¿Cómo calcular la PAM? PAM en medicina se refiera a la Presión Arterial Media y es una medida de la presión arterial durante el ciclo cardíaco, similar a la presión diastólica (presión de la sangre en la arteria cuando el corazón se aleja entre latidos) más un tercio de la diferencia entre esta y la presión sistólica (presión de la sangre en la arteria al contraerse el corazón).

En palabras más simples es la presión arterial media es la medida de fuerza o presión de la sangre en las arterias cuando el corazón bombea, y esta está establecida en 120/80 mmHg. Sin embargo, normalmente este valor oscila entre los 90/60 mmHg y los 140/90 mmhg.

Su calculo es bastante fácil solo debes seguir los pasos a continuación.

¿Cómo calcular la calcular la Presión Arterial Media?

Lo primero que debes hacer para realizar este calculo es saber tanto la presión arterial sistólica como la diastólica. Si no lo sabes, puedes tomar tu presión sanguínea para conseguir estos valores.

Para ello sólo necesitas una manga de presión arterial y un estetoscopio.

Utiliza la formula PAM  = (2(PD) + PS)/3 es decir, multiplica tu presión diastólica por 2, y súmalo a la sistólica y divide el resultado entre 3.

Otros métodos para calcular la Presión Arterial Media

Una alternativa es la fórmula PAM = 1/3 (PS – PD) + PD. Es palabras simples puedes calcular la PM restando tu presión diastólica de tu presión sistólica, dividiéndola entre 3 y sumando tu presión sistólica. El resultado debe ser el mismo que obtendrías de realizar la fórmula anterior.

Si buscas una estimación puedes usar la formula aproximada de PAM = GC × RVS. Esta usa las variables de gasto cardíaco (GC, medido en L/min) y resistencia vascular sistémica (RVS medida en mm HGxmin/L).

Esta es un usada es situaciones médicas para aproximaciones.

Por qué es importante saber tu Presión Arterial Media

Ya que la presión arterial media le dice al médico cómo tu cuerpo procesa la sangre oxigenada que llega a tejidos y órganos saber el rango de este valor es de suma importancia ya que podría indicar si el corazón está trabajando más de lo que debería (resultando en estrés en este órgano) lo que podría producir una enfermedad cardíaca avanzada, coágulos sanguíneos, ataques cardíacos o accidentes cerebrovascular.

Si por otro lado, los resultados son valores bajos esto significa que los organos no están recibiendo la sangre necesaria lo que podría causar un shock en el paciente y un fallo en los órganos. Esto puede ser causa de sepsis, hemorragia, accidente cerebrovascular o traumatismo. En pocas palabras conocer este valor es una forma de prevención.

Por ello es muy importante consultar a tu médico de confianza para mantener un control sobre este valor, sobre todo si sufres de alguna afección cardíaca o si lo ha sufrido alguien de tu familia. Recuerda siempre tomar las previsiones necesarias para mantenerte saludable. Una buena alimentación y ejercicios son siempre una buena herramienta para ello.