¿Cómo se quita el mal de ojo a un bebé? En la cultura popular existe la creencia de que una persona puede hacerle daño a otra solo con mirarla. Una especie de maldición que ser causada por sentimientos como la envidia, malos deseos o simplemente energías negativas trasmitidas a través de la mirada, a esta se le llama “mal de ojo“.

Una creencia que ha logrado traspasar las fronteras geográficas y temporales, expandiéndose por el mundo y haciendo raíces en muchas civilizaciones, y pasando de generación en generación de forma casi religiosa.

Tanto niños como adultos pueden ser afectos por este maleficio, aunque la forma en que afecta suele ser un poco diferente. Por ejemplo, a los adultos usualmente les impacta más de manera psicológica mientras que a los más pequeños de forma física ya que estos suelen ser más vulnerables a las malas energías y por lo tanto quienes más sufren de este maleficio.

Cómo quitar el mal de ojo a un bebé

Muchos toman al mal de ojos como no más que un mito o leyenda, una fantasía creada por los viejos para asustar a los más pequeños que por alguna razón ha sobrevivido hasta los tiempos modernos. Sin embargo, también son muchos los padres que al ver ciertas conductas o síntomas en sus pequeños lo atribuyen a una mala energía foránea.

Entre los síntomas que puede llegar a presentar un bebé con mal de ojos están:

  • Alergia sin razón
  • Llanto a todas horas
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Pérdida de apetito
  • Alteración en el patrón de sueño

La creencia afortunadamente no sólo nos da el qué es y cómo funciona, también nos revela la solución, o mejor dicho soluciones para romper este maleficio, entre las que se encuentran dos soluciones:

1. Ritual con sal marina

Este es un antiguo método para sanar bebés de maldiciones de este tipo. Sólo debes hacer un circulo de salda y colocar cuatro velas blancas dentro de este, las cuales posteriormente encenderás. Debes también entrar al círculo en el bebé en brazos y rezar la oración que te daremos a continuación:

“Alabado sea mi amado señor Jesús, vencedor poderoso de demonios, misericordioso de los arrepentidos, vengo hoy a ti para pedir por la salud mental, física y emocional de mi hijo, de tu hijo. Padre te pido que este maleficio se vaya de él, porque no lo merece, no lo quiere ni lo recibe. Padre solo tú eres dador de vida.

Lo pongo en tus manos Miguel Arcángel, para que con tu espada azul poderosa, cortes toda brujería, hechicería o magia negra que pueda estar afectando a mi hijo (di nombre del bebé) es un hijo de de Dios que a nadie daña, por favor que nadie lo dañe a él. Miguel Arcángel llévate esta mala energía lejos para siempre. Envuelvo a mi hijo en tu luz azul para que lo protejas siempre. Gracias padre por escucharme”.

Al finalizar espera a que las velas se derritan y podrás salir del círculo.

Ritual con huevo

Si no puedes o simplemente no quieres hacer el primer ritual puedes recurrir a este mucho más sencillo. Sólo necesitarás un huevo fresco.

Acuesta a tu bebé boca abajo y pasa el huevo por todo su cuerpo desde la cabeza hasta los pies mientras rezas un padre nuestro o cualquier oración que prefieras. Procura sostener un poco más de tiempo el huevo en la cabeza del bebé y luego dale vuelta y repite el procedimiento.

Al finalizar rompe el huevo en un vaso con gua y déjalo reposar durante 3 noches bajo la cama del bebé. Al llegar la cuarta noche tira el contenido del vaso por el inodoro y así deshacer el maleficio de una vez y por todas.