¿Cómo pintar una puerta de madera ya pintada? Las puertas de madera cuentan con estilos únicos que no logra cualquier material, por vemos que hoy en día siguen siendo atractivas para usarse incluso en los hogares más modernos. Además, la madera aporta un poco una apariencia rupestre, pero con su tratado y los detalles que pueda mostrar, logran una increíble combinación entre la entrada y el resto del hogar.

     Las puertas de madera fueron populares en la época anterior, por lo que vemos muchos hogares que al tener defectuosas las tumban y las reemplazan por otro modelo, pero otras personas deciden reestructurarlas para darle mayor vida o añadirla en un nuevo hogar.

Aunque parezca un trabajo complicado, las puertas de madera se pueden arreglar fácilmente, debemos contar con ciertos materiales que nos ayudarán en todo el proceso, y realizar una inspección de las zonas mayormente afectadas.

¿Qué materiales necesito para reparar una puerta?

Para volver a acomodar una puerta de madera, se necesita trabajar varias capas y aspectos, por lo que es necesario tener las siguientes herramientas: Lijas, ya sea de hoja o taco, las dos opciones son válidas, trapo para remover los trozos imperfectos, espátula, una taza o cubeta, tapaporos, pintura (solo esmalte y barniz, que se acomodan a  la estructura de la madera), agua o disolvente y por último, papel para proteger el suelo.

Primeros pasos para la reestructuración

Las puertas de madera presentan dos características, zonas en mal estado y pintura defectuosa, para esto utilizamos productos como quitapinturas, aplicamos y dejamos que actúe, luego con la espátula retiramos la capa de pintura vieja. Cuando completemos este paso, podemos comenzar con su arreglo.

Ahora procedemos a lijar la puerta para que recupere su forma original, y en las zonas donde está dañado, agregamos masilla para madera, que rellena el campo afectado, y lijamos una vez se encuentre seca.

Escogemos la pintura antes de usar  en la madera

Una vez tenemos la puerta de madera en su estado original, el siguiente paso es pintarla, el tipo de pintura y los colores son variados, hay que tener en cuenta si queremos un solo color o si podemos añadir ciertos detalles que decoran la puerta.

Entre las pinturas que tenemos disponible están: esmaltes acrílicos o esmaltes de agua,  esmaltes sintéticos, barnices sintéticos y acrílicos. Cada una cuenta con características diferentes y usamos la que se adapte a la decoración del hogar.

Aplicamos la pintura y tenemos nuestra puerta de madera completamente reestructurada

Cuando hemos decidido la pintura que vamos a usar, lo que resta es proceder a pintar por ambos lados, si usamos cualquier tipo de esmaltes, para tener mayor intensidad en el color, hay que aplicar entre 2 o 3 capas de pintura, y si es barniz, solo es necesaria una capa de pintura.

Recordemos poner papel para proteger el piso, y si caen gotas, las podemos limpiar con agua caliente o espátula, para retirar si se encuentra seca. Cuando se encuentre seca la pintura solo resta el montar la puerta en el cuarto o espacio de la casa que queremos.