¿Cómo motivar a mi hijo para que estudie? La mayor parte de los buenos alumnos no nacen buenos aprendices. Sí, la personalidad personal juega un papel fundamental en la disposición de un infante para aprender y su disposición general en lo cual respecta a la enseñanza, pero la mayor parte de los chicos que son buenos aprendices alguna vez han tenido que transformarse en buenos aprendices.

Más relevante todavía, cualquier alumno que posea las capacidades primordiales y reciba la motivación correcta puede transformarse en un óptimo alumno. Uno de los errores mayores que tienen la posibilidad de cometer los profesores y los papás una vez que hablamos de desarrollar alumnos y chicos que sean buenos aprendices es delimitar el aprendizaje al salón de clases.

En ese sentido, te daremos algunos tips y tácticas verificadas que motivarán a su hijo a aprender.

 Atmosfera de lectura

Varias personas argumentarían que leer es la clave del triunfo en la vida. Ciertamente, mencionaríamos que, al menos, la lectura es la clave para el triunfo en el aprendizaje. Los chicos que desarrollan un amor por la lectura, desarrollan un amor por el aprendizaje. Los chicos que luchan con la lectura, luchan con el aprendizaje.

 Dale el control tanto como sea viable

Una vez que hablamos de enseñanza, solo lo que experimentan ciertos chicos es control.  Una vez que un infante se siente controlado o descontrolado en lo cual respecta a su enseñanza, comúnmente se retira del aprendizaje. Es fundamental dirigir a los chicos por medio del proceso de aprendizaje, sin embargo, es igual de fundamental permitir que los chicos tengan el control de su propia vivencia de aprendizaje.

Así sea en el hogar o en el salón de clases, bríndeles a los chicos la probabilidad de participar de manera directa en sus posibilidades de aprendizaje. Una buena manera de hacer en otros términos conceder posibilidades a los chicos. Ejemplificando, una vez que asigne un plan de escritura, posibilite que los chicos escojan el asunto sobre el que escribirán.

 Fomenta la comunicación

Anime a su hijo o alumno a manifestar su crítica sobre lo cual está pasando con su enseñanza. Piensa un ambiente abierto donde se sienta a gusto expresando sus gustos, aversiones o preocupaciones. Una vez que comparta su crítica, asegúrese de validar sus sentimientos, inclusive si no está de consenso.

Una vez que los chicos sienten que su crítica no importa, o que permanecen atascados, es posible que se desconecten del proceso de aprendizaje. Los buenos alumnos saben que su crítica es fundamental y se sienten seguros de que tienen la posibilidad de ser abiertos sobre su vivencia educativa sin ser juzgados, menospreciados, desalentados o ignorados.

 Conoce los intereses de tu hijo

Una vez que el aprendizaje implica a los chicos en superficies y temas de interés, el aprendizaje se vuelve divertido y los chicos participan en el aprendizaje. Si en realidad desea contribuir a su hijo a transformarse en un óptimo alumno, anímelo a explorar temas que le fascinan.

 Si le gustan los dinosaurios, ayúdelo a hallar libros e historias atractivas e interesantes sobre dinosaurios. Después desafíelo a detectar sus 5 dinosaurios preferidos y explíquele por qué escogió cada uno.