¿Cómo se realiza un plan de vida? Un plan o proyecto de vida es como su nombre lo indica un proyecto a largo o mediano plazo que se establece como una guía que debe seguirse a lo largo de los años. Su objetivo no es más que  ayudar a cumplir con ciertos objetivos o metas de acuerdo a las preferencias de quien lo elabora.

El plan de vida muchas veces está compuestos por pasos y plazos para cumplir con aquello plasmado en el así como la estructura de como podría llegar a las metas en el tiempo establecido. Por supuesto, este proyecto de vida debe ser analizado periódicamente pues las metas y objetivos de la persona (así como sus circunstancias) pueden cambiar o incluso en caso de que el periodo de haya cumplido pero los objetivos

Estos suelen iniciarse al alcanzar cierta madurez, mayormente luego de los 20 años, cuando la persona ya es más consciente de si mismo, lo que le gusta y lo que espera de la vida. Si estás pensando en realizar tu propio plan de vida aquí te diremos como hacerlo.

Cómo elaborar un plan de vida

Aunque pueda resultar muy irónico, el plan de vida nos permite plantearnos cosas y aclarar otras sobre nuestras vida y lo que esperamos de ella, incluso si nuestro pensamiento y objetivos van cambiando en el camino.

1. Analiza tus expectativas

Lo primero que debes hacer es pensar y analizar profundamente cuál es el margen de cambio (realista) de nuestras condiciones de vida. Deja de lado la fantasía multimillonaria si no es una posibilidad REAL (que no lo es en 99.9%) de las veces.

2. Establece tus valores

No habrá posibilidad de que tu plan de vida funcione si va en contra de tus valores o creencias. Por ello debes tener claro que valores tienen mayor o menor importancia para ti.

3. Entiende y enfrenta lo que te frena

Aunque no lo notemos muchas veces somos capaces de caer victimas de trampas o muros que nos impiden avanzar y lograr aquello que tanto queremos, lo peor es que son creadas por nosotros mismos.

Por ello debes analizarte y enfrentar la existencia de estas trampas (mayormente en forma de pensamientos) para así poder descartarlos y neutralizarlos antes de que puedan llegar a distorsionar la percepción que tenemos de nosotros y nuestra vida en general.

Puedes usar herramientas como la escritura (un diario) para así llegar a tener una día más clara.

4. Determina tus necesidades

Cuando ya hayas establecido tus valores, y enfrentado tus temores debes determinar cuales son tus necesidades (reales). ¿Qué es aquello que te hace sentir pleno? No algo que sabes es pasajero, nada relacionado con la moda u objetos sin valor real.

Piensa en esos objetivos que pueden ser la base para tus futuros proyectos. Para ello puedes analizar a profundidad, aprovechando los pasos anteriores y categorizando por prioridades tus necesidades.

5. Convierte tus necesidades y valores en acciones

Con tus objetivos y valores establece lo que será una cadena de acciones que puedan llevar a tus metas con una estrategia en un tiempo determinado.

Una forma de hacerlo puede ser crear objetivos más grandes y otros más pequeños que puedan llevarte a ellos.

6. Reflexiona sobre tu rol en la vida de los que te rodean

Aunque muchas veces lo olvidemos todos y cada uno de nosotros tenemos un rol y afectamos  la vida de quienes nos rodea. Pero también debes tomar en cuenta el rol de quienes te rodean y cómo esto te afecta.

Aquí debes analizar quienes deben seguir contigo en este nuevo camino y quienes debes dejar atrás.

7. Comienza a aplicar (y monitorear) tu plan de vida

El trabajo no termina con solo aplicar aquello que planteaste, también debes monitorear que este se vaya cumpliendo según dichos planes, o si alguno de estos necesita ser cambiado.

Objetivos de un plan de vida

El proyecto o plan de vida no es simplemente crear o establecer objetivos al azar, es una forma de ayudarte con ciertos aspectos como:

  • Definir objetivos y metas de forma más clara,  lo que te ayudará a tomar mejores decisiones
  • Te ayuda a entender que es lo que quieres de la vida
  • Es una buena forma de desarrollar el autoconocimiento y autogestión.
  • Te permite crear herramientas (de acuerdo a tus necesidades y posibilidades) para alcanzar tus metas
  • Te ayuda a enfocar tu energía en quien quieres ser y cómo alcanzarlo.