Cómo ponerse un tampón

Cómo ponerse un tampón es una pregunta que nos hemos hecho todas cuando hemos tenido nuestras primeras reglas. Y, por eso, te vamos a contar cómo hacerlo de manera fácil y sencilla. Todo es cuestión de práctica, así que no te preocupes. Todas hemos pasado por ahí, e igual que en otros aspectos relacionados con la sexualidad y el cuerpo femenino, queremos otorgar algo de luz y de información.

Para empezar, debes saber que el tampón no es la única opción para tus días de regla. Ya conocerás las compresas. Pero ¿te suena la copa menstrual o vaginal? Si no, te recomiendo que leas sobre ella ya que es una alternativa más ecológica y barata a los tampones y a las compresas. También se están volviendo a poner de moda las compresas de tela, que se lavan con la lavadora con el resto de ropa. Es otra manera de ayudar al medio ambiente y no generar tantos deshechos de plástico.

Los tampones están fabricados para absorber la sangre de la menstruación antes de salir por la vagina. De esta forma, tu ropa interior no debe verse manchada por la misma. Es más cómodo que una compresa, pero también tienes que tener cuidado en cambiarlo cada 6 horas como máximo, ya que es un producto artificial que contiene algunos químicos. Esto no quiere decir que sean malos. Si no que hay que tener cuidado y ser muy higiénica. Y, sobre todo ¡no olvidárselos dentro!

Cómo ponerse un tampón en 5 pasos

Cómo ponerse un tampón es una duda que tenemos todas con nuestra primera regla e incluso después. Y es normal, quizás no tengamos a nadie a quién preguntárselo o nos de vergüenza.

Si es la primera vez, lo mejor es que empieces a probar con un tampón de tamaño pequeño y con aplicador. Será más cómodo a la hora de introducirlo. Tampoco es buena idea que los utilices de mucha absorción, por que es mejor cambiárselo cada menos tiempo, de manera frecuente. Así que, para tus primeras veces, elígelos pequeños y de poca absorción.

Y aquí te contamos en pocos pasos qué hacer y cómo hacerlo.

  1. Momento de higiene: lava tus manos con jabón y relájate. Cuanto más estresada estés, más tensos estarán los músculos, por lo que será más difícil el momento. Es fácil decirlo, pero quizás no tanto hacerlo, lo sabemos. Piensa que si el resto de mujeres ha podido, tú también.
  2. Colócate como creas que estarás más cómoda: sentada en el wáter, de cuclillas, de pie con un pie en la taza del wáter… Esto depende de ti. A base de prueba y error irás comprobando cuál es la que mejor te viene.
  3. Sujeta el tampón ya sin el envoltorio con una mano. El tampón debe estar desplegado para que puedas sujetarlo por la zona del aplicador con la que después tendrás que empujar. Por lo que verás dos tubos. Ambos dos van después a la basura, mientras que el tubo interior de algodón quedará dentro de tu vagina para absorber el flujo menstrual.
  4. Separa los labios de tu vagina para que sea más fácil introducir la punta redondeada.
  5. Empuja con el dedo pulgar y haz tope con el índice y el dedo corazón. Notarás el primer tubo dentro, lo que significará que ya tienes la parte del algodón donde debe estar. Retira el aplicador y tíralo. Ya está.

Si ya has hecho esto y notas molestias en la zona exterior, es que no te lo has colocado bien. Quizás lo hayas dejado un poco por fuera. Si no lo notas, es que te lo has puesto bien. Si lo notas y te molesta, debes empezar el proceso de cero o empujar con los dedos hasta que dejes de notarlo.

Incluso si lo necesitas, puedes utilizar un poco de lubricante, para que la zona esté más húmeda y sea más fácil introducirlo.

Si no deja de molestarte, y no deja de dolerte, quizás tengas algún otro problema y debas acudir al ginecólogo. Lo mejor es conocerse a sí misma, mirarse con un espejo, saber cómo es nuestra vagina y no sentir ni miedos ni vergüenzas por tocarse o por hablar de estos temas.

Cómo quitarse un tampón

Como habrás visto, los tampones tienen una cuerdecita blanca. Para quitarse el tampón simplemente se debe tirar de esa cuerda, con cuidado. Lo normal es que notes algo de presión, ya que el tampón, con los fluidos, se ha hecho más grande y se ha expandido. También notarás esto si te has duchado o bañado con él puesto.

Eso sí, no lo tires por el inodoro, ya que esto acaba en las aguas fecales que dan al mar y a los océanos. Al igual que pasa con las toallitas húmedas. Tíralos a la papelera.

No te olvides que se debe cambiar el tampón frecuentemente. Aunque esto dependa de la cantidad de flujo menstrual que tengas, nunca debe superar las 8 horas, según los médicos.

Qué hacer si el tampón se ha quedado dentro

No encuentro la cuerda del tampón

Puede pasar que no encontremos el hilo del tampón. No pasa nada. Por mucho que el hilo se haya perdido, un tampón nunca se puede perder por la vagina. Así que, relájate, mete los dedos y, despacio, busca.

En el caso de que no seas capaz de sacarlo, que no cunda el pánico. Lo peor que puede pasar es que tengas que ir a urgencias y el/la enfermero/a te ayude a sacarlo. No pasa nada. No vas a ser la primera.

Me he dejado el tampón mucho tiempo dentro

Eso sí. Si se ha quedado dentro, no esperes más. No es bueno tener un tampón más de 8 horas dentro del cuerpo. Si es tu caso, acude a urgencias, y explícaselo. Si no lo encuentras, te ayudarán a sacarlo.

Si te acabas de sacar el tampón, y llevaba más de 24 horas dentro de ti, acude a urgencias. Lo más normal es que no te pase nada, pero es recomendable que te hagan algunas pruebas para descartar alguna infección e incluso el síndrome del shock tóxico.

Hasta aquí la entrada de hoy sobre cómo ponerse un tampón. Espero que les haya resultado útil.

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