular pero no se han cerrado por si solas, esto se hace sedando al paciente e introduciéndole por medio de la ingle un catéter que llegara al corazón, luego y por medio de este catéter se colocara un dispositivo llamado oclusor septal, este sellara la comunicación interventricular de manera permanente.

 

Este dispositivo tiene una forma de dos círculos hechos con malla metálica y al estar en su posición debida se aplanara en los bordes de la abertura.

Cuando hablamos de la otra opción para cerrar la comunicación interventricular nos referimos a la cirugía, esta opción puede reparar todos los tipos de CIV pero no se recomienda en todos los pacientes.

Cuando se tomara esta como opción definitiva es necesario tomar en cuenta la edad  del paciente, se recomienda que la intervención sea efectuada en los primeros meses de vida del niño y es importante hacerlo si la abertura tienen un tamaño muy grande aunque en algunos casos se recomienda esperar seis meses después del nacimiento.

Para llevar a cabo este procedimiento se aplica anestesia general en el paciente y se procederá a hacer una incisión en el área del pecho, esto se llama esternotomia, al llegar al corazón se cerrara  la abertura utilizando suturas o también es posible utilizar una especie de parche artificial colocándolo sobre el hoyo y uniéndolo a la membrana con suturas.

Con el pasar del tiempo el tejido crece cubriendo bien sea las suturas o el parche dependiendo del tamaño del hoyo en el tabique, durante el proceso se utiliza una máquina de circulación extracorpórea para que cumpla con el trabajo del corazón y los pulmones los cuales no estarán funcionando adecuadamente durante la cirugía.

Es importante mantener reposo posterior a este procedimiento, para que se cicatrice por completo tanto la incisión que se hace en el pecho como el tejido que cubre los puntos internos se necesitaran al menos seis semanas.

Es importante tomar antibióticos por al menos seis meses posterior a la operación ya que esto evitara la aparición de infecciones en el interior del corazón, pero luego de que el tejido se desarrolle por completo este riesgo desaparece totalmente.

No deberían manifestarse más síntomas posteriores a la cirugía puesto que el problema se resuelve al cerrar el paso de sangre por la comunicación interventricular

Se dan ciertos casos en los que no se recomienda llevar a cabo esta intervención, como por ejemplo si el paciente presenta una infección o las comunicaciones interventriculares son muchas, tampoco es recomendable en niños que pesen menos de 2 kilos.

En este tipo de casos se usa un cerclaje de arteria pulmonar, es decir que se coloca una especie de banda que provoca una opresión alrededor del tronco perteneciente a la arteria pulmonar para así disminuir la cantidad de sangre que llega a los pulmones, esto se hace provisionalmente hasta que él bebé este apto para someterse a la cirugía.

Se puede presentar una complicación arrítmica debido a un daño en el sistema eléctrico cardiaco que se dé durante la cirugía ya que estos son impulsos encontrados en el borde de la abertura, son células que se pueden confundir con el resto del tejido y aunque los médicos saben con exactitud donde están ubicados pueden llegar a dañarse temporal o definitivamente durante el cierre del orificio, dependiendo de esto se reestablece el ritmo cardiaco normal y si no es así será necesario utilizar un marcapasos.

Es importante mantener ciertos cuidados durante las primeras horas después de esta intervención como por ejemplo:

  • El uso de un catéter vía intravenosa para suministrarle la medicación necesaria para la recuperación.
  • Utilizar una fuente de oxigeno artificial para que sea más sencillo en trabajo de respirar.
  • Controlar el pulso, la presión en la sangre y los signos vitales del paciente.
  • Colocar un tubo torácico para así drenar la sangre que se pueda acumular en el tórax después de la cirugía.
  • Monitorear el corazón para controlar la frecuencia y el ritmo de los latidos del corazón.