Lejos de ser «fresco», como a mucha gente le gusta decir, el PMS es sentido por muchas mujeres dos semanas antes de la menstruación. El fenómeno ocurre debido a la caída de las hormonas serotonina y estrógeno, que es común en el período premenstrual.

La sensibilidad y los cambios de humor comienzan a tener sentido cuando se asocian con un deseo de helado, galletas y una ola de fatiga.

Si bien puede parecer que el universo está siendo manipulado en su contra, en realidad hay una meta detrás de los tipos de alimentos que las personas desean antes y durante el ciclo menstrual. En su nuevo libro Antonieta Cutts revela no sólo por qué quiere carbohidratos y grasas en lugar de alimentos más saludables, sino también cómo el síndrome premenstrual afecta los niveles generales de hambre.

Cómo se relaciona el SPM con el hambre

Existe un momento específico del mes en el que las mujeres tienen más probabilidades de padecer hambre de lo habitual. Y, por increíble que parezca, no es durante el período menstrual, sino en los primeros días después de la ovulación (aproximadamente en la mitad del ciclo). Según el nutricionista, este período se denomina fase lútea. Es cuando el objetivo principal del cuerpo es engrosar y formar el revestimiento uterino para prepararse para un posible embarazo. «Cuando se monta la llamada’almohada’ en el útero, el cuerpo necesita más energía de los nutrientes», detalla en el libro. En otras palabras, el cuerpo necesita energía para formar el revestimiento uterino. Y es por eso que está enviando una señal para comer más de lo normal.

Otra razón por la que es normal sentir más hambre en esta parte del ciclo es que la tasa metabólica en reposo aumenta. Esto significa que usted está quemando entre un 2 y un 10% más de calorías de lo normal.

En la fase lútea, hay un aumento y caída drástica de estrógeno y progesterona, lo que puede estar contribuyendo al aumento del metabolismo. Cuando quemamos más calorías, la tendencia a tener más hambre es natural.

¿Por qué queremos alimentos poco saludables en el síndrome premenstrual?

Hablando de comer dulces, alimentos grasientos y procesados, también hay una razón científica para ello. En pocas palabras, los carbohidratos y las grasas nos hacen (momentáneamente) felices. El colapso del estrógeno y la progesterona hace que nuestros productos químicos que mejoran el estado de ánimo, como la dopamina y la serotonina, disminuyan, lo que hace que los alimentos sean una solución fácil

Aunque este es un enfoque válido de vez en cuando, nadie se sentirá bien a largo plazo si depende de alimentos poco saludables para pasar gran parte del mes todos los meses. La mayoría de los alimentos tradicionales con un alto contenido de azúcar refinada o carbohidratos pueden causar picos de azúcar en la sangre y fallos que afectan los niveles de energía y estado de ánimo. Si constituyen la mayor parte de la dieta de una persona, no será particularmente útil mantener una dieta saludable y completa.

Otras maneras de evitar el hambre en el SPM

Los niveles de dopamina y serotonina disminuyen durante esa parte del ciclo. Pero eso no significa que la comida sea la única manera de mostrar algo de comodidad. Ya sea viendo tu película favorita, haciendo yoga, pasando tiempo a solas leyendo un buen libro o reuniéndote con amigos son maneras de elevar tu estado de ánimo.