¿Cómo hacer chorizo de puerco? El chorizo es un embutido oriundo de la península ibérica que tras la Conquista de España inició a conformar parte de la gastronomía latinoamericana, aunque con una fusión de componentes, puesto que si bien el primordial componente procede del continente Europeo, o sea, la carne y la grasa de puerco, ha sido hasta el siglo XVII que se incluyó el pimentón o el chile en su preparación.

En la actualidad hay una extensa variedad de recetas, en España destaca ejemplificando el embutido curado que se consigue dejando secar al viento o con un proceso de ahumado, sin embargo, es complicado conseguirlo, puesto que si no se tiene la práctica y se hace de una manera errónea, se puede obtener un chorizo contaminado, por lo cual lo mejor es que para una preparación casera comiences por uno que deba guisarse.

En esta situación te mencionamos de qué forma hacer un chorizo de puerco rojo, el más típico, pero con la variante de elementos mexicanos, debido a que en vez de añadir pimentón molido te mencionamos cómo realizarlo con chile guajillo, el cual es muchísimo más simple de obtener en nuestro estado. Esperamos que goces esta rica receta, rememora añadir la grasita del puerco para que no quede reseco.

Índice de contenidos

 Ingredientes

  • 5 kilos de carne magra de cerdo
  • 500 gramos de panceta o tocino
  • 1/2 cabeza de dientes de ajo
  • 2 tazas de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de orégano molido
  • 1 cucharadita de pimienta negra molida
  • 30 chiles guajillo
  • Sal

Preparación

  1.  Para empezar necesitas la carne molida, si tienes un molino puedes molerla en el hogar pasando unas 2 o 3 veces para que se encuentre bien incorporada y picada la carne, si no, puedes solicitar en la carnicería que te muelan la carne.
  2. Sitúa la carne molida (magra y panceta) en un bowl enorme, reserva.
  3. Lleva a la licuadora los dientes de ajo pelados, el vinagre de manzana, el orégano y la pimienta negra molidos, y los chiles guajillo (sin semillas ni colita y anteriormente lavados), muele hasta obtener una salsa homogénea.
  4. Verte esta salsa sobre la carne, puedes pasar por una coladera para eludir que se vayan los pellejitos del chile, después mezcla con las manos limpias, utilizando guantes o bien, con una cuchara o tenedor hasta integrar perfectamente.
  5. Sitúa la carne en una coladera enorme y está paralelamente en un bowl más enorme, tapa con plástico autoadherible y mete al refrigerador a lo largo de toda una noche para que se marine bien la carne.

Pasos finales

  1. Desecha el líquido que haya tirado y después lleva este chorizo a la tripa de cerdo, ayudándote de una máquina para embutirlo. Rememora que la tripa debería estar bien lavada (se deja reposando una noche en vinagre para borrar los malos olores y después se enjuaga con suficiente agua fría) para utilizarla.
  2. Si no tienes en el hogar, puedes realizarlo con una manga pastelera o bien, guardar la carne en bolsas novedosas y con cierre, para evadir que quede viento dentro. Si la lograste embutir, haz unos pinchazos para sacar el viento que se haya podido juntar en el embutido.
  3.  Va a estar lista para sofreírse, cocerse en agua o refrigerarse para utilizar después.