¿Cómo hablar elegante? La elegancia es ese rasgo que se asocia con la estética, la sencillez y el buen gusto. Este puede representarse en cualquier aspecto, y puede expresarse tanto de manera física (la forma de vestir y comportarse) como en aspectos propios de la persona (el lenguaje corporal y la forma de hablar).

La elegancia puede ser una característica natural en algunas personas pero también es algo que puede aprenderse, y aunque pueda parecer que el paso principal para ello es la vestimenta lo cierto es que la elegancia trasciende a la moda y tiene mucho más que ver con la gracia de la persona misma.

Por ello es que es tan importante tener un amplio vocabulario pero sencillo, adecuado al público a quien se está dirigiendo el mensaje, sin usar gestos en excesos o de manera exagera. Por otro lado debes usar un tono de voz moderado, aplicando siempre las reglas de comunicación.

Consejos para hablar de forma elegante

Como se menciona anteriormente, hablar con elegancia no es otra cosa que hablar con sencillez y actitud. Puede parecer una combinación un tanto difícil porque solemos poner estos dos conceptos en extremos opuestos pero lo cierto es que pueden ir de la mano perfectamente.

1. Buen manejo de tu idioma

Añade un buen manejo de tu idioma y el tema del cual hablarías en cuestión algo necesario que agregaría peso a este aspecto.

2. Siempre mantén la calma

Hablar de manera calmada y nunca recurrir a conductas que puedan parecer violentas o sobre actuadas también son claves a la hora de hablar con elegancia.

3. No a la prepotencia y compañía

Otras rasgos que debes evitar, son la prepotencia y la soberbia. No solo son rasgos poco atractivos en general, sino que contrario a lo que solemos ver en los programas de entretenimiento, no forman parte de una persona elegante.

4. No a los malos hábitos

El uso de groserías, malas palabras y temas considerados vulgares en general no son propios de una persona elegante.

Acciones que debes o no debes hacer para ser elegante

Ya sabes que hacer para hablar de una forma mucho más propia y elegante. Sin embargo, para que esto tenga mucho más valor debes acompañarlas con ciertos comportamientos. Aquí te mencionamos algunos.

  • El consumo de cigarrillos, alcohol y otros tipos de drogas también entran entre los hábitos que debes evitar, sobre todo si se habla de excesos.
  • Una persona elegante sabe cuando se ha equivocado y no duda en pedir disculpas al respecto.
  • El chisme es un rasgo de muy mal gusto en general, y uno que no es nada propio de una persona elegante.
  • Los buenos modales es primordial si deseas tener una actitud más elegante. En general es algo que todos deberíamos cultivar, pero sin duda son un conjunto de conceptos que van de la mano con la elegancia.
  • Hemos llegado a la parte a la que solemos asociar con la elegancia,  y aunque no sinónimos el saberse vestir puede ayudarte a tener una apariencia más refinada y elegante. Por supuesto, lo primero que tienes que hacer es entender que no es necesario vestirse de marca para ser elegante, solo saber hacerlo de acuerdo a la ocasión y de manera sencilla, y con algo que te haga sentir cómodo y bien contigo mismo.